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TERMINOLOGÍA


Normalización y certificación

Las actividades de normalización se están desarrollando rápidamente, junto a otras medidas necesarias para el funcionamiento del mercado único. Los términos que a continuación reseñamos serán cada vez más frecuentes y conviene, por ello, definirlos con precisión.

Normalización

Ateniéndonos a la definición del Real Decreto 1614, debemos entender por normalización: «la actividad que aporta soluciones para aplicaciones repetitivas que se desarrollan, fundamentalmente, en el ámbito de la ciencia, la tecnología y la economía, con el fin de conseguir una ordenación óptima en un determinado contexto». Estas «soluciones repetitivas» a las que se alude se plasman en las normas, que el citado Real Decreto define a su vez como «especificación técnica aprobada por una institución reconocida con actividades de normalización, para su aplicación repetida o continua, y cuya observancia no es obligatoria». En el caso de España esta «institución reconocida» es AENOR. El proceso de elaboración de normas es laborioso y no viene al caso que nos detengamos aquí en sus pormenores. Señalemos solamente la importancia en dicho proceso de los grupos de expertos, reunidos en comités técnicos sectoriales, que son los encargados de presentar las propuestas.

Certificación (de conformidad a la norma)

Esta actividad, necesariamente posterior a la normalización, consiste en garantizar la conformidad de los productos y servicios con las normas. Según el Real Decreto 1614 «es la actividad consistente en la emisión de documentos que atestigüen que un producto o servicio se ajusta a unas técnicas determinadas».

El proceso de certificación culmina con la concesión de la marca (símbolo con el que se distingue la calidad del producto).

Las actividades de normalización y certificación están tan estrechamente ligadas que se suelen fundir en la sigla N+C (normalización y certificación). En España, las actividades de N+C son competencia de AENOR.

En el sistema de calidad total, surgido en Japón y en constante expansión en Europa, se procede también a la certificación de empresas. Una empresa certificada es la que cuenta con un sistema eficaz y avanzado de control de calidad.

Armonización

Término empleado genéricamente para referirse a la necesaria convergencia de criterios en los diferente países -y sobre todo en el área comunitaria- en lo que a principios y prácticas de normalización se refiere. La armonización de los procesos de N+C, ya sea en forma de unificación o de reconocimiento mutuo de normas, beneficia al comprador europeo al permitirle disponer de una garantía unificada del producto.

Acreditación

Actividad por la que se autoriza a los laboratorios a realizar ensayos para la certificación de conformidad a la norma. El organismo español que gestiona el sistema de acreditación de laboratorios de ensayo es la RELE (Red Española de Laboratorios de Ensayo).

Calibración

Es la parte de la metrología encargada de la comprobación de los patrones y escalas de los instrumentos utilizados para medir las unidades. La calibración es una condición indispensable para la validez de un ensayo o de una certificación. Con el desarrollo de la astronáutica, la electrónica o la informática y sus crecientes requisitos de precisión o tolerancia de los productos fabricados, el papel de la calibración es cada vez más importante y sus técnicas más complejas. En España, los laboratorios de calibración del SCI (Sistema de Calibración Industrial) constituyen el «segundo nivel» de la metrología, después del Centro Nacional de Metrología y antes de los laboratorios de metrología de los distintos centros privados o públicos, los laboratorios de ensayo y las oficinas de verificación y metrología legal.

Homologación

Este término no pertenece directamente al ámbito de la normalización, ya que se trata de un procedimiento obligatorio para determinados productos o servicios (p. ej. teléfonos) que deben someterse a su aprobación por parte de la administración pública (nacional o supranacional). Así, en la terminología comunitaria se emplea para certificar que un producto, sistema, componente o unidad técnica independiente satisface los correspondientes requisitos técnicos de las directivas comunitarias en la materia (cf. PUNTOYCOMA  n° 2).

En un próximo número de puntoycoma publicaremos un miniglosario con los principales términos de la normalización.

Luis González

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