capítulo precedentecapítulo siguientePágina principal

COLABORACIONES


Résolution / résiliation / rescision.   
El problema de su traducción como «resolución» y «rescisión»

Los términos jurídicos franceses résolution, résiliation y rescision, en cuanto que formas de extinción de las obligaciones y los contratos, pueden plantear ciertas dificultades de traducción al castellano.

Normalmente, résolution y rescision se traducen respectivamente, de forma casi automática, como «resolución» y «rescisión». Esta traducción, sin embargo, no es siempre correcta.

En cambio, résiliation se traduce unas veces como «resolución», otras como «rescisión» e incluso, en ocasiones, como «resiliación» (normalmente en textos americanos), a pesar de que este término no exista ni en el Derecho español ni en nuestra lengua.  

¯              ¯

¯ 

La primera dificultad para su traducción proviene de la imprecisión con que se emplean estos términos en castellano.

El Derecho español

Como aclaración previa y de forma muy sucinta podemos decir que en el Derecho español se distingue, al hablar de la terminación de los contratos, entre la ineficacia estructural (en la que el contrato en sí tiene un defecto estructural, pudiendo por ello ser «inexistente», «nulo» o «anulable») y la ineficacia sobrevenida (en la que el contrato es inicialmente válido, pero puede después «resolverse» o «rescindirse» por distintas razones).

En nuestro Derecho, la resolución es una forma general de extinción de las obligaciones y de los contratos por voluntad de una de las partes (lo que la diferencia del mutuo disenso, en el que son ambas partes las que están de acuerdo en su terminación).

El carácter general de la resolución se manifiesta en que puede pactarse por las partes (como en el arrendamiento) o proceder de la ley (como en la donación), puede corresponder a una sola parte (si así se pacta) o a todas ellas (como en el mandato), puede concederse para usarse a voluntad (como en el mandato) o solo si concurren determinados requisitos (como en el caso de incumplimiento de contrato por una de las partes).

La rescisión, por el contrario, es un supuesto excepcional basado en la ley en el que, como resultado de un acto legítimo, se ha producido una injusticia o lesión que no puede ser reparada más que con la intervención de un juez.

Estos supuestos excepcionales de rescisión se recogen en el Código Civil español (y en otras leyes) y son los siguientes:

-    Lesión, pero solo respecto de ciertos contratos (los realizados por tutores o en representación de ausente) y si la lesión es mayor que la cuarta parte del valor de las cosas objeto del contrato. En algunos Derechos civiles especiales o forales se contemplan también los supuestos de lesión en más de la mitad.

-    Los contratos celebrados en fraude de acreedores, cuando estos no puedan de otro modo cobrar lo que se les deba.

-    Los contratos sobre cosas litigiosas, si los celebró el demandado sin conocimiento y aprobación de las partes litigantes o de la autoridad judicial competente.

-    Otros supuestos que disponga la ley. Estos últimos son muy distintos y heterogéneos (y algunos de ellos no son propiamente supuestos de rescisión) entre los que se cuentan, por orden de importancia, los actos perjudiciales para la masa realizados por el deudor dentro de los dos años anteriores a la fecha de la declaración del concurso, las particiones por causa de lesión, el caso de saneamiento por evicción, y algunos más.

El problema es que en ocasiones la ley emplea el término «rescisión» para referirse a supuestos que tienen un contenido jurídico diferente.

El Estatuto de los Trabajadores (RDL 1/1995), por ejemplo, emplea «rescisión» en relación con la terminación de los contratos laborales en supuestos (como en los artículos 21 o 41) en los que conceptualmente no se trata propiamente de casos de rescisión, y en los que se podría haber empleado los términos «resolución» o, de modo más genérico, «terminación» o «extinción».

Como parece impensable que una norma tan importante como el Estatuto de los Trabajadores emplee el término «rescisión» de forma impropia, nos vemos forzados a buscar una explicación, como por ejemplo que el término «rescisión» se use en el ámbito civil en un sentido muy restringido y específico, pero que en el ámbito laboral se use de modo más amplio y general, en el sentido de cualquier forma de terminación unilateral de contrato. El término «rescisión» (terminación por el empleado) podría así usarse como contraposición a «despido» (terminación por el empleador).

Pero este no es el caso. El Estatuto de los Trabajadores emplea también la expresión «resolución» referida a los contratos (p. ej. en el artículo 59), y lo hace en el mismo sentido en que antes empleaba «rescisión». No se advierte entre estas expresiones ninguna diferencia jurídica, por lo que hay que concluir que en realidad el Estatuto trata estos términos como sinónimos.

Desde mi punto de vista, un caso paradigmático de confusión, si se me permite la expresión, es la Ley de Contrato de Seguro (Ley 50/1980), que a lo largo de su articulado emplea de forma indistinta, como si fueran sinónimos, y para referirse a un mismo supuesto, tanto «resolución» (artículos 13 y 15) como «rescisión» (artículos 10, 12, 35 y 36), y ello incluso en un mismo artículo (como en el 83.a).

Podríamos seguir con los ejemplos, que son abundantes. La jurisprudencia española tenía en su mano corregir esta situación desde un punto de vista conceptual, pero lo cierto es que no lo ha hecho con la rotundidad que era de desear.  

¯              ¯

¯ 

La segunda dificultad de traducción proviene de las diferencias jurídicas que existen entre estos conceptos y sus equivalentes franceses résolution, résiliation y rescision.

El Derecho francés

Según el Derecho francés, y a grandes rasgos, résolution es la acción de extinguir, o su resultado; más concretamente, designa la acción de extinguir un contrato bilateral sobre la base de la interdependencia que tienen las obligaciones de ambas partes, y que tiene por efecto liberar a una de ellas de su obligación (y exigir la restitución de su prestación) cuando la obligación de la otra parte no es o no puede ser ejecutada. Al permitir la restitución tiene pues efectos retroactivos.

El término résiliation, por su parte, tiene dos acepciones:

-    En primer lugar, es el nombre que adopta la résolution en los contratos sucesivos como, por ejemplo, en los de arrendamiento o de trabajo. No tiene efectos retroactivos, ya que no hay restitución de las prestaciones.

-    En segundo lugar, es el nombre que se da a la disolución del contrato por un acto voluntario, bien de una sola de las partes (résiliation unilatérale), bien mediante el acuerdo de ambas (résiliation conventionnelle), y que tampoco tiene efectos retroactivos.

El término rescision, por último, tiene también dos acepciones:

-    En la primera, es el nombre específico que adopta la anulación de un acto por causa de lesión, como por ejemplo la acción de rescisión de una partición o de una venta lesiva.

-    En su segunda acepción, rescision designa, más generalmente, cualquier anulación por causa de nulidad relativa, como un vicio del consentimiento, o la incapacidad.

Esta apretada síntesis es necesaria para comprender por qué estos términos pueden dar lugar a falsos amigos.  

¯              ¯

¯ 

Teniendo en cuenta lo anterior, me permito hacer las siguientes sugerencias de traducción:

     Résolution: en principio résolution debería traducirse siempre como resolución. Se trata de un supuesto de resolución de obligaciones y contratos retroactivo. Es el caso, por ejemplo, de la resolución de un contrato de compraventa por falta de pago del precio por parte del comprador, en el que la cosa vendida se restituye al vendedor como si la venta no hubiera llegado nunca a producirse.

     Résiliation: igualmente résiliation, en sus dos acepciones, debería también traducirse siempre como resolución. Aunque se trata aquí de un supuesto de resolución no retroactivo. La terminación produce efectos solo para el futuro como, por ejemplo, en la resolución de un contrato de arrendamiento en el que no hay restitución de la renta ya pagada.

Una traducción más precisa podría ser «resolución retroactiva» (résolution) y «resolución no retroactiva» (résiliation). Sin embargo, en ambos casos considero que esta traducción es demasiado larga y probablemente innecesaria.

     Rescision: la traducción de rescision es más complicada, por ser la que puede dar lugar a los falsos amigos.

La primera acepción que hemos visto, la más específica, es la más cercana a la rescisión del Derecho español, y puede traducirse efectivamente como «rescisión»; por ejemplo, la rescisión de la venta de un inmueble por causa de lesión en más de siete duodécimas partes del precio, que contempla el Derecho francés.

La segunda acepción de rescision, más genérica, está más próxima al concepto de «anulabilidad» de nuestro derecho, y podría traducirse como «anulación». Es, por ejemplo, el caso de un contrato anulable por vicios del consentimiento o por incapacidad de una de las partes. Hay aquí un contrato que, sin ser nulo de pleno derecho, es anulable por quien tenga un interés legítimo en ello.

Por lo tanto, habrá que determinar ante qué supuesto concreto nos encontramos en cada caso:

-    En general, rescision debería traducirse como anulación; como, por ejemplo, en el caso ya citado de un contrato en cuya conclusión haya habido vicios del consentimiento o incapacidad de una de las partes.

-    Excepcionalmente, si se ha producido una injusticia o una lesión que no puede ser reparada más que con la intervención de un juez, estaríamos ante un supuesto que puede traducirse como rescisión.

Para finalizar, quizá podrían servir de pistas para la elección del término adecuado, entre «resolución» y «rescisión», las indicaciones siguientes:

1.  Si el supuesto de terminación que debemos traducir se ha producido sin la intervención de un juez, deberíamos emplear el término «resolución», puesto que la rescisión solo puede ser judicial.

2.  Dado lo restringido de los supuestos de rescisión y la necesidad de que exista lesión, lo normal es que en la mayoría de los casos no deba emplearse el término «rescisión».

3.  Los contratos periódicos o sucesivos (arrendamiento, trabajo) rara vez son rescindibles.

 

Resumen de equivalencias

FR

ES

résolution

resolución (con efectos retroactivos)

résiliation

resolución (sin efectos retroactivos)

rescision

anulación o, en su caso, rescisión

 

Alfonso Carvajal
Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas
Alfonso.Carvajal_Garcia-Valdecasas@curia.europa.eu

capítulo precedentecapítulo siguientePágina principal