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Preguntas frecuentes - Tarjeta sanitaria europea

Podrá obtener una tarjeta poniéndose en contacto con su autoridad sanitaria local ya que cada país es responsable de producir y distribuir la tarjeta en su propio territorio.

Para tener derecho a una tarjeta, tendrá que estar asegurado o cubierto por un sistema de seguridad social estatal en cualquier Estado miembro de la Unión Europea, Islandia, Liechtenstein, Noruega o Suiza. Cada miembro de la familia que esté viajando debería tener su propia tarjeta.

La única información personal contenida en la Tarjeta sanitaria europea es el nombre, el apellido, el número de identificación personal y la fecha de nacimiento del titular. La Tarjeta sanitaria europea no contiene datos médicos.

Esto varía de país en país y sería mejor que lo consultara al ponerse en contacto con su autoridad sanitaria local para obtener la tarjeta.

Si usted pide la Tarjeta sanitaria europea, su autoridad local estará obligada a proporcionarle una o, de no ser posible, tendrá que ofrecerle un certificado de sustitución provisional si la tarjeta no está disponible inmediatamente. Si no lo hace, usted debería poder apelar. La Comisión Europea puede facilitarle información sobre la manera en que usted puede hacer valer sus derechos y sugiere que en primer lugar se ponga en contacto con Solvit para ver cómo se puede formular una queja.

Dependiendo de la legislación del país donde se encuentre, la atención sanitaria o es gratuita o, si tiene que pagar, se le reembolsarán los gastos. Si tiene que pagar por adelantado, la tarjeta garantizará que se le devuelva el dinero ya sea en aquel país o, si no pudo llevar a cabo el procedimiento de reembolso, poco después de regresar a su hogar a través de su autoridad sanitaria local. La atención sanitaria es ofrecida de acuerdo con la legislación del país que está visitando. Si tuviera alguna duda sobre el tipo de atención sanitaria y los gastos concretos que cubre su tarjeta, le aconsejamos que se ponga en contacto con la autoridad sanitaria de aquel país.

Si fuera necesario, todavía recibirá el tratamiento que necesita para poder continuar sus vacaciones sin tener que regresar a su país para recibir tratamiento. Pero recuerde que la tarjeta le facilitará el acceso a una atención médica gratuita en el acto o que se le reembolsen los gastos si tiene que pagar por adelantado. Por esta razón, cuando viaje a otro Estado miembro del Espacio Económico Europeo o Suiza, por razones privadas o profesionales, le recomendamos encarecidamente que lo haga con una Tarjeta sanitaria europea.

La ética médica impone que un médico no puede negarse a atenderle si su estado de salud requiere tratamiento. Sin embargo, no hay garantía de que sus gastos le serán reembolsados bajo las mismas condiciones que si hubiera podido demostrar que disponía de un seguro de la seguridad social en ese momento presentando la tarjeta o un documento equivalente. Es muy posible que el médico o el establecimiento médico le pidan que pague el monto completo o que pague por adelantado una parte de los costes que una persona asegurada en ese mismo Estado miembro no tendría que pagar. En un caso de emergencia, su autoridad sanitaria local podría ayudarle enviándole por fax o email un certificado de sustitución provisional, que le ofrece la misma protección que la Tarjeta sanitaria europea.

Estas dos categorías de personas (estudiantes y trabajadores desplazados) son provistas de una Tarjeta sanitaria europea que en su caso sustituye el formulario E 128. La Tarjeta sanitaria europea les da el acceso al tratamiento que necesitan teniendo en cuenta la duración de su estancia. En el caso de desplazamientos o estudios, el período puede ser relativamente largo y la variedad de tratamientos accesibles podría ser más amplia que para un turista que sólo se queda por pocos días.

La tarjeta puede ser usada para acceder más fácilmente a un tratamiento médico, pero no tiene nada que ver con repatriación. La tarjeta no le ayudará a ser transportado gratuitamente a su país de origen si se pusiera muy enfermo o sufriera un accidente grave. Para ese tipo de situaciones necesitará una cobertura separada.

Sí, si usted tiene una enfermedad crónica (por ejemplo, asma, diabetes o cáncer, usted tiene el derecho, durante su estancia temporal en otro Estado miembro, de acceder a un tratamiento que sea considerado necesario, teniendo en cuenta su condición médica. Sin embargo, si su condición médica implica que usted necesita una vigilancia médica especial, y en particular el uso de técnicas o equipos especiales (p.ej. tratamiento de diálisis), posiblemente desee organizar su estancia con antelación para asegurarse de tener acceso al equipo o tratamiento que usted necesita. Podrá hacerlo antes de abandonar su hogar poniéndose en contacto con la unidad médica especializada local en el país que pretende visitar.

Sí, la Tarjeta sanitaria europea cubrirá cualquier tratamiento médico relacionado con su embarazo, incluyendo el parto, mientras usted se encuentre temporalmente en otro país. Sin embargo, si deseara dar a luz en otro país, póngase en contacto con su autoridad sanitaria local, dado que podría necesitar una autorización especial (un formulario S2).

Si usted ha olvidado o perdido su tarjeta, puede pedir a su autoridad local que le envíe un certificado de sustitución provisional por fax o email. Este certificado le dará los mismos derechos que la tarjeta.

Información para el personal sanitario

Bélgica, Bulgaria, Chequia, Dinamarca, Alemania, Estonia, Grecia, España, Francia, Irlanda, Italia, Chipre; Letonia, Lituania, Luxemburgo, Hungría, Malta, Países Bajos, Austria, Polonia, Portugal, Rumanía, Eslovenia, Eslovaquia, Finlandia, Suecia, Reino Unido, Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza.

La Tarjeta sanitaria europea se introdujo progresivamente entre el 1 de junio de 2004 y el 31 de diciembre de 2005. Desde el 1 de enero de 2006 se expide y reconoce en todos los países antes indicados.

La Tarjeta sanitaria europea y el certificado provisional sustitutorio tienen la misma función. Ambos acreditan que el titular que le consulta para recibir tratamiento tiene una cobertura de seguro. Usted debe tratar a estas personas como si estuvieran aseguradas en el país y darles el tratamiento que su enfermedad requiera desde el punto de vista clínico, teniendo en cuenta la naturaleza del tratamiento y la duración de la estancia. Son aplicables los baremos fijados en el régimen obligatorio de seguridad social.

Sí, todos los países utilizan un modelo común, que incorpora un símbolo europeo. Se quiere asegurar que los médicos o centros de salud puedan reconocerla de inmediato. La tarjeta contiene algunos datos obligatorios presentados de manera normalizada, para que pueda entenderse independientemente del idioma. Este diseño normalizado sólo figura en una de las caras de la tarjeta. Los países pueden elegir libremente el diseño de la otra cara.

Es un documento equivalente a la Tarjeta sanitaria europea. Funciona como sustituto si el titular ha perdido u olvidado su tarjeta, o si su organismo asegurador no puede facilitársela antes de su partida. Tiene el mismo valor que la Tarjeta Sanitaria Europea.

Los titulares de una Tarjeta sanitaria europea tienen derecho a todas las prestaciones en especie que resulten «necesarias desde un punto de vista médico durante una estancia en el territorio de otro Estado miembro, teniendo en cuenta la naturaleza de las prestaciones y la duración prevista de la estancia». Por lo tanto, usted debe prestar cualquier asistencia y tratamiento médicos que requiera el estado de salud del paciente para que pueda proseguir su estancia en el país en buenas condiciones. Se trata de no obligarle a abreviar su visita y regresar a su país de residencia para obtener tratamiento. Sin embargo, usted no está obligado a realizar ciertos tipos de tratamiento que pueden esperar la vuelta a casa del paciente (por ejemplo, la mayoría de los tratamientos dentales). En efecto, el paciente podría tener problemas para obtener el reembolso de aquellos tratamientos que vayan más allá de lo estrictamente necesario en el contexto de una estancia temporal. Ciertos tratamientos son largos y requieren visitas de seguimiento, lo cual no es compatible con la estancia temporal en otro país. En tales casos, una vez que el paciente haya recibido un tratamiento primario para «aguantar», generalmente es preferible para él volver a su país de residencia y ver a su propio médico para someterse a exámenes o tratamientos ulteriores.

El paciente que ha olvidado o perdido su tarjeta puede pedir a su organismo asegurador que envíen un certificado provisional sustitutorio por fax o correo electrónico. Este documento equivale a la Tarjeta sanitaria europea y le da los mismos derechos de asistencia médica y reembolso de los gastos asociados durante la estancia temporal en otro país miembro. Este procedimiento se recomienda especialmente si el paciente requiere hospitalización.

Los estudiantes y trabajadores desplazados pueden obtener una Tarjeta sanitaria europea en lugar del formulario E 128, que daba acceso al tratamiento necesario según la duración de su estancia. Como la estancia puede ser relativamente larga, la cobertura de tratamientos puede ser más amplia que en el caso de un turista que sólo se queda unos días.

La Tarjeta sanitaria europea tiene por finalidad facilitar el acceso a la asistencia médica durante un estancia temporal en otro país miembro y agilizar el reembolso de los gastos incurridos. No contiene información médica alguna sobre su titular (por ejemplo, grupo sanguíneo, historial clínico, etc.).

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