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Erasmus: veinticinco años cambiando vidas y abriendo mentes

08/02/2012 | Educación, formación y juventud
Erasmus: veinticinco años cambiando vidas y abriendo mentes

El programa de intercambio de estudiantes de más éxito en el mundo y el más conocido, Erasmus, cumple 25 años. La Comisión Europea celebra este aniversario evaluando el impacto que ha tenido durante estos años y con debates sobre el futuro. Laura, Rocío y Hugo son tres jóvenes españoles que han hecho el Erasmus en diferentes etapas del programa. Si quieren conocer qué significó para ellos la experiencia sigan leyendo.

 

El programa Erasmus comenzó en 1987 con 3.244 jóvenes estudiantes que viajaron a uno de los once países que estuvieron inicialmente en el programa. Actualmente participan treinta y tres países,  los veintisiete Estados miembros de la UE y Croacia, Islandia, Liechtenstein, Noruega, Suiza y Turquía. El número de estudiantes se ha multiplicado. Desde su comienzo han participado cerca de tres millones de estudiantes y trabajadores. El pasado curso recibieron becas Erasmus más de 213.000 chicos y chicas.

La experiencia Erasmus, para conocer otros puntos de vista

Laura estuvo durante 7 meses en la Universidad de Amsterdam en el año 2000. "Estaba haciendo el segundo curso del diploma de estudios avanzados en Historia Moderna en la Autónoma de Madrid. Fui a Amsterdam por el tema de mi investigación, estaba centrado en historia holandesa y era el destino lógico (además, mi universidad tenía un convenio) El año anterior mi hermano había estado todo un curso en Alemania. Yo había estado fuera ya pero no tanto tiempo, había hecho viajes más cortos con familias en Alemania y el típico de fin de curso en BUP".

Rocío estudió Periodismo en la Trier Universität, en Trier (Alemania) de septiembre de 2009 a febrero de 2010. “Siempre me había llamado mucho la atención. Mi hermano había estado de Erasmus en Roma en 2006 y conocía de cerca la experiencia. Además, a través de amigos, vi la cantidad de aspectos positivos que tiene la beca y como siempre me ha gustado viajar y conocer gente, me parecía una buena manera de hacer todo eso a la vez”.

Por su parte, Hugo está ahora de Erasmus en Copenhague donde estudia Ciencias Políticas. “Me decidí a hacer el Erasmus para aprender diferentes puntos de vista sobre las cuestiones que estudio. Más que por el prestigio o no de la Universidad de destino, fue para poder aportarme diferentes metodologías y formas de estudio de mi carrera, y de esa forma mejorar mi formación académica. No tanto por lo que pone en el currículo, sino por la experiencia de estudiar en otra Universidad que se aleje de los parámetros establecidos en la mía”.

La beca Erasmus, entre otras ventajas, contribuye a desarrollar capacidades lingüísticas, de adaptación y conocimiento

España es uno de los países que más Erasmus envía (más de 30.000 el último año) seguido por Francia, Alemania, Italia y Polonia y también el que más recibe (más de 35.000) detrás están Reino Unido, Alemania e Italia. Para la comisaria responsable de Educación y Juventud, Androulla Vassiliou, una vez que los jóvenes empiezan a moverse, continúan haciéndolo durante su vida laboral. Asegura además que las ayudas a la movilidad de estudiantes es una de las mejores herramientas para combatir el paro y apoyar el crecimiento.

Laura comenta “Me vino bien por el holandés, que es un idioma que he usado después profesionalmente -dice Laura- el inglés que es el idioma que la mayor parte de los estudiantes iba a aprender a Ámsterdam, ya lo conocía bien. Además del idioma y de haber sido una primera experiencia de vivir en el extranjero (después he vivido 5 años en Italia) no creo que haya sido una experiencia definitoria en mi vida. Ahora trabajo en gestión cultural, en relaciones institucionales”.

Rocío cree que tener una experiencia académica fuera de España es importante.  “Refleja una actitud. A pesar de que mucha gente se va de Erasmus, mucha otra no lo hace por miedo, por pereza, etc. y creo que es la muestra de que la persona se mueve, tiene ganas de conocer cosas fuera de España, que está abierta a otras experiencias. Y eso en un currículum es importante. En mi caso particular, me siento orgullosa de haber estudiado en Alemania. Allí el sistema es muy participativo, con menos horas de clase, pero mucho trabajo del alumno (también los Erasmus). Haber hecho las clases en alemán fue un reto y estoy contenta de haberlo superado”.

Hugo cree que haber hecho un Erasmus le facilitará mucho las cosas si quiere trabajar en otro país europeo “a nivel de idioma, de mentalidad y de conocimientos. Mi formación como persona es, sin duda, en lo que más me está enriqueciendo el Erasmus. Ya no solo el estudiar con otro método y otra perspectiva, sino el conocer gente de todos los países europeos y darte cuenta de que, al final, somos mucho más parecidos de lo que creemos. Y la posibilidad de crear una red de amistades a lo largo del continente europeo con poco más de 20 años es inmejorable.”

Los Erasmus deben ingeniárselas para vivir con escasos recursos

El programa Erasmus cuenta con un presupuesto de más de 3000 millones de euros para 2007-2013 que viene a resultar un promedio de 254 euros para el becario. El importe de la beca varía de un país a otro y no se dirige a cubrir todos los gastos del estudiante sino a compensar parte de la diferencia con el coste de la vida en otro país. Se está preparando el nuevo programa que se llamará “Erasmus para todos”, el objetivo es que hasta cinco millones de personas, casi el doble que en la actualidad, tengan la posibilidad de estudiar, formarse o enseñar en el extranjero.

Mejoraría la financiación antes que nada, dice Hugo. Por muchas ganas que tengas, sin dinero no puedes moverte por Europa, y las diferencias de precios entre países no deberían de ser un impedimento para elegir el destino que más te pueda enseñar. Mejoraría también la coordinación entre universidades y las convalidaciones. Estos dos cambios ya motivarían a muchos más estudiantespara decidirse a hacer el Erasmus”.

Laura comenta que “El Erasmus fue el momento en el que me fui a vivir sola, además  lo hacía con mis propios medios (tenía una beca de 50.000 pesetas a la que se sumó la Erasmus), con lo que aprendí a vivir con poco y a adaptarme a la situación. Muchos recuerdan su Erasmus como el año de libertad, de vida loca, de falta de responsabilidad y de mucha diversión. También del paso a ser adulto en cierta manera. En mi caso, pasaba mucho tiempo en la biblioteca y lo único que comento es cómo vivía con una cantidad de dinero ridícula y leía como no he leído en mi vida.

Creo que es, sobre todo, una experiencia personal - apunta Rocío- estar fuera de casa (para muchos es nuestra primera vez) y en otro país supone un reto personal. Aprendes a manejarte solo, a organizar tu tiempo, a administrar tu dinero… Por otra parte, en la Erasmus conoces a muchísima gente de otros países y eso te acerca con el entorno en el que vivimos, te abre mucho la mente”.

Este proyecto es una gran idea, más cuando Europa está tan interconectada; y las relaciones que aquí creamos y lo que aquí aprendemos, se nos quedará grabado para siempre. Y todos deberían de tener la oportunidad y lanzarse a hacerlo. Buen futuro juntos nos esperaría si todos los estudiantes europeos hicieran un Erasmus en su vida”, concluye Hugo.

Conoce a los embajadores del 25 aniversario de Erasmus, los dos españoles son Tomás Sánchez López y Fidel Corcuera Manso  

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