|
Durante un año la Comisión Europea ha comprobado que Islandia cumple todos
los requisitos para abrir el proceso de adhesión y ahora los 27 han abierto las
negociaciones. No hay fecha para concluirlas, pero se calcula que en dos años
Islandia puede ser miembro de pleno derecho de la UE. La pequeña isla del
Ártico ha vivido de espaldas a Europa, pero con Europa. De hecho, forma parte
del Espacio Económico Europeo y del espacio Schengen, con lo que ya tiene
asumida buena parte de la legislación de la UE. Es miembro de la OTAN, aunque
no tiene ejército.
La crisis de un país muy desarrollado
Islandia es un país de 103.000 km2 y poco más de 300.000 habitantes.
Independiente de Dinamarca desde principios del siglo XX, consiguió un
crecimiento espectacular que, según la ONU, le llevó a ser en 2009 el tercer
país más desarrollado del mundo. Cuenta con importantes recursos marinos, una
mano de obra bien preparada y un uso extensivo de energías limpias. Sin
embargo, la crisis financiera de 2008 provocó la quiebra de los principales
bancos, llevó al país a las puertas de la bancarrota y eso hizo al gobierno
islandés buscar en la UE un paraguas protector de su economía.
Hoy su déficit público es del 9,3% y su deuda pública supera el 100% del
PIB, muy lejos de los índices que establece el Pacto de Estabilidad y
Crecimiento de la UE. Sin embargo, gracias a la ayuda internacional, Islandia
está viviendo un proceso rápido de recuperación. La solicitud de ingreso de
Islandia fue calificada por el presidente de la Comisión Europea, José Manuel
Durao Barroso, como “un signo de vitalidad del proyecto europeo, indicativo de
la esperanza que inspira la UE”.
¿Qué aporta Islandia a la UE?
- Una situación geográfica estratégica de primer orden por estar situada en
el Círculo Polar Ártico, con la perspectiva de nuevas rutas marinas como
consecuencia del deshielo.
- Unos recursos marinos extraordinarios gracias la plataforma continental que
rodea la isla, donde se une la corriente del Golfo con el océano Ártico.
- Un gran desarrollo de las energías renovables, especialmente geotérmica,
gracias a la actividad volcánica de la isla
- Un país con un alto índice de uso de nuevas tecnologías y una potente
industria de software.
¿Qué aporta la UE a Islandia?
- Una estabilidad financiera que ahora es la principal necesidad del
país
- Un previsible incremento de sus exportaciones a los Estados de la UE, que
ya son sus principales socios comerciales
- Una participación directa en la toma de decisiones de las políticas
comunitarias
¿Qué puntos podrían ser conflictivos en las negociaciones de
ampliación?
La pesca. Islandia obtuvo en 2008 unas capturas equivalentes a la cuarta
parte total de la UE y teme la competencia de los pesqueros de otros países de
la UE en sus aguas.
La caza de ballenas. Islandia tiene una industria basada en la captura de
cetáceos con fines comerciales que tendrá que adaptarse a las normas
comunitarias.
Quiebra del banco Icesave. Islandia tiene que resolver cómo pagar las deudas
derivadas de esa quiebra a los ahorradores de Reino Unido y Holanda que
perdieron su dinero. Los islandeses rechazaron en referéndum un plan de
pago.
La situación financiera. Islandia deberá hacer importantes esfuerzos
presupuestarios para ajustar su déficit y su deuda a las exigencias comunes de
la UE.
Un obstáculo añadido es el actual escepticismo de la población islandesa
sobre el ingreso en la UE, que el gobierno de Reykiavik achaca a la crisis
económica. Hace sólo dos años, más de la mitad de la población era partidaria
de la adhesión, ahora el 60% está en contra y un 26% está a favor. Al final de
las negociaciones se celebrará un referéndum. La Comisión Europea se ha
comprometido a desarrollar una labor intensa de información entre los
ciudadanos para demostrar las ventajas para Islandia de ser un futuro socio
comunitario.
|