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En la sección «Buzón» se recogen opiniones y propuestas firmadas por lectores o por miembros de la Redacción cuando intervienen a título personal. La responsabilidad de los cabos sueltos firmados, de las colaboraciones y de las cartas del buzón incumbe a sus autores. PUNTOYCOMA

BUZÓN


Tirar al niño con el agua de bañarlo

Tout vray à tout vray consone
(Rabelais iii 20)

En el número anterior de puntoycoma (nº 99, p. 7), proponía un lector traducir la locución alemana Das Kind nicht mit dem Bade ausschütten por «No arrancar el trigo con la cizaña». Esta propuesta

1 llega muy tarde,

2 se limita a traducir el sentido, soslayando la forma,

3 parece presuponer que el calco debe proscribirse.

Origen

La frase «tirar al niño con el agua de bañarlo» y sus múltiples variantes no entran en español (ni en francés) desde el alemán, sino desde el inglés To throw out the baby with the bath water. A su vez, el inglés la había tomado del alemán, donde ya era proverbial en el siglo xvi. Aparece impresa por vez primera en 1512, en la obra de Thomas Murner Narrenbeschwörung (Conjuro1 de locos), reelaboración -y a veces auténtico plagio- de la famosa Nave de los locos de Sebastian Brant de 1494. Como puede verse en la reproducción del original adjunta2, un ama de casa, adornada con los cascabeles del loco convencional, vacía maquinalmente en el arroyo el barreño en el que acaba de bañar al niño.

Este capítulo (el 81) se titula «Das kindt mit dem bad vß schittē» e ilustra la locura de quienes, al deshacerse de algo malo, pierden también algo bueno. Los versos de la introducción desarrollan esta idea, modificando el segundo (por razones de rima) la formulación de la frase:

Ein Narr der meint, es sy nit schad
Das kindt vß schitten mit dem bad
Und sy so gůt in die hell gesprungen
Als mit rütschen dryn gerungen

El hecho de que la frase se repita tres veces y reaparezca en obras posteriores del autor permite suponer que no la acuñó él mismo y que aquí estaría glosando el habla popular de su época refiriéndose a algo que muy bien podría tener raíces medievales. Sea como fuere, la locución pertenece al folklore lingüístico germánico y es recurrente en todos los periodos de la literatura alemana, desde Lutero a Günter Grass. Fue Lutero (fustigado por Murner en otras sátiras) quien introdujo en la fórmula una dimensión exhortatoria: Man sol das kind nicht mit dem bad ausgiessen3.

En 1846 aparece por primera vez traducida al inglés en un diccionario bilingüe: to reject the good for the bad4. Poco después, en 1853, el historiador y publicista Thomas Carlyle, en un opúsculo titulado Occasional Discourse on the Nigger Question5, ponderando la necesidad de salvar lo bueno de la esclavitud al suprimir sus abusos, discurría:

The Germans say, "you must empty out the bathing-tub, but not the baby along with it."
How to abolish the abuses of slavery, and save the precious thing in it; alas, I do not pretend that this is easy [...] Try against the dirty water, with an eye to save the baby!

Era la primera vez que la paremia alemana se traducía literalmente, y tardaría en prender casi un siglo, pues no se generaliza hasta los años 70. Desde entonces es lugar común en inglés, que no le ha hecho ascos, a pesar de tener equivalentes como:

to throw the helve after the hatchet
to throw away the wheat with the chaff
to throw away the good with the bad

Del inglés ha ido pasando a muchas otras lenguas, entre ellas la nuestra. La primera ocurrencia documentada en español, según el crea, data de 1995:

Era urgente replantearse a fondo el organigrama de la Policía y quitar prerrogativas a personajes demasiado deudores de la formación que tuvieron en tiempos del franquismo. Belloch lo hizo, y eso es digno de aplauso. Pero tal vez en la tarea de limpieza no se tuvieron debidamente en cuenta las adquisiciones positivas y reales del periodo anterior, incurriendo en ese error que la sabiduría popular describe como «tirar el niño con el agua sucia».6

Ya se había traducido literalmente en la Comisión Europea, en un documento interno, poco después de la entrada de España en la ue en 1986. Y, también según el crea, en la televisión madrileña alguien dijo en 1991: «No tiremos al niño con el agua».

Significado

El significado del original alemán no ofrece mayor dificultad, pues se trata de una metáfora perfectamente meridiana: describe a alguien que por negligencia, torpeza o atolondramiento, pierde algo de valor al desprenderse de algo que no lo tiene, como haría quien, al tirar el agua de bañar a un niño, lo arrojara con ella7. El Duden 11 explica:

das Kind mit dem Bade ausschütten: zu radikal vorgehen, übereilt, im Übereifer mit dem Schlechten zugleich auch das Gute verwerfen.8

El Oxford English Dictionary define así el equivalente inglés, s. v. baby A1e:

empty, pour, or throw the baby out (or away) with the bath(-water): to reject the essential with the inessential, to discard what is valuable along with what is waste or useless.

Lo que no quiere decir que no se interprete más allá de lo que dicen las palabras9:

En español no lo recoge el más reciente diccionario fraseológico10, pero su uso está muy extendido y su significado está claro. Otra cosa son las múltiples variantes que presenta. He aquí las que (frecuentemente precedidas de «no») se encontraban en Google el 14 de noviembre de 2006, clasificadas según el verbo (botar, arrojar, tirar) y el sustantivo (bebé, niño) que utilizan, y en orden creciente de frecuencia:

    1: botar al bebé con el agua del baño
    1: botar al bebé con el agua sucia en que se bañó
    2: botar el bebé con el agua
    2: botar el bebé con el agua sucia
  5 3: botar al bebé con el agua de la bañera
    3: botar el bebé con el agua del baño
     
    1: botar al niño con el agua
    1: botar al niño con el agua sucia de la bañera
    1: botar el niño con el agua
  10 2: botar al niño con el agua sucia
    2: botar el niño con el agua de la bañera
    3: botar el niño con el agua sucia
     
    1: arrojar al bebé con bañera y todo
    1: arrojar al bebé con el agua
  15 1: arrojar al bebé con el agua sucia
    1: arrojar al bebé con el agua sucia del baño
    1: arrojar al bebé con la bañera
    1: arrojar al bebé junto con el agua de la tina
    1: arrojar al bebé junto con el agua sucia
     
  20 1: arrojar al bebé junto con el agua sucia del baño
    1: arrojar el bebé junto al agua del baño
    1: arrojar el bebé junto con el agua de la bañera
    2: arrojar al bebé con el agua sucia de la bañera
    2: arrojar el bebé con el agua de la bañera
  25 2: arrojar el bebé con el agua sucia
    3: arrojar al bebé con el agua del baño
    4: arrojar el bebé con el agua del baño
     
    1: arrojar al niño con el agua
    1: arrojar el niño con el agua sucia
  30 2: arrojar al niño con el agua sucia de la bañera
   

2: arrojar el niño con el agua del baño

    3: arrojar al niño con el agua del baño
    3: arrojar al niño con el agua sucia
    3: arrojar el niño con el agua de la bañera
  35  5: arrojar al niño con el agua de la bañera
     
    1: tirar el bebé con el agua al baño
    1: tirar el bebé con el agua con que lo hemos bañado
    1: tirar el bebé con el agua de la tina
    1: tirar el bebé con el agua sucia del baño
  40 1: tirar el bebé con las aguas del baño
    1: tirar el bebé junto al agua sucia de tina
    1: tirar el bebé junto con el agua de la bañera
    1: tirar el bebé junto con el agua sucia
    1: tirar el bebé junto con el agua sucia de la bañera
  45 2: tirar el bebé con el agua
    2: tirar el bebé con el agua sucia del baño
    3: tirar al bebé con el agua de la bañera
    3: tirar el bebé con el agua del baño
    3: tirar el bebé con el agua sucia
  50  4: tirar el bebé con el agua de la bañera
    13: tirar al bebé con el agua del baño
     
    1: tirar al niño con el agua de la tina
    1: tirar al niño con el agua de lavarlo
    1: tirar al niño con el agua del barreño
  55   1: tirar al niño con la bañadera
    1: tirar al niño con todo y agua sucia
    1: tirar al niño con todo y el agua
    1: tirar al niño con todo y el agua de la bañera
    1: tirar al niño con todo y el agua sucia de la bañera
  60 1: tirar el niño con el agua del baño
    1: tirar el niño/a con
    1: tirar el niño con toda el agua sucia el agua sucia de la bañera
    1: tirar el niño con todo y el agua sucia
    1: tirar el niño junto con la bañera
  65 1: tirar el niño junto el agua sucia
    2: tirar el niño con la bañera
    2: tirar el niño junto con el agua de la bañera
    2: tirar el niño junto con el agua sucia
    3: tirar el niño con el agua
  70 5: tirar el niño con el agua de la bañera
    5: tirar el niño con el agua sucia de la bañera
    6: tirar al niño con el agua
    6: tirar al niño con el agua del baño
    7: tirar al niño con el agua de la bañera
  75 10: tirar al niño con el agua sucia de la bañera
    10: tirar el niño con el agua sucia
    27: tirar al niño con el agua sucia
    43: tirar al niño con el agua sucia del baño
     
    (casos de creatividad especial:)
    1: tirar el nene con el agua sucia
  80  1: arrojar al bebé fuera del agua
    1: arrojar al bebé junto con los pañales sucios
    1: al arrojar el agua sucia de la bañera, cuidad de no arrojar al bebé con ella
    1: arrojar al niño con la jofaina, por muy sucia que esté el agua
    1: arrojar el niño con las aguas por el sumidero
  85 1: tirar el bebé cuando se descarta el agua sucia
    1: tirar el bebé para vaciar la bañera
    1: tirar al niño con toda [sic] y palangana
    1: tirar el niño con el agua sucia a la bañera

Resulta, pues, que de estas 88 formas, la de uso más extendido es la número 78, «tirar al niño con el agua sucia del baño» (43 ocurrencias), seguida de la variante número 77, que es la misma sin las dos últimas palabras (37 ocurrencias: variantes 76 + 77). Téngase en cuenta que la mayoría de quienes utilizan esta frase ni la están traduciendo ni se plantean su origen. De hecho algunos autores la atribuyen a la tradición popular en general, creyendo que es fórmula castiza en español11.

Traducción

Se haya traducido implícita o explícitamente, la expresión de la que venimos hablando ya pertenece al español. ¿Puede encontrarse una versión más apropiada en nuestro acervo paremiológico para traducir la frase original?

Por su naturaleza casi poética suelen las paremias sugerir más de lo que dicen, están enraizadas en lo más profundo de la lengua y «viajan mal». Ante una paremia foránea caben cinco posibilidades de traducción:

A - que exista correspondencia de sentido y de forma (alea iacta est - «la suerte está echada»),

B - que exista correspondencia de sentido y no de forma (to pull someone's leg - «tomarle el pelo a alguien»),

C - que exista correspondencia de forma y no de sentido (tirer la langue, que no es «tirar de la lengua» -eso sería tirer les vers du nez-, sino «sacar la lengua»),

D - que no exista absoluta correspondencia de sentido ni de forma, es decir, cuando se imponga el calco puro y duro (hot potato - «patata caliente»12),

E - que la correspondencia de forma y sentido sea aproximativa (tra brusco e lusco - «entre dos luces»13).

Por obvias razones, se descarta C, puesto que el fondo debe prevalecer sobre la forma, y D vale A, una vez que entra en la lengua. Razonablemente las opciones del traductor, por orden de prioridad, serían: A (o D), B y E.

¿Qué tenemos en el copioso acervo español que nos permita acercarnos al sentido y forma del caso que nos ocupa? He aquí, por orden alfabético (no me atrevo a establecer una clasificación conceptual, pues hay mucho de subjetivo en el lenguaje figurado), una lista de paremias procedentes de diversas compilaciones que de lejos o de cerca pueden aludir, según los contextos, a la idea de «perder algo bueno al deshacerse de algo malo»:

    Agua vertida, no toda recogida
    Allegar la ceniza y derramar la harina
    Asar la manteca [entiéndase la mantequilla]14
    Cazar moscas a cañonazos
  5 Donde no hay ganancia, cerca está la pérdida
    Echar la soga tras el caldero15
    El mal calderero abre diez por tapar un agujero16
    Entre daca el gallo y toma el gallo queda la pluma en la mano
    Fue a santiguarse y sacóse un ojo
  10 Ir por lana y volver trasquilado
    No estirar tanto la cuerda que se quiebre
    Pillarse los dedos
    Por un clavo se pierde una herradura
    Sacar un pie del lodo y meter más dentro el otro
  15 Separar el grano de la paja
    Sobre quemado, agua hirviendo
    Tanto bien te kero fin ke te kito el ojo17
    Tirar el grano con la paja
    Valer más la envoltura que la criatura
  20 Vender miel al colmenero
    Vísteme despacio, que estoy de prisa

Creo que las más apropiadas para transmitir la idea del original alemán o inglés, serían 2 y 18. Las más cercanas en la forma serían 1 y 19. ¿Y la más adecuada en fondo y forma? Quizá la número 6, si nos atenemos a la explicación de su primer glosador, contemporáneo de Murner:

Si alguno por entender
en alguna granjeria
comiença parte a perder
y a savienda[s] proceder
en la perdida porfia
y no queriendo atajar
aqueste desaguadero
sino siempre porfiar
dirase por este echar
la soga tras el caldero.

Reconozcámoslo: ninguna de nuestras paremias pertenece a la categoría A, ninguna de esas venerables locuciones de nuestro folklore lingüístico tiene la poderosa expresividad de la imagen de un bebé, desnudo e inerme, al que se arroja con el agua en la que se le acaba de bañar, y tendremos que conformarnos con versiones de las categorías B y E, a menos que optemos por la categoría D, el calco, que, como decíamos, acaba siendo equiparable a la categoría A.

Algunos traductores han intentado soluciones similares, pero ninguna de ellas parece mejor que las que hemos visto:

Tirar las frutas frescas con las pochas / podridas
Meter todo en la misma bolsa
Pagar justos por pecadores18
No arrancar el trigo con la cizaña.

Concentrémonos ahora en esta última. En lo que se refiere al sentido, ciertamente transmite la idea del original: la cizaña y el agua del baño pueden tirarse mientras se salven el trigo y el bebé. Pero se olvida aquí la dimensión alegórica de la parábola de Mateo, que identifica la cizaña con «los malos», por lo que el concepto mismo de «cizaña» no hace sino limitar el alcance semántico de la paremia original, pues el lector se queda con la identificación cizaña = condenados.

Y hay más: el fondo y la forma son a veces tan interdependientes (sobre todo en los grandes logros de la expresión literaria), que no se puede alterar el uno sin dislocar la otra y en consecuencia estragar el todo. Traducir es trasladar, y no solo el sentido más evidente, sino los matices, incluidos los posibles flecos culturales que las palabras arrastran y que hacen al conjunto más complejo y expresivo.

Esto no se consigue con la fórmula que comento, puesto que no solo quedan fuera los llamativos elementos del agua y del niño, sino que se abandona una imagen tan vívida e inimaginable como la de arrojarlo al arroyo por otra que reduce todo a la manida metáfora de la cizaña, vocablo muy cargado (ya marca la frase «meter -o sembrar- cizaña») por estar indeleblemente impregnado de un tufillo bíblico que no aparece por ninguna parte en la frase alemana19.

Añadamos que la morfología de esta fórmula no es proverbial, no existe en español como tal, sino que se trata de una frase compuesta a partir de los términos utilizados en la parábola del pasaje bíblico en cuestión. Lo correcto sería traducir por una paremia corriente lo que es una paremia corriente en la lengua original.

Pero dejemos la teoría y seamos prácticos. Imaginemos por un momento que el texto alemán incluyera, junto al pasaje de Mateo, la frasecita de marras:

So schreibt der Evangelist Matthäeus: „und um der Ernte Zeit will ich zu den Schnittern sagen: ´Sammelt zuvor das Unkraut und bindet es in Bündlein, daß man es verbrenne´" [...] Der Franziskaner Murner seinerseits: „Ein Narr der meint, es sy nit schad, / Das Kindt vß schitten mit dem bad [...]".

Dudo que un traductor osara verter esto así:

Como escribe el evangelista Mateo: «y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: ˝Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla˝» [...]. A su vez, decía el franciscano Murner: «Un loco que creía no ser malo / el trigo no arrancar con la cizaña [...]»

Sería interesante (y extremadamente laborioso) averiguar qué obras de la literatura alemana en las que aparece esta paremia han sido traducidas al español y cómo han obrado nuestros traductores ad locum. Sospecho que pocos, por no decir ninguno, hayan recurrido a la imagen de la cizaña. No es, desde luego, el caso del primer traductor de El tambor de hojalata, Carlos Gerhard, quien al encontrarse con este intrincado pasaje:

Mama konnte schnell vergessen. Mama hatte dennoch ein gutes Gedächtnis. Mama schüttete mich aus und saß dennoch mit mir in einem Bade.20

traducía:

Mamá sabía olvidar fácilmente. Y sin embargo, tenía buena memoria. Mamá me daba con la puerta en las narices y, sin embargo, me admitía en su baño.21

Admitamos que la encerrona de Grass es de talla: no solo no completa la paremia, sino que la entrelaza con otra, in einem Bade sitzen - in einem Boot sitzen («estar en el mismo barco»)22.

Creo que el buen traductor siempre tiene que tener en cuenta lo que podría llamarse la prueba del nueve (o del algodón, como se diría ahora): retrotraducir el texto para estar seguro de que nada se pierde, ni en fondo ni en forma, en la versión definitiva: si traducimos Das Kind nicht mit dem Bade ausschütten y To throw out the baby with the bath water por «no arrancar el trigo con la cizaña», y ahora pasamos esta última frase al alemán o al inglés, ¿quién dudaría un segundo en verterlo: Das Unkraut mit dem Weizem nicht ausraufen23 y Not to pull out the darnel with the wheat?

Queda por ver cuál sería la mejor alternativa entre las casi 90 mencionadas más arriba. A gusto del consumidor. Aplicando la incuestionable vara de medir del maestro García Yebra (No omitir, no añadir, no adulterar), personalmente me inclinaría por la número 53, con un pequeño cambio al final, como aparece en el título de estas líneas. «Tirar» porque es más coloquial que «arrojar»; «niño» mejor que «bebé» porque es más usual24 (la alta frecuencia de «bebé» se debe al hecho de que el original fue baby y no Kind); «bañarlo» mejor que «lavarlo» porque es más preciso y no se pierde la imagen del barreño (no de la bañera) o del baño. Por supuesto, es innecesario especificar el grado de suciedad del agua, pues ni figura en el original ni un baño la deja indefectiblemente sucia.

Conclusión

Hace unas semanas, en un editorial de El País (9.11.2006) podía leerse:

Pero incluso como pato cojo, Bush conserva aún mucho poder y sigue siendo el comandante en jefe.

Todos sabemos que el autor está traduciendo implícitamente el lame duck anglosajón, que pone cautamente en cursiva, por si a algunos de sus lectores les extrañara. Pero cabe entender que, si evita el equivalente «tocado del ala» o similares, lo hace para subrayar el sentido concreto que esa locución tiene en Estados Unidos, aunque abuse anticipando acontecimientos, pues solo se es lame duck cuando el sucesor ha sido elegido25. Se trata de un neologismo legítimo, puesto que no existía equivalente en nuestra lengua. Ya es español por el hecho mismo de usarlo. Permanezca o no.

En 1972, Gironella tradujo implícitamente una conocida frase francesa por «segarle la hierba bajo los pies»26. Algunos otros la han utilizado, pero no parece que haya tenido mucho éxito, quizá porque no se entienda bien. La palabra dancing ya se usaba en español hacia 1930. ¿Quién la utiliza hoy? Mientras fue, fue.

La lengua no existe independientemente de sus hablantes, que son quienes la crean y modelan sin dar explicaciones. Al traducir no hay por qué empeñarse en buscar en nuestra lengua lo que no tiene equivalente (a veces, incluso aunque lo tuviera), si una nueva fórmula, expresiva y fresca como la que ha suscitado estas líneas, aparece en su horizonte, pues eso no hace sino enriquecerla. El calco es recomendable cuando mejora lo que ya tenemos. Como dicen que dijo Goethe:

Die Stärke einer Sprache liegt nicht darin Fremdes abzulehnen, sondern es in sich aufzunehmen.

Y a quienes se pregunten en qué consiste esa pujanza, recuerden aquello de Wittgenstein:

Die Grenzen meiner Sprache bedeuten die Grenzen meiner Welt.

 

Pollux Hernúñez
DG Traducción, Comisión Europea
Pollux.Hernunez@ec.europa.eu

 

 

1 O Exorcismo de locos, pero de ninguna manera Conjura, pues los locos (o necios, si se prefiere) son el objeto que el autor conjura o exorciza con sus versos.
2 Que agradezco encarecidamente a mi amigo Amadeu Solà (quien lleva tiempo investigando sobre este tema).
3 Cita literal procedente, como la mayor parte de los datos aquí citados sobre la historia de la paremia en cuestión, del excelente trabajo «″(Don't) throw the baby out with the bathwater″: The Americanization of a German Proverb and Proverbial Expression» de Wolfgang Mieder en De proverbio, 1995.1 (consultable en <http://www.deproverbio.com/DPjournal/DP,1,1,95/BABY.html>), en el que alude a su otro artículo sobre el mismo tema: «″Das Kind mit dem Bade ausschütten″: Ursprung, Überlieferung und Verwendung einer deutschen Redensart».
4 Joseph Leonhard Hilpert (1846), Englisch-Deutsches und Deutsch-Englisches Wörterbuch, Karlsruhe.
5 Versión aumentada del artículo «Occasional Discourse on the Negro Question», publicado anónimamente en el número de febrero de 1849 del Frazer's Magazine for Town and Country.
6 Editorial «¿Qué pasa en Interior?», El Mundo (10.5.1995).
7 Los peregrinos infundios que inventan algunos para tratar de explicar el absurdo de tirar a un niño con el agua de bañarlo no son menos absurdos. Por ejemplo: «Los baños se ponían en un gran tonel lleno de agua caliente. El hombre de la casa tenía el privilegio de pasar el primero, luego todos los demás hijos; entonces solamente después de todos los varones venían las mujeres y finalmente los niños, y el último de ellos todos, el bebé. Pero como el agua se había vuelto tan sucia que se podía perder a alguien en el fondo, siempre se decía antes de vaciar el tonel 'atención de no tirar al bebé con el agua del baño'» (<http://www.apellidositalianos.com.ar/humor.htm>, traducido del inglés).
8 Redewendungen (2002), Mannheim.
9 Tomado de <http://users.openface.ca/~dstephen/rainla
ne/bbwater.jpg>.
10 M. Seco / O. Andrés / G. Ramos (2004) Diccionario fraseológico documentado del español actual. Locuciones y modismos españoles, Madrid.
11 El contexto de uno de los casos de la variante 76 es: «Hay un dicho en mi tierra que desaconseja tirar el niño con el agua sucia». En Francia mucha gente cree que la frase jeter le bébé avec l'eau du bain es de Lenin, aunque el Grand Robert afirma que procede del inglés.
12 En español teníamos, y seguimos teniendo, papeleta («¡Menuda papeleta!»). La «patata caliente», con su connotación negativa («asunto comprometido o enojoso»: v. ref. en nota 10), podría no haber pasado con tanta facilidad como lo hizo hace unas décadas, si hubiera aparecido en la de los 40, época en la que una patata, sobre todo asada, era un lujo.
13 La forma italiana (como la equivalente francesa, entre chien et loup) se refiere exclusivamente a la media luz del ocaso, mientras que la española puede aplicarse también a la del amanecer.
14 Aquí se incluirían todas aquellas paremias que tienen como protagonista al inefable Abundio: Más tonto que Abundio, que fue a vendimiar y llevó uvas de postre / que vendió la burra para comprar cebada / que vendió los muebles para comprar la casa / que cayó de espaldas y se rompió la nariz / que echó una carrera solo y quedó segundo.
15 Sebastián de Horozco (padre de Covarrubias, el del Tesoro de la lengua castellana), en su Teatro universal de proverbios (1526).
16 Con las variantes «Por soldar un agujero hacer tres a la caldera», «El mal calderero por soldar un agujero hace diez en el caldero» y «La llana del mal herrero rompe toda la caldera por sanar un agujero».
17 Del Ladino-English / English Ladino Concise Encyclopedic Dictionary de E. Kohen / D. Kohen-Gordon (2000), Nueva York.
18 Las tres primeras se mencionan en un intercambio de opiniones entre traductores sobre este tema en <http://www.proz.com/kudoz/982148>.
19 Véase <http://personal.telefonica.terra.es/web/karmentxu/dichos21.html>.
20 Die Blechtrommel, Erstes Buch, „Die Verjüngung zum Fußende'.
21 Parece evidente que Gerhard se limitó aquí a seguir la deficiente traducción francesa de Amsler: «Maman me flanquait à la porte et pourtant m'admettait dans son bain». Su traducción es de 1964, la de Amsler de 1961.
22 Agradezco la generosidad de Miguel Sáenz al comunicarme esta nota que figura entre las que Grass le transmitió en junio del año pasado para una nueva traducción de El tambor: «Mama schüttete mich aus und saß dennoch mit mir in einem Bade (in dieser Formulierung steckt das Sprichwort: „Das Kind mit dem Bade ausschütten')». Más detalles sobre esta nueva traducción en Miguel Sáenz (2006) «G. G. en G. (Günter Grass en Gdańsk)», Pliegos de Yuste n.º 4, pp. 15-20.
23 Man soll nicht das Unkraut mit dem Weizen ausraufen existe (aparece atribuido a Otto Mayer en <http://www.dvbl.de/servlet/PB/menu/1019218/index.html>).
24 Confieso que inicialmente había preferido «bebé» (es palabra española desde el siglo xix: Galdós la utiliza ya en 1874, en Juan Martín el Empecinado), pero un amigo mío con varios hijos me ha convencido de que en España uno no baña al bebé, sino al niño, por muy pequeño que sea.
25 Cassell's Dictionary of English Idioms (R. Fergusson, 1999, Londres): «lame duck: 4 (NAm.) an elected official (especially the President) whose term of office is about to expire and whose successor has already been chosen». Sobre el origen de esta expresión, consúltese <http://www.atinachile.cl/node/5556>.
26 «Trabajar solapadamente para desbaratar los planes» (v. ref. en nota 10). El equivalente catalán está documentado al menos desde 1923, cuando Eugeni Xammar escribía, a propósito de Hitler: «els pagesos del govern li van segant l'herba sota els peus» (artículo en La Veu de Catalunya de 9.10.1923, recogido en L'ou de la serp).

 

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