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Nuevo diccionario NL-ES, ES-NL de Van Dale

Tras más de cuatro años de trabajo por parte de un equipo del que formaban parte más de treinta redactores de varias nacionalidades, se presentó en La Haya, el pasado día 11, este diccionario bilingüe, que los que trabajamos con estas lenguas esperábamos como agua de mayo, porque viene a cubrir el gran vacío existente en la lexicografía hispanoneerlandesa desde que el profesor Van Dam publicara en 1968 la última edición del casi mítico Van Goor.

El diccionario de Van Dale sigue la línea editorial del prestigioso instituto lexicográfico neerlandés (clasificación según el «sistema 1, 2, 3, ...»1; remisión numérica de las expresiones, los términos compuestos y los ejemplos a la acepción a que pertenecen; consideración de las siglas y acrónimos como entradas independientes; etc.), está actualizado al máximo e incluye en cada uno de su dos tomos o más de 60 000 entradas en las que, además de la traducción, se ofrece información morfológica y se especifica el régimen preposicional de los verbos y los adjetivos, el registro y el campo o la jerga a que pertenecen los abundantes tecnicismos recogidos. Cada tomo cuenta, además, con una compilación de más de 500 refranes y proverbios en ambos idiomas.

La base de las entradas del toma NL-ES la constituye el diccionario Hedendaags Nederlands (neerlandés actual) de Van Dale, complementado por el Juridisch Woordenboek de Van Oosterveld y otros autores, y los últimos neologismos que los redactores han podido detectar como lexicalizados.

Las entradas españolas están basadas en el diccionario de María Moliner, actualizado mediante el VOX, varios diccionarios técnicos y de argot y el propio trabajo lexicográfico de los redactores, del que ha formado parte un cuidadoso estudio de los numerosos americanismos que se recogen, tratando de especificar lo más posible su región de procedencia. A esto se añade una reciente e interesante técnica, consistente en procesar informáticamente un corpus lingüístico de uso actual, en esta ocasión formado por siete números completos del diario El País, de forma que se pueda estudiar el comportamiento de cada entrada en los distintos contextos en que aparece en dicho corpus. Este método ha permitido incluir términos no recogidos aún en los diccionarios españoles más recientes como agroalimentario, bicicross, eurocandidato, felipista o telediafonía (término utilizado en el campo de las telecomunicaciones para referirse a un cruce de líneas).

El diccionario es básicamente de uso general, pero la gran cantidad de tecnicismos que se han recogido lo acerca considerablemente a los diccionarios técnicos. En la selección tanto de las entradas como de las expresiones se ha seguido en todo momento un criterio puramente lingüístico, evitando siempre cualquier prejuicio moral y recogiendo simplemente lo que el uso ha lexicalizado. Así, se incluyen voces informales como depre, emporrarse, ful, guay, rular o sociata, y vulgarismos que harían perder la color a doña María como nalgamen, cagódromo, elementa o sanjoderse.

Como dato indicativo del grado de actualización del diccionario cabe mencionar, por ejemplo, que en su momento no pudieron incluirse entradas como CEI o AVE por haberse enviado ya a imprenta el tomo ES-NL, pero sí aparecen, en cambio, GOS, equivalencia neerlandesa de CEI, y TAV, tren de alta velocidad, que fue la primera denominación que recibió el tren de marras.

Conviene señalar que el diccionario está dirigido en principio al usuario neerlandófono y que esto supone una serie de trabas para el hispanohablante a la hora de sacarle partido. Así, no se especifica el género de los sustantivos en las traducciones del tomo ES-NL (información que, por el contrario, sí se le suministra al usuario neerlandófono en el tomo NL-ES) ni se incluye una lista de verbos irregulares neerlandeses (sí, en cambio, una de verbos irregulares castellanos). Tampoco se explican en castellano el significado de los símbolos y las abreviaturas, ni las instrucciones de uso detalladas, aspectos que es de esperar que Van Dale mejore en próximas ediciones.

No obstante, por iniciativa de los redactores hispanohablantes, se consiguió que Van Dale accediera a incluir en cada entrada del tomo ES-NL una fórmula aclaratoria de cada acepción, escrita en castellano, y que, en el tomo NL-ES, otorgara rango de entradas a las formas de los verbos irregulares de uso más frecuente, remitiendo cada una de ellas al infinitivo correspondiente. Asimismo, ambos tomos cuentan con una breve introducción y un esquema con indicaciones de uso en castellano.

Finalmente, debe señalarse que el carácter heterogéneo y lo numeroso del equipo de redactores que una obra de este tipo exige ha hecho inevitable que, en esta primera edición, se le hayan colado al redactor jefe los gazapos de rigor (véanse, p. ej., la traducción al castellano de EFTA –por otra parte, no se han incluido ni AELC ni EVA– o la utilización de Gemeenschap en lugar de Gemenebest al transcribir GOS), circunstancia que, sin embargo, no debe servir para cuestionar en ningún momento la seriedad y el rigor estructural del trabajo realizado.

Peter Jan Slagter et al.
Handwoordenboek NL-ES, ES-NL van Dale
Van Dale Lexicografie bv. Utrecht/Amberes, 1992.
ES-NL: ISBN 90-6648-221-4. 1 252 págs.
NL-ES: ISBN 90-6648-222-2. 1 296 págs.
ISBN del juego completo: 90-6648-223-0
Precio del volumen: 79,50 FL/1 590 FB
Precio de los dos volúmenes: 150 FL/2 950 FB

Manuel del Cerro

 

 

 

 

 

1. Este sistema, así denominado por Van Dale, consiste en incluir las expresiones, giros, locuciones y términos compuestos en el artículo correspondiente al primer sustantivo (1) que aparezca en ellos o, en su defecto, al primer adjetivo (2), al primer verbo (3), etc. de acuerdo con un código, que se incluye en las instrucciones de uso.

 

 

 

 

 

 

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