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Desde la Secretaría de Estado para la Unión Europea, Carlos Carnero, que ha
sido eurodiputado durante 15 años y miembro de la Convención que redactó el
proyecto de Constitución europea, ha trabajado en primera línea en los
preparativos de la presidencia española. Con él, hemos repasado los objetivos y
prioridades del proyecto español para impulsar esta nueva etapa de la Unión
Europea.
El Tratado de Lisboa, un salto cualitativo
“Lo primero que se plantea la presidencia española es el desarrollo del
Tratado de Lisboa, porque consideramos que pone en marcha una nueva Unión, como
hizo el Tratado de Maastricht en su momento. El salto cualitativo es tal que
nos vamos a encontrar con una UE más democrática, más eficaz, con más
competencias, más procedimientos de toma de decisiones por mayoría cualificada,
más codecisión entre el Parlamento y el Consejo, más atención al ciudadano, más
derechos…”
Participación, derechos y diplomacia
“El desarrollo del Tratado de Lisboa abre muchos campos y muy diversos, pero
las prioridades fundamentales para la presidencia española son tres: que
se regule la iniciativa ciudadana europea, que se inicien los trabajos para que
la UE suscriba el Convenio Europeo de Derechos Humanos del Consejo de Europa y
que se lance el Servicio Europeo de Acción Exterior.”
Europa como actor global
“Vamos a tener nuevos instrumentos con el Tratado de Lisboa para desarrollar
una política exterior y de seguridad común. Pero para aplicarlos, hay que tener
esa política. Queremos hacer un esfuerzo de definición de la posición europea
en el mundo. No se trata de reflexionar sin actuar. Durante la presidencia
española vamos a celebrar cumbres con Estados Unidos, América Latina y el
Caribe, la Unión por el Mediterráneo, Rusia, Japón, Canadá, Marruecos… y en
todas queremos tomar decisiones concretas y verificables en su aplicación, que
sean útiles para tomar decisiones.”
Nuevos cargos institucionales, un equipo único
“Se equivoca quien piense que con los nuevos cargos del Tratado va a haber
una lucha de protagonismos. A la presidencia española le viene muy bien que
haya un presidente estable de la UE y una “ministra de Exteriores”. Será un
equipo de trabajo que va a funcionar como un reloj. Hay un entendimiento muy
bueno del gobierno español con Van Rompuy y Catherine Ashton. También va a
haber una nueva Comisión europea y estamos muy satisfechos con la propuesta de
colegio de Comisarios que ha hecho el presidente Barroso. La responsabilidad
que ha adjudicado al comisario español, Joaquín Almunia, es clave, por la
cartera de Competencia y por la vicepresidencia de la Comisión.”
Clima y energía compatibles
“Lo que se ha conseguido en la Cumbre del Clima de Copenhague ha sido
gracias a la UE, pero hay países que no querían llegar a un mínimo común
denominador y están muy lejos de lo que nosotros hemos puesto en marcha para
reducir las emisiones un 20% en 2020. La presidencia española va a
trabajar sobre esa agenda, pero también con el plan energético 2010-2012 para
garantizar el suministro y la eficiencia. Lo que ha pasado en Copenhague
demuestra cuál sería el nivel de decisiones internacionales si realmente el
sistema estuviera basado en una estructura G-2. Estados Unidos y China nunca
llegarían tan lejos como la UE.”
Reforzar el modelo social europeo creando empleo
“Para salir de la crisis y crear empleo vamos a ser muy radicales. Hay una
nueva estrategia de crecimiento y empleo que responde a una situación distinta
a la del año 2000. Hay que tomar nota de eso e integrar a todos los sectores
que crean trabajo: cambio climático, energía, investigación, desarrollo,
espacio europeo de educación superior, formación profesional, etc. El alto
índice de paro en España hace que seamos los más interesados en que esto salga
adelante y debe hacerse sin recortes, reforzando el modelo social europeo.”
Igualdad de género y protección a las víctimas
“Queremos sacar adelante dos cuestiones durante la presidencia. La primera,
crear el Observatorio contra la violencia de género, un centro que sea capaz de
establecer estándares, mediciones y análisis para tomar decisiones. Y en
segundo lugar, la ley europea de protección a las víctimas de violencia de
género. Es fundamental avanzar en el espacio europeo de la justicia sobre
mujeres, niños, ascendientes, que son víctimas en toda Europa. España es un
país abanderado en estos temas.”
Una presidencia de y para los ciudadanos
“Tenemos que tomar decisiones que afecten a la vida cotidiana de la gente.
La presidencia española va a ser una presidencia de derechos, de potenciar la
igual social, entre hombres y mujeres y entre territorios. Queremos sacar
adelante la directiva contra la discriminación. Pero también será una
presidencia social, con la estrategia de crecimiento y empleo. Lo que queremos
demostrar en estos meses es que Europa ha vuelto para quedarse y ahora hay que
actuar para que se note. Durante mucho tiempo, la gente ha tenido la sensación
de que Europa no estaba o estaba ahí, pero como parte del paisaje, discutiendo
sobre su ombligo. Eso se ha acabado. Ahora hay que aplicar lo que tenemos para
que la gente se sienta orgullosa de esta Unión que hemos construido.”
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