|
El Premio Inventor Europeo 2010, que concede la Oficina Europea de Patentes
y la Comisión europea, se falló el 28 de abril en Madrid, en una gala a la que
asistieron los Príncipes de Asturias. Allí, entre los candidatos, junto a los
grandes inventores de Europa estaba, por primera vez, un español como
finalista, el empresario valenciano Jorge Blasco.
Entre cientos de proyectos, un jurado internacional había seleccionado su
invención: una innovadora tecnología que permite acceder a Internet a través de
un simple enchufe eléctrico y que, además, evita sobrecargas en la red. “La
idea se nos ocurrió buscando fórmulas para evitar los problemas que surgen en
los chips y otros componentes del módem. Es como la presión arterial que puede
provocar un ataque al corazón si no se controla. Nosotros encontramos el método
para evitar los riesgos”.
Y así llegó a fabricar un dispositivo con el que conectarse a Internet en
cualquier punto de la casa con sólo enchufar los aparatos a las tomas de
corriente de la pared. A partir de ahí, una carrera frenética y difícil para
encontrar su hueco en el mercado.
De proyecto a empresa internacional
Blasco montó la empresa Diseño de Sistemas de Silicio (DS2) hace doce años.
Reunió un capital inicial con ayuda de familiares y amigos y se lanzó a
investigar y comercializar equipos de comunicaciones de alta velocidad. Hoy
cuenta con 29 patentes, 110 empleados y delegaciones en Estados Unidos, Japón,
Corea del Sur y Taiwán y clientes como Telefónica, BT, Telecom Portugal y Sing
TEL en Asia. “Hay que tener intuición, contratar a buenos ingenieros y saltar
el reto de venderlo a nivel global para amortizar las inversiones.”
Ahora Blasco vive la preocupación de la crisis. Se lamenta de que las ventas
de su compañía bajaron de 25 millones de dólares en 2008 a tan sólo 8 millones
en 2009, pero añade esperanzado que este año ha empezado la recuperación. Ahora
confía en que haber llegado a la final del Premio Inventor Europeo le dé a
conocer en nuevos mercados. “En cualquier caso es un honor haber compartido
cartel con investigadores alemanes que han revolucionado el mundo del plástico,
franceses que saben curar el cáncer de próstata sin intervenciones agresivas o
americanos que han diseñado chips que están en los teléfonos móviles de todo el
mundo… Me siento orgulloso, pero el premio absoluto es el triunfo de la
tecnología en el mercado.”
Más ayudas a la investigación para abrir mercados
Él, que es el ejemplo de un gran emprendedor, se lamenta de que los
españoles seamos buenos inventores, pero malos empresarios. “No sabemos hacer
marketing ni vender en mercados internacionales”. Aún así confía en poder
seguir el camino que ya ha abierto y bromea sobre el futuro: “Si conoces a
alguien que tenga 30 o 40 millones de euros y quiera invertirlos en nuestra
empresa, eso garantiza que no nos absorba ninguna multinacional”.
Blasco reconoce que las ayudas oficiales recibidas, regionales, nacionales y
europeas han sido importantes, pero como buen empresario cree que nunca son
suficientes. Y lo justifica con cifras: “En España hay sólo dos empresas de
microelectrónica, en Europa no más de doce y en Estados Unidos hay cientos de
compañías como la nuestra”. Por eso coincide con las autoridades de la UE en
que el futuro de Europa pasa por la I+D+i, aunque “me gustaría que se pusiera
más esfuerzo y empeño” para poder competir en un mundo global.
Ahora se muestra tan humilde como siempre, a pesar de sus triunfos. “La vida
es una batalla y hay una tras otra. Tenemos que continuar ofreciendo tecnología
y rentabilidad, que haya un bajel español navegando por los siete mares de la
economía internacional y conquistando mercados”.
Oficina Europea de
Patentes
Programas de
Investigación de la Comisión Europea
Dirección General de Investigación de la Comisión
Europea
Diseño de Sistemas de Silicio
DS2
Premios y concursos
|