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En la sección «Buzón» se recogen opiniones y propuestas firmadas por lectores o por miembros de la Redacción cuando intervienen a título personal. La responsabilidad de los cabos sueltos firmados, de las colaboraciones y de las cartas del buzón incumbe a sus autores. PUNTOYCOMA

BUZÓN


La denostada (e inevitable) «catástrofe humanitaria»

En su artículo No seamos tan «humanitarios», publicado en el número anterior de puntoycoma, aludía Miguel Candel a la artificiosidad del oxímoron «catástrofe humanitaria» y proponía corregir ese contrasentido recurriendo a la expresión «catástrofe humana» o a una perífrasis explicativa. Los argumentos aducidos para plantear el problema son, desde luego, irrefutables. Ya Lázaro Carreter fustigó esta unión contra natura hace años en uno de sus dardos más certeros y, desde entonces, menudean en las «cartas al Director», tertulias radiofónicas y demás foros públicos los comentarios críticos sobre este engendro terminológico. Si el «diagnóstico» es inequívoco, la solución quizás no lo sea tanto, porque, como señalaba Miguel Candel al referirse al descuido solo aparente de la expresión inglesa, el problema no es solo de traducción. Los mismos argumentos que pueden invocarse para criticar el abuso del adjetivo «humanitario» en español son válidos para combatir el uso impropio del humanitarian inglés en expresiones como humanitarian crisis:

In the three dictionaries I consulted (Oxford English, Collins and Webster’s), I discover that a humanitarian (noun) is a person (or institution) promoting social welfare and/or social reform. A synonym is philanthropist. Therefore, humanitarian (adjective) refers to activities promoting social welfare and/or social reform, such as, provision of funds to feed and house people, assistance to help people grow their own food, medicines and medical procedures to treat disease. In other words, philanthropic.1

Expresiones como humanitarian crisis o humanitarian disaster se explican no solo por razones de economía expresiva, sino principalmente por la necesidad (para un grupo profesional) y la conveniencia (para los responsables políticos y diplomáticos) de acotar unos términos clave sobre los que elaborar un discurso específico, una imagen de marca claramente identificable para un sector relativamente nuevo y emergente, como es el humanitario. El evidente prestigio de la causa humanitaria no puede más que concitar el apoyo de la comunidad internacional y la comprensión de los ciudadanos; por eso la «etiqueta humanitaria» se ha empleado con tan poca mesura hasta colonizar ámbitos semánticos alejados de su significado original.

Sin intención de polemizar con Miguel Candel, que hace una descripción impecable del problema, me atrevo únicamente aquí a proponer algunos argumentos a favor del denostado oxímoron o, si se prefiere, contra la corrección propuesta.

Las Naciones Unidas son, sin duda, el gran foro de acuñación y difusión de este «discurso humanitario» moderno, cuya legitimidad es para algunos discutible2. Hace años que esta organización decidió que su estructura de asistencia en caso de catástrofes pivotara en torno al concepto humanitario: la Oficina del Coordinador de las Naciones Unidas para el Socorro en Casos de Desastre (Office of the United Nations Disaster Relief Coordinator) fue sustituida por el Departamento de Asuntos Humanitarios (Department of Humanitarian Affairs), hoy Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios. En estas mismas páginas señalamos esta inflación de la terminología humanitaria3 cuando estaba apenas en sus comienzos. El humanitarismo profesional ha seguido generando su propia terminología, como muestran estos ejemplos extraídos de documentos de las nn.uu.4 y agrupados en tres bloques (A: términos básicos, B: términos de la intervención humanitaria propiamente dicha y C: términos de la logística humanitaria):

A   1) humanitarian intervention: intervención humanitaria; 2) humanitarian interference: injerencia humanitaria; 3) humanitarian diplomacy: diplomacia humanitaria; 4) humanitarian crisis: crisis humanitaria; 5) humanitarian disaster: catástrofe humanitaria;

B    6) humanitarians: personal de los servicios humanitarios; 7) humanitarian coordinator: coordinador de asuntos humanitarios; 8) humanitarian alibi: pretextos de apariencia humanitaria;  9) humanitarian lure, humanitarian bait: estratagema con pretextos humanitarios, trampa con pretextos humanitarios; 10) safe humanitarian zone: zona humanitaria segura; 11) rapid humanitarian intervention force: fuerza de intervención humanitaria rápida; 12) Business Humanitarian Forum: Foro Empresarial Humanitario; 13) humanitarian demining: desminado humanitario;

C   14) humanitarian field hospital: hospital de campaña humanitario; 15) humanitarian daily ration: ración humanitaria.

Entre todos estos términos, el cuestionado oxímoron (ejemplos 4 y 5) no será lo único que sorprenda al no iniciado. El uso ha naturalizado, al menos en un registro oral, la importación al español del sustantivo humanitarian(s) (ejemplo 6): «nosotros, los humanitarios»5 se refiere a una profesión (como «nosotros, los veterinarios...») más que a un calificativo moral. Las fuentes lexicográficas en español no recogen este sustantivo, habitual en inglés (para referirse a las personas) y en francés (para aludir además a la acción o la ayuda humanitarias):

I decided to spend some professional time in work with war victims. As a professional, as a doctor, as an humanitarian, I wanted to invest my knowledge to help primarily victims.6

Adj. [...] 2. Qui intervient pour sauver des vies humaines, dans une situation d'urgence (conflit, catastrophe). Association, organisation humanitaire. Mission, convoi humanitaire. — N. L'inondation complique la tâche des humanitaires.  ◊ N. m. Action, aide humanitaire. « l'humanitaire, dont le champ privilégié reste la violence politique et sociale » (Le Monde, 1998).7

Es curioso observar que se ha modulado ligeramente la traducción al español en algunos casos (texto subrayado de los ejemplos 8 y 9) para hacerla más explícita. En otros casos (ejemplo 13) el pleonasmo es más que evidente.

Hemos de tener en cuenta que los términos mencionados adquieren su significado en este contexto específico y relativamente novedoso. Cabe cuestionar entonces la pertinencia, por razones de corrección lingüística, de la sustitución del adjetivo «humanitario» por «humano» o su explicación mediante una perífrasis. Cualquiera de estas dos soluciones equivale a reconocer que el inglés puede condensar en humanitarian una información que nosotros no podemos transferir a «humanitario». La difusión e implantación de las expresiones «crisis humanitaria» o «catástrofe humanitaria» en español prueban precisamente lo contrario: que los hispanohablantes las entienden igual de bien (o igual de mal) que los anglohablantes. Por ello, efectuar las «correcciones» propuestas al traducir estas expresiones más dificultará que facilitará el reconocimiento de esta terminología humanitaria y la tornará aún más escurridiza.

Ni la perífrasis ni la sustitución por «humano» dan cuenta de la evolución del significado de «humanitario» (que se ha producido paralelamente en varias lenguas: humanitarian, humanitaire, humanitär, umanitario, etc.). Al recurrir a «catástrofe humana» como traducción de humanitarian disaster pasaríamos también por alto la importancia de dos factores clave: la escala y el alcance del fenómeno. Se considera «crisis (o catástrofe) humanitaria» a la que tiene dimensiones y repercusión suficientes para justificar una intervención humanitaria; por ejemplo: la muerte de 50.000 refugiados o el genocidio de más de medio millón de ruandeses. La etimología parece avalar esa diferencia de matiz: «humano» nos remite a «hombre», «humanitario» lo hace a «humanidad».

Que estos términos se usen de manera sistemática en contextos muy específicos no quiere decir que sean precisos. De hecho, no suelen serlo y es esta vaguedad la que los hace aún más útiles y rentables para sus creadores y promotores. En algunos casos, la imprecisión nos permite interpretar de manera ligeramente diferente los enunciados:

El acnur indicó temer un desastre humanitario peor que el de 1994, cuando 50.000 refugiados, en su mayoría hutus, murieron a consecuencia de las epidemias tras el éxodo que siguió al genocidio de unas 500.000 personas, en su mayoría tutsis, en la vecina Ruanda.

En el texto anterior, extraído del corpus crea, podemos interpretar «desastre humanitario» en dos direcciones no necesariamente excluyentes: 1. desastre o catástrofe para la población (aumenta el número de muertos y heridos), 2. desastre o catástrofe para el sector humanitario, que no puede evitar esas muertes por problemas de logística y organización. Dos caras de la misma moneda como lo confirma también algún que otro ejemplo en inglés:

Aid workers say their access is severely limited by fighting, and some have warned the humanitarian situation could deteriorate to levels seen in 2003 and 2004 when u.n. officials called Darfur the world's worst humanitarian crisis.8

O, como señala Mary L. Stewart en al artículo ya citado:

Indeed, a humanitarian crisis would be one where those individuals and agencies are absent.

Un término contaminado

Los usos sesgados del adjetivo «humanitario» no son nuevos: convivimos con ellos desde hace siglos. Joseph Guillotin defendió su invento, la funcional guillotina, como una máquina «humanitaire, rationnelle et égalitaire».

Quizás por prestarse fácilmente a la manipulación, el discurso humanitario está en busca constante de legitimidad y es al mismo tiempo objeto de aceradas críticas9. El oxímoron ha sido llevado al extremo en términos como «guerra humanitaria»10, usado más por los detractores que por los partidarios de ciertas intervenciones bélicas basadas en la coartada humanitaria. El mantenimiento del término «humanitario» como clave de este discurso sirve también para que sus oponentes acuñen sus propios términos basándose en el mismo referente:

Dans son nouvel ouvrage, Impérialisme humanitaire, Jean Bricmont dénonce l'utilisation du prétexte des droits de l'homme pour justifier les agressions contre les pays du Sud.11

Las expresiones «crisis humanitaria» o «catástrofe humanitaria» están ya implantadas y son reconocibles, por lo que son también las mejores traducciones posibles para humanitarian crisis o humanitarian disaster, al insertarse todas ellas en un discurso específico caracterizado por el predominio del término «humanitario» o sus equivalentes en otras lenguas.

Por todas estas razones pienso que necesitamos también utilizar el adjetivo «humanitario» en estos casos polémicos, mientras otras lenguas sigan creyéndolo, a pesar de todo, conveniente:

More than likely the conflation of humanitarian and crisis, which means nothing with relation to the situations being described, is used because it sounds authoritative, and serious. It demands your full attention. If they said, ‘this is a human crisis’ or ‘this is a regional crisis’ they would speak with no weight. Their statements could easily be passed by as just another something wrong that is going on in the world out there, miles away from home.12

Quizás proceda cambiar o modular la traducción cuando cambie el discurso original, cuando el humanitarismo sea realmente un anhelo «humano» y no una actividad profesional o un juego de intereses políticos; cuando sea menos humanitarian y más human.

 

Luis González
Comisión Europea
luis.gonzalez@ec.europa.eu

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

1 «Is Afghanistan suffering from a 'humanitarian crisis'?», Mary L. Stewart, The Mighty Organ, versión electrónica:  http://www.themightyorgan.com/features_humanitarian.html.
2 Véase, por ejemplo, el artículo de Seán Greenaway «Post-Modern Conflict and Humanitarian Action: Questioning the Paradigm», en The Journal of Humanitarian Assistance: http://www.jha.ac/articles/a053.htm.
3 «Humanitario, demasiado humanitario» en puntoycoma nº 19, septiembre de 1993: http://ec.europa.eu/translation/bulletins/puntoycoma/19/pyc194.htm.
4 http://unterm.un.org/
5 Muletilla usada por José María Mendiluce en una conferencia pronunciada en Bruselas hace diez años.
6 Transcripción de una sesión del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia, 1 de abril de 2004. http://www.un.org/icty/transe72/040401SE.htm.
7 Le Petit Robert électronique, versión 2.1: humanitaire.
8 «Darfur conflict», artículo de la Wikipedia: http://en.wikipedia.org/wiki/Darfur_conflict.
9 «"Humanitarian intervention" is the latest brand name for imperialism as it begins a return to respectability», John Pilger, The New Statesman, 28 de junio de 1999; «Getting Beyond Hypocrisy on Humanitarian Intervention», Justin Podur, Znet (<http://www.zmag.org/>), 29 de septiembre de 2004.
10 «The Humanitarian War Myth», Eric A. Posner, The Washington Post, 1 de octubre de 2006.
11 http://www.michelcollon.info/articles.php?dateaccess=2006-01-06%2010:02:17&log=articles
12 Mary L. Stewart, op. cit.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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