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Previsiones intermedias de la UE: la recuperación está en curso, pero sigue siendo frágil

26/02/2010 | Economía en la Unión Europea
Previsiones intermedias de la UE: la recuperación está en curso, pero sigue siendo frágil

La economía de la UE se está recuperando gradualmente, aunque sigue enfrentándose a obstáculos. El PIB real empezó a crecer de nuevo en el tercer trimestre de 2009, poniendo fin a la recesión más larga y profunda de la historia de la UE.

 

Las medidas excepcionales contra la crisis adoptadas por la UE han desempeñado un papel importante en el cambio de tendencia de la economía. Sin embargo, en consonancia con las previsiones de otoño de 2009, el crecimiento se moderó en el cuarto trimestre, al irse disipando los efectos de algunos factores temporales. Según la última actualización, las perspectivas económicas de la UE no han variado en términos generales. Se prevé que, en 2010, el PIB aumente un 0,7 %, tanto en la UE como en la zona del euro.

Las previsiones de crecimiento de la UE y la zona del euro van bien encaminadas

Las proyecciones de crecimiento para el primer semestre de este año se han revisado ligeramente al alza en las previsiones de la Comisión tanto para la UE como para la zona del euro. Pero a raíz de ciertas revisiones marginales a la baja para el segundo trimestre de 2010, la tasa de crecimiento del PIB en 2010 prevista, en conjunto, se mantendrá prácticamente sin cambios en una cifra del 0,7 % en ambas zonas, conforme a cálculos basados en las previsiones actualizadas para Francia, Alemania, Italia, los Países Bajos, Polonia, España y el Reino Unido, países que suman alrededor del 80 % del PIB de la UE.

Recuperación mundial más sólida

La actividad económica mundial resultó ser más sólida en el segundo semestre de 2009 de lo previsto inicialmente, especialmente en las economías emergentes de Asia. El PIB real (excluida la UE) no llegó a desplomarse el año pasado y ahora se prevé que aumente un 4,25 % en 2010. A corto plazo, los indicadores mundiales son esperanzadores, lo que refleja en parte el ciclo de inventarios en la industria manufacturera.

Asimismo, parece que el crecimiento mundial pasará por un pequeño bache debido a la disipación gradual del efecto de las medidas de estímulo y al ciclo de inventarios. Las diferencias entre países siguen siendo importantes, con una recuperación bastante más sólida en el caso de las economías emergentes, basada en la reanudación de las entradas de capitales y de la propensión al riesgo de los inversores. Mientras que el entorno exterior de la UE se está recuperando más rápidamente de lo previsto, queda por ver hasta qué punto esta recuperación ayudará a la UE este año.

Baja incidencia en las dinámicas nacionales hasta ahora

Unos mejores indicadores psicológicos en la UE apuntan a una expansión gradual de la actividad, pero los datos empíricos, especialmente los de producción industrial y de ventas al por menor, han sido menos alentadores en los últimos tiempos. Si bien un entorno exterior mejor de lo previsto podría estimular las exportaciones, la inversión sigue mostrando una gran debilidad, lo que refleja unas tasas de utilización de la capacidad excepcionalmente bajas. También es probable que la inversión inmobiliaria sea débil en 2010, teniendo en cuenta el necesario ajuste del sector de la vivienda en varios Estados miembros. Las condiciones del mercado financiero se han recuperado desde principios de 2009, pero no se ha completado el ajuste de los balances de las empresas y sigue reinando la incertidumbre. Unas perspectivas de inversión poco favorables suelen conllevar debilitamiento del mercado de trabajo, lo que, a su vez, frenará previsiblemente el consumo privado. Puesto que muchas de las principales fuerzas impulsoras de la recuperación todavía tienen carácter temporal tanto en la UE como en el resto del mundo, está por ver la solidez de esa recuperación.

Mantenimiento de la estabilidad de los precios

El fuerte proceso de desinflación experimentado durante casi todo 2009 se explica sobre todo por los efectos de base a la baja de los componentes energético y alimentario, así como por la creciente atonía de la economía. La inflación IPCA repuntó algo en los últimos meses de 2009, pero se mantuvo en una tasa anual muy moderada del 1,0 % en la UE y del 0,3 % en la zona del euro, conforme a las previsiones del otoño. De cara al futuro, la marcada atonía de la economía mantendrá la inflación bajo control y compensará las subidas de los precios de la energía y las materias primas. Se prevé que se mantenga la estabilidad de los precios, habiéndose revisado marginalmente al alza, las previsiones de la inflación IPCA de la UE, al 1,4 %, en tanto las de la zona del euro se mantienen inalteradas en el 1,1 %.

Evaluación de riesgos

Los riesgos para las perspectivas de crecimiento de la UE de cara a 2010 todavía parecen equilibrados en términos generales. Del lado negativo, sigue reinando la incertidumbre en los mercados financieros, que todavía están sujetos a graves riesgos de deterioro. Del lado positivo, el vigor de la recuperación a escala mundial, especialmente en los mercados asiáticos emergentes, y la inversión inminente del ciclo de inventarios en la UE pueden tener un impacto en la demanda nacional mayor del que se prevé en la actualidad. En cuanto a las perspectivas de inflación, los riesgos también parecen guardar equilibrio en términos generales en 2010.

Información sobre las previsiones intermedias (inglés)

 

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