ILL
Los neutrones al servicio de la ciencia
Instituto Laue-Langevin. El nombre que dieron sus fundadores
al ILL es un homenaje a dos físicos pioneros del siglo
pasado (1). Este centro de excelencia europeo es actualmente
una de las fuentes mundiales más importantes de neutrones,
gracias a los cuales los investigadores de todas las disciplinas
pueden penetrar en la estructura de la materia inerte o viva.
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| El efecto Cerenkov visible en la piscina del reactor del ILL. La luz azul es
el resultado de un fenómeno de polarización del agua cuando los electrones
de alta energía la atraviesan. Las radiaciones gamma liberadas por los
procesos de fisión en el núcleo del reactor crean estos electrones. |
Esta importante instalación científica nació en Grenoble en los años
sesenta, fruto de la inspiración conjunta del físico alemán Heinz
Maier-Leibnitz y su colega francés Louis Néel (premio Nobel en
1970 por sus trabajos sobre el magnetismo). Éstos querían poner a
disposición de la investigación fundamental civil la herramienta
formidable de investigación de los átomos o de las moléculas que ofrecen
los haces neutrónicos. Este hermanamiento bilateral entre Francia y
Alemania se reforzó con una participación equivalente del Reino Unido
durante los años setenta(2). Desde entonces, otras colaboraciones con
diferentes países europeos han aportado su apoyo al Instituto.
Un líder mundial
El ILL, líder mundial de las ciencias y de las técnicas neutrónicas, es un
instituto de servicio que ofrece a los investigadores de todo el mundo la
posibilidad de llevar a cabo sus investigaciones en una amplia gama de
sectores, desde la física de la materia condensada hasta la ciencia de
los materiales, pasando por la química, la biología y la física nuclear.
Cada año, cerca de 2.000 investigadores, seleccionados por un comité
científico, llegan al ILL para realizar su propio proyecto y se llevan a
cabo unos 800 experimentos. Paralelamente, la vida científica propia
del Instituto y el apoyo a los usuarios movilizan permanentemente a más
de 300 investigadores, ingenieros y técnicos.
La excelencia principal del ILL se debe a la calidad de su fuente de
neutrones, pero también a la gran cantidad de líneas de haces sobre
los cuales éstos se reparten. Así, varios experimentos que necesiten
haces muy diferentes, tanto en intensidad como en energía, pueden
explotar una misma fuente de neutrones. Además de los detectores y
otros instrumentos, los investigadores disponen de equipamientos
sofisticados concebidos y desarrollados por los científicos “de la casa”
que a menudo no tienen ningún equivalente en el mundo: componentes
ópticos ultraperfeccionados denominados monocromadores, superespejos
que reflejan, concentran y guían los neutrones, crio-imanes que permiten
estudiar las muestras con el estado magnético deseado, etc.
Pistas pedagógicas
El ILL se dirige al gran público mediante una serie de folletos temáticos
(en inglés) sobre las aplicaciones de las técnicas del neutrón en varios
ámbitos (la materia, la vida, los nuevos materiales, el Universo, etc.).
Estos folletos descargables, muy bien ilustrados, ofrecen vías pedagógicas
interesantes para los profesionales de la docencia.
(1) El alemán Max von Laue (premio Nobel en 1914) fue el inventor de la medida
por difracción de las longitudes de onda de los rayos X a través de un cristal y el
francés Paul Langevin fue un investigador importante en el equipo de los pioneros
del átomo próximos a Pierre y Marie Curie. Ambos pueden ser considerados
como los “padres espirituales” de la investigación neutrónica.
(2) Más allá de los tres países asociados, desde hace veinte años se han entablado
colaboraciones científicas de forma continuada: España (1987), Suiza (1988),
Austria (1990), Rusia (1996), Italia (1997), la República Checa (1999), Suecia
y Hungría (2005), Bélgica y Polonia (2006).
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