capítulo precedentecapítulo siguientePágina principal

BUZÓN


Derivación

Los que traducimos principalmente del alemán, inglés, neerlandés y demás familia nos encontramos con frecuencia ante el problema de no saber hasta dónde podemos llegar en la construcción de nuevas palabras mediante derivación, sin forzar el sistema (es decir, sirviéndonos de los recursos morfológicos que éste nos ofrece).

El diccionario no puede ser la solución, pues basta con echar un vistazo por ahí para comprobar que no todos recogen los mismos derivados.

Pregunto: ¿Puede alguien informar sobre las limitaciones al respecto, si es que existen? ¿Qué dice la Real Academia? ¿Hay algo publicado? Y, por último: ¿cuál es el grado de libertad del traductor/usuario de la lengua en general? ¿Hay que esperar a que un término exista «oficialmente», a que tenga la suficiente «autoridad», para poderlo utilizar?

Marisa Delgado