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Medidas de la CE para que el coste de la reordenación bancaria no lo paguen los contribuyentes

07/06/2012 | Economía en la Unión Europea
Medidas de la CE para que el coste de la reordenación bancaria no lo paguen los contribuyentes

La quiebra de destacadas entidades financieras europeas ha puesto de manifiesto las deficiencias del sistema para llevar a cabo restructuraciones o liquidaciones de una forma ordenada. La Comisión Europea ha propuesto un marco normativo para prever, intervenir y resolver crisis bancarias y garantizar que los contribuyentes no paguen más rescates mediante ayudas públicas.

 

Entre 2008 y 2011, se concedieron en la UE ayudas estatales para salvar a los bancos por valor de 4,5 billones de euros. Así se evitó que posibles quiebras financieras repercutieran en el empleo, el ahorro, las inversiones y el crédito, pero el coste del saneamiento bancario recayó directamente sobre los ciudadanos.

El sistema bancario y de mercados financieros de la UE está muy interconectado. Sin embargo, las normas existentes en los Estados miembros se han revelado inadecuadas para poner en marcha una reestructuración ordenada del sector bancario en caso de crisis y se impone establecer un marco común europeo para ayudar a los países a intervenir en la gestión de las entidades financieras en dificultades.

Cumpliendo los compromisos adquiridos por el G20, la Comisión Europea ha presentado un paquete de medidas de gestión de crisis que faciliten una restructuración o liquidación ordenada de bancos insolventes.

Un marco para gestionar las crisis bancarias

La CE establece tres fases que obligan a las entidades financieras y a las autoridades nacionales a prevenir, intervenir y resolver:

  • Los bancos deben contar con planes de recuperación que definan su actuación en caso de deterioro de sus finanzas y las autoridades nacionales, contar con planes de resolución en caso de situaciones críticas.
  • Intervención temprana de las autoridades de supervisión en cuanto se hagan patentes las dificultades de una entidad. Los supervisores quedan facultados para destituir a los gestores y designar a un administrador especial encargado de planificar el saneamiento del banco.
  • Poderes de resolución para las autoridades cuando se compruebe que las anteriores medidas no pueden evitar la quiebra. En tal caso, los Estados tendrán que hacerse con el control de la entidad y decidir si se vende o fusiona el negocio, se crea un “banco puente temporal” o un “banco malo”.

¿Quién paga las quiebras bancarias?

Para ser eficaz, la resolución de una crisis bancaria exige financiación. La Comisión Europea prevé la creación de fondos de resolución, mediante contribuciones de los bancos en proporción a sus pasivos y perfil de riesgo, con recursos suficientes para alcanzar el 1% de los depósitos cubiertos en un plazo de 10 años.

Estos fondos, equivalentes a lo que es en España el fondo de garantía de depósitos, se podrán utilizar para dar préstamos a los “bancos puente temporales”, comprar activos de una entidad en proceso de resolución o garantizar activos de las entidades pero, en ningún caso, para rescatar al banco. Los depósitos quedan protegidos.

El nuevo marco establece el denominado “bail-in”, por el que serán los accionistas y acreedores los que rescaten al banco y no los contribuyentes mediante ayudas estatales. Es un instrumento de recapitalización interna para que las entidades que no encuentren comprador en el sector privado puedan continuar prestando servicios esenciales sin necesidad de rescate con cargo a fondos públicos. Los bancos estarán obligados a mantener un porcentaje mínimo del total de sus pasivos para llevar a cabo, en su caso, este rescate interno.

Cooperación entre las autoridades nacionales

La propuesta presentada por la CE prevé el establecimiento de una red de fondos de resolución que pueda intervenir conjuntamente a escala transfronteriza con participación de la Autoridad Bancaria Europea como mediador dotado de poderes vinculantes. Se sientan así las bases de una supervisión de las entidades transfronterizas cada vez más integrada a nivel de la UE, en la que se ahondará en los próximos años en el marco de la revisión de la arquitectura de la supervisión en Europa.

Texto completo de la propuesta de directiva (en inglés)pdf Elija traducciones del enlace precedente 

Web de Mercado Único de la CE

 

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