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En la sección «Cabos sueltos» se publican notas breves en que se exponen argumentos o se facilitan datos para solucionar problemas concretos de traducción o terminología. El carácter normativo o meramente orientador de las soluciones aportadas se desprende de la categoría de las fuentes. PUNTOYCOMA

CABOS SUELTOS


Hate crime

Son varias las traducciones documentadas de este término. La Nota Terminológica nº 336 (febrero de 2007) de las Naciones Unidas propone traducir hate crime por «delito motivado por prejuicios», pero son frecuentes también otras soluciones más o menos afortunadas como: «delito motivado por el odio», «delito de odio», «delito por odio racial», «crimen de odio racial» e incluso «crimen contra la humanidad», «crimen de lesa humanidad», etc.

En nuestras traducciones encontramos más frecuentemente «delito(s) de odio» y «delito(s) motivados por el odio». Para saber si hay una solución que pueda imponerse a todas las demás hemos consultado a dos profesores especialistas en traducción jurídica del inglés al español.

En un intercambio de mensajes, Ramón Garrido, de la Universidad Pontificia de Comillas, nos aclara lo siguiente:

El hate crime no es un tipo delictivo, sino una categoría genérica de delitos, categoría muy vaga y, por ende, sumamente peligrosa a mi modo de ver.

A primera vista se podría traducir de dos maneras: como se hace en las Naciones Unidas («delito motivado por prejuicios»), porque se trata de prejuicios de muy diversa índole; o bien haciendo hincapié en el odio subyacente (una posible traducción sería «delitos motivados por el odio»), pero en este caso surge un problema y es que se puede matar o violar a alguien por odio sin que en ello intervenga ningún tipo de prejuicio o afán discriminatorio. Por ejemplo, el asesinato del alcalde de Fago puede haber sido por odio, pero en ese supuesto no puede considerarse en modo alguno que se haya cometido un hate crime. El ejemplo no puede ser más claro.

Me inclino, en principio, por la solución de las Naciones Unidas.

Ramón Garrido nos recuerda, además, lo que dice el Código Penal en la materia:

Artículo 22
Son circunstancias agravantes:
[...]
4.ª Cometer el delito por motivos racistas, antisemitas u otra clase de discriminación referente a la ideología, religión o creencias de la víctima, la etnia, raza o nación a la que pertenezca, su sexo u orientación sexual, o la enfermedad o minusvalía que padezca.

Artículo 510
1. Los que provocaren a la discriminación, al odio o a la violencia contra grupos o asociaciones, por motivos racistas, antisemitas u otros referentes a la ideología, religión o creencias, situación familiar, la pertenencia de sus miembros a una etnia o raza, su origen nacional, su sexo, orientación sexual, enfermedad o minusvalía, serán castigados con la pena de prisión de uno a tres años y multa de seis a doce meses.

[...]

Artículo 515
Son punibles las asociaciones ilícitas, teniendo tal consideración:
[...]
5.º Las que promuevan la discriminación, el odio o la violencia contra personas, grupos o asociaciones por razón de su ideología, religión o creencias, la pertenencia de sus miembros o de alguno de ellos a una etnia, raza o nación, su sexo, orientación sexual, situación familiar, enfermedad o minusvalía, o inciten a ello.

El segundo especialista consultado, Enrique Alcaraz, profesor de la Universidad de Alicante y lexicógrafo, nos precisa lo siguiente:

A mi entender hate crime es «delito de / motivado por xenofobia» o «delito de raíz / motivación xenófoba». Hay que recordar que la definición de xenophobia en inglés es bastante amplia porque abarca no sólo el elemento ‘extranjero’ sino también lo ‘extraño’ o ‘diferente’: fear and hatred of strangers or foreigners or of anything that is strange or foreign.

Los anglicismos tienen la ventaja de que nivelan las palabras de todas las lenguas. El calco («delito motivado por el odio») puede ser una solución.

De todo lo dicho podemos deducir que la ausencia de una tipificación precisa de los delitos incluidos bajo la categoría de hate crime hace posible una cierta modulación de la traducción. En este sentido, la solución adoptada en las Naciones Unidas (delito motivado por prejuicios) parece la más clara y explicativa, al incidir en el hecho de que la motivación del odio se basa en los prejuicios (pues, en rigor, como señala Ramón Garrido, no todos los delitos cometidos por odio entrarían dentro de la categoría de hate crime). De las soluciones que propone Enrique Alcaraz, la primera (delito de xenofobia) es atrevida, al plantear una ampliación del significado de «xenofobia» en español, basado en el mayor alcance del término inglés xenophobia. Su segunda propuesta (delito motivado por el odio) defiende una mayor literalidad con relación al inglés y se hace eco del uso ya extendido del calco en español.

Somos conscientes de que este asunto es complejo y dista mucho de estar resuelto. Sin ir más lejos, otras fórmulas (como delito de intolerancia) parecen ir abriéndose camino como traducciones posibles de hate crime. Hay pues materia para más reflexión.

 

puntoycoma
dgt-puntoycoma@ec.europa.eu

 

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