capítulo precedentecapítulo siguientePágina principal

NEOLÓGICA MENTE


Revolving doors: un caso de traducción asimétrica

De cuando en cuando salta a las noticias el caso de un político que deja la vida pública para ocupar un puesto de ejecutivo en una empresa privada. El hecho suele provocar escándalo en la opinión pública y llamadas al orden destinadas a la clase política. Se trata con frecuencia de alguien que ha ocupado en una administración pública un alto cargo en el que ha sido responsable de un ámbito de actividad determinado (por ejemplo, la energía) y que pasa a trabajar para una empresa del mismo ramo o con intereses afines (por ejemplo, una compañía eléctrica). Puede ocurrir también al contrario, que el paso se dé del sector privado al público, pero eso no suele suscitar tanta desconfianza.

El rechazo que generan casos así se explica por la idea de que el ejercicio de un cargo público puede verse condicionado por una expectativa (concreta o deseada) de empleo en una empresa privada que se vea afectada por las decisiones de la persona que ocupa el cargo. Así, se teme que la imparcialidad de sus decisiones pueda quedar comprometida en favor de la empresa. Otro factor que también se considera reprobable es que el alto funcionario pasado a ejecutivo pueda servirse de la experiencia adquirida en el cargo, así como de su conocimiento interno del funcionamiento de esa parte de la administración, en beneficio de la empresa, otorgándole por ejemplo una ventaja indebida en una licitación por un contrato público.

En inglés, este tipo de operaciones se denominan con frecuencia mediante la expresión revolving doors1, que no es sino un uso metafórico del término que en lenguaje propio designa nuestras puertas giratorias. El nexo lógico entre ambos usos es la idea de que una puerta giratoria, a diferencia de las puertas fijas, no se cierra nunca, no permite bloquear el paso, sino que por el contrario ofrece la posibilidad de entrar y salir con facilidad. En el caso del político-ejecutivo, pese a que la imagen sugiere un movimiento de ida y vuelta hasta el infinito, uno de los dos sentidos, como ya hemos visto, se considera mucho más problemático que el otro.

El inglés no emplea únicamente esta metáfora en el campo de la política. También la aplica al ámbito de la institucionalización de las personas: a las prisiones (delincuentes que vuelven a la cárcel una y otra vez por reincidencia), a los hospitales psiquiátricos (enfermos mentales que alternan períodos de vida en sociedad con otros de hospitalización por recaída), e incluso a los colegios (alumnos conflictivos que son expulsados recurrentemente por mala conducta pero que vuelven a ser admitidos). En estos casos está más activa la idea de ciclo, de repetición, y a veces hasta se sugiere la idea subyacente de círculo vicioso:

The ‘revolving door’ group refers to people who are caught in a cycle of crisis, crime and mental illness, whereby they are repeatedly in contact with the police and often detained in prison2.

A diferencia de tantas otras expresiones inglesas, no parece que esta se haya filtrado al español de forma notable. Quizás por eso cuando nos la encontramos en inglés se nos activan los mecanismos de alerta neológica y buscamos un equivalente adecuado. Es cierto que puede verse en ocasiones en español, pero nadie se sorprenderá si afirmamos que ello ocurre por lo general como traducción, explícita o implícita, de un texto inglés3.

Un ejemplo de traducción explícita:

George Bush y su compañero electoral se han opuesto prácticamente a todo intento de reforma del Pentágono. [...] Se opusieron a imponer restricciones en la puerta giratoria que comunica el Pentágono con la industria de la defensa4.

Cuando se trata de una traducción implícita, de hecho, abundan las comillas y los incisos explicativos del tipo «este mecanismo, que se llama "la puerta giratoria"», «un proceso denominado "la puerta giratoria"», etc. Esto es un indicio claro de que se considera improbable que la imagen sea captada espontáneamente por el lector español, por lo que se marca y se explica. Efectivamente, es bastante raro encontrar espontáneamente esta expresión en español con sentido figurado.

Lo que sí existe en español es la idea que expresa revolving doors, porque existe la realidad a la que se refiere (a saber, nuestros políticos también pasan del sector público al privado, y también suscitan con ello la crítica o el rechazo). Por eso cabe preguntarse ¿cómo se dice en español revolving doors en esta acepción?

Es sabido que un sistema lingüístico puede carecer de vocablo para denominar un concepto que sí existe en la realidad expresada por ese sistema lingüístico. Por ello, al no localizar inmediatamente el equivalente obvio (es decir, «puerta giratoria») podemos tener la impresión de encontrarnos ante un hueco léxico en español. Pero la perplejidad no durará mucho, pues está claro que la idea de la que hablamos sí que es objeto de discurso en español, por lo que podemos deducir que tiene algún tipo de expresión en la lengua.

La solución al enigma está en otro fenómeno que abunda cuando comparamos los procesos denominativos de dos lenguas entre sí. Se trata del recurso a un referente distinto. En este caso, de lo que se suele hablar en español es de «conflicto de intereses». El cambio de referente, como veremos, da lugar a un deslizamiento conceptual, a un relativo alejamiento de la idea de la otra lengua, pero la cercanía lógica sigue siendo suficiente como para considerar ambas expresiones equivalentes entre sí cuando hacemos una traducción o cuando hablamos de una realidad anglosajona. Así, no es que en un hipotético diccionario pudieran emparejarse sin más revolving doors y «conflicto de intereses». Pero sí podría decirse que cuando un anglófono habla de revolving doors, un hispanófono lo haría de «conflicto de intereses». Y es esta equivalencia funcional lo que justifica la utilización de la segunda expresión como traducción de la primera.

Tampoco hay que pensar que en inglés no exista el concepto del conflicto de intereses, ni mucho menos. Es más, pueden encontrarse ambas expresiones asociadas en textos que hablan sobre este problema:

Remarkably, the GAO determined in a 1994 investigation that these officials' former association with the Monsanto corporation did not pose a conflict of interest. But for those concerned about the health and environmental hazards of genetic engineering, the revolving door between the biotechnology industry and federal regulating agencies is a serious cause for concern5.

Pero, por alguna razón que quizás sería interesante indagar, para un anglófono es motivo de preocupación el paso, el cambio de la situación de empleo público a la de empleo privado, en una visión más dinámica, mientras que un hispanófono enfoca ese mismo hecho desde un prisma más estático, ya que se centra en las consecuencias del cambio más que en el cambio en sí.

Por ello, a la hora de traducir al español no tendría sentido decir «puerta giratoria», simplemente porque en español esa imagen no sugiere la idea de entrar y salir con facilidad de algún sitio. Podría hacerlo —y por eso entendemos sin dificultad la imagen inglesa cuando nos la explican—, pero no lo hace6. Así, lo mejor es recurrir al concepto de conflicto de intereses, que sí que evoca en español una situación conceptualmente muy cercana. Pese a que el resultado es natural e inteligible en español, es cierto que algo se pierde con esta opción de traducción asimétrica. Puede ocurrir que sea necesario verter la idea del inglés de forma más literal, ciñéndose más a la imagen de origen. En tal caso, pueden ser opciones válidas ida y vuelta o va y ven, expresiones que entrañan la idea de un retorno fácil, de que simplemente quedándose en la misma vía se vuelve al punto de partida. En ocasiones puede quizás utilizarse entrar y salir, dependiendo del contexto. Y, como siempre, en casos extremos tendremos que calcar la imagen con literalidad absoluta, por ejemplo si resulta que el texto se basa en un juego de palabras o explota la imagen de la puerta como elemento central. Entonces se impone la nota explicativa u otros recursos que contribuyan a salvar la brecha significativa entre ambas lenguas.

En conclusión, este es un buen ejemplo de los casos en que cada lengua mantiene denominaciones distintas para una misma realidad porque basa esas denominaciones en referentes distintos también7. La interferencia apenas se produce, es decir, no son frecuentes los casos de calco si el texto español no proviene de alguna manera de un texto inglés; prueba de que en dos lenguas distintas pueden darse fenómenos de denominación paralelos e independientes. Cada una de ellas ha respondido a la necesidad de denominar una misma realidad de acuerdo con sus propias inclinaciones, recursos lingüísticos o lógicos, tradición, etc. Y, una vez más, el problema no se plantea desde el punto de vista de la inteligibilidad del texto, sino a la hora de traducirlo.

MARÍA VALDIVIESO
Consejo de la Unión Europea
maria.valdivieso@consilium.europa.eu

 

 

 

 

 

 

 

 

 

1 Utilizada con gran frecuencia en plural.
2 Sitio internet de la Revolving Doors Agency, http://www.revolving-doors.org.uk. Las negritas de las citas son nuestras.
3 Por «traducción explícita» entendemos un texto que vierte al español otro texto inglés. Por «traducción implícita», un texto que se refiere a una realidad anglosajona y por lo tanto tiene como referente inmediato esa realidad, aunque en sí se trate de un texto original español.
4 Michael Dukakis: «Un nuevo comandante en jefe», El País, 1.10.1988.
5 Jennifer Ferrara: «Revolving Doors: Monsanto and the Regulators», The Ecologist Magazine, http://www.monitor.net/monitor/9904b/monsantofda.html.
6 Entre otras cosas, en inglés se trata de una expresión muy contextualizada, que deriva su sentido peyorativo precisamente de esa contextualización, ya que, en principio, la idea de entrar y salir de un sitio o de una situación no supone un juicio de valor intrínseco.
7 Sería interesante, en este sentido, indagar sobre el equivalente que usa el francés para este concepto, o sea, el pantouflage, donde la asimetría queda aun reforzada.

capítulo precedentecapítulo siguientePágina principal