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Logo I+DT infoRevista de la investigación europea N° 50 - Agosto 2006   
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 ÍNDICE
 EDITORIAL
 Fuerte como un roble
 “Queda mucho por comunicar...”
 La ciencia, signo del tiempo
 La investigación, objeto de filantropía
 Fotis Kafatos: el modelo del “mentor”
 Agitación en el área de los biocarburantes
 Los investigadores y el bienestar animal
 Desviación, entorno y genética
 Cruce de miradas sobre la región euro-mediterránea
 HD69830 y sus tres Neptunos
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Las jornadas de la Eurociencia

La ciencia y los medios de comunicación

Andrew Moore
Andrew Moore


El Foro Abierto de la Eurociencia, gran cita bianual creada para que se oigan los “portavoces de la ciencia” europeos, se celebró del 15 al 19 de julio en el Deutsches Museum de Munich. Durante cinco días, fue una sucesión contínua de brainstormings, un número considerable de ellos estuvieron dedicados a la comunicación de la investigación. Por parte de los medios de comunicación, por ejemplo, Andrew Moore, director del programa Ciencia y Sociedad de la Embo (European Molecular Biology Organization) reunió a jóvenes científicos para hablarles de la realidad del periodismo. Con este fin, propuso actividades como escritura de textos, entrevistas, juegos de rol, simulación de debates... A este biólogo, que conoce tanto los laboratorios como la prensa, le gusta decir que ha tenido la suerte de “explorar la ciencia a través de los medios de comunicación y los medios de comunicación a través de la ciencia”. Es realista y afirma que “los medios de comunicación son un negocio y lo que es vendible lo es en virtud de su novedad y del interés que pueda suscitar, y no por su aporte real de información”.

Por lo tanto, son los científicos quienes tendrán que mostrarse proactivos e imaginativos en su forma de dar a conocer sus investigaciones, sabiendo que los medios de comunicación pueden llegar a millones de personas, por medio de algunas palabras o imágenes, y con un gran impacto. “Esto puede constituir una ventaja o un inconveniente según el tema, también en el caso de la ciencia”. Uno de los objetivos de Andrew Moore es que los investigadores entiendan mejor los mecanismos de un oficio que consideran muy alejado de su realidad, para que lo comprendan y sepan servirse mejor del mismo.

Ciencia y ficción

Stefan Klein
Stefan Klein
© Sven Paustian


La imaginación es otra forma de “hablar de la ciencia”. Stefan Klein, físico, autor entre otros de The Science of Happiness, en el que descifra la bioquímica compleja de las emociones y los misterios de las neurociencias, dirigió un taller titulado The storytellers of science, architects of culture?.

“Las sociedades tienden a considerar la ciencia como una fuente de riqueza económica, cuando puede ser fuente de riqueza cultural”, explica. Y destaca que los propios científicos se equivocan al verse a sí mismos fuera de la cultura cuando la ciencia actual parece estar “a punto de responder a numerosas cuestiones que, tradicionalmente, están relacionadas con mitos, poesía y filosofía”.

El encuentro de Munich reunió a creadores europeos (autores, cineastas, etc.) con la perspectiva de crear una red que impulse esta dimensión cultural de la ciencia, particularmente a través de debates “ciencia – sociedad – cultura”. Entre los actores de esta aventura, se puede citar a Carl Djerassi, “padre” de la píldora anticonceptiva quien, en mitad de su carrera, decidió dedicarse a la literatura con determinación. La pasión de Djerassi es el teatro, para el cual ha escrito “obras científicas” desde 1997 (An Immaculate Misconception, traducida en 11 idiomas, ha sido mostrada en casi todos los continentes) y más recientemente obras pedagógicas, dirigidas al público escolar. Su primer ensayo en la materia, ICSI, Sex in an Age of Mechanical Reproduction, publicado en inglés, alemán, chino e italiano, garantizó el éxito de la fórmula. Otras “grandes figuras” estuvieron presentes, como los matemáticos John L. Casti y Tor Nørretranders.

Su salud en un clic

Su salud en un clic
¿Qué es un medicamento genérico? ¿Por qué la obesidad alcanza tales dimensiones? ¿Cómo hacer un régimen anticolesterol? ¿Dónde se puede hablar de un problema de consumo de droga o de alcohol? ¿Quién tiene que estar vacunado contra la gripe? En 2005, 130 millones de ciudadanos europeos buscaron en Internet respuestas a múltiples cuestiones concernientes a la salud. ¿Pero cómo elegir entre la información canalizada, a veces contradictoria, sobre temas complejos? ¿Cuáles son los sitios fiables, actualizados, no comerciales? Para garantizar una información de calidad, la Comisión acaba de lanzar el Health-EU Portal. Seis grandes apartados se ofrecen para la búsqueda: Mi salud, Mi modo de vida, Mi entorno, Problemas de salud, Curarme, La salud en la Unión. Abarcan unos 50 temas: desde el bioterrorismo hasta los seguros médicos, pasando por la seguridad vial, por el trabajo de las personas discapacitadas, etc.

Este portal no está concebido únicamente para el gran público. Pretende ser una herramienta para los científicos, los profesionales de la salud, los responsables políticos interesados por el avance de la investigación y que deseen encontrar, rápidamente, enlaces fiables hacia sitios especializados.

Ventaja importante: Health-EU Portal está disponible en todas las lenguas oficiales de la Unión.

La saga Wikipedia

La saga Wikipedia
¿Quién no conoce Wikipedia? En su origen, se trataba de un programa informático ultra-rápido, bautizado wiki (rápido, en hawaiano) que jugando permitía la entrada en un sitio, crear una página, modificarla. Así funciona, desde hace cinco años, esta enciclopedia virtual que reúne más de 4 millones de artículos en 229 idiomas, escritos no por expertos sino por “entendidos” anónimos. El hombre de negocios estadounidense Jimmy Wales fue quien creó esta utopía arriesgada, conjugando una total libertad de expresión y lo contrario, ya que en principio es posible transformar o borrar algo en el momento en el que acaba de insertarse. ¿Cómo se puede garantizar la fiabilidad de tal sistema? Parece sencillo y casi automático. En general, en el momento en que aparece una información dudosa, la borra un internauta conocedor del tema. Los voluntarios que participan en este proyecto gigante se inscriben (con un seudónimo si es necesario) antes de intervenir. Se comprometen a respetar la regla del “punto de vista neutro”: “intentar presentar las ideas y los hechos de forma que los partidarios y los detractores puedan estar de acuerdo”.

Es difícil excluir cualquier fallo. El más famoso fue el “asunto John Seigenthaler”, periodista estadounidense de quien se dijo que se había exiliado a la Unión Soviética durante 13 años porque le consideraron como sospechoso de complicidad en los asesinatos de los Kennedy. El bromista fue encontrado rápidamente, se restableció la verdad, y Wales reforzó las medidas de control. Ahora, las New Pages Patrols ponen en cuarentena los nuevos textos y las modificaciones antes de que aparezcan en Internet. Por otro lado, recientemente se ha establecido una clasificación en tres categorías: los tradicionales textos de “entrada libre” que todos los visitantes pueden modificar; los artículos “semiprotegidos” que sólo pueden ser completados por miembros ya inscritos; y los “protegidos”, altamente protegidos, que no se pueden modificar.

En lo que respecta a las finanzas, fue Jimmy Wales, especialista en inversiones en bolsa, quien se encargó al principio de la financiación de la enciclopedia. Creó después una fundación, alimentada por donaciones y que funciona con un presupuesto de 800.000 €. Y no obstante no aparece en la categoría de mecenas o empresarios desde el mes de abril en las “100 personas del año” seleccionadas por la revista Time Magazine, sino en la rúbrica de Científicos y pensadores.

Un momento adecuado para comunicar los resultados

Se presiona a los investigadores para que comuniquen y divulguen los resultados de sus trabajos. Pero tienen que elegir “el momento adecuado” y no divulgar, demasiado pronto, elementos que serían mal comprendidos y que, por ejemplo, podrían dar falsas esperanzas en los problemas de salud. Un informe publicado por la Royal Society (Academia de las ciencias británicas) analiza las estrategias eficaces y las implicaciones potenciales de una comunicación “fuera de lugar”.

Exposición de larga duración: Biometría, el cuerpo identidad

Biometría
© CSI

Mapa de un iris

El mapa del iris forma un motivo específico en cada persona. Para grabarlo, hay que situar el ojo con precisión delante de una cámara de infrarrojos.
© CSI
La relación entre la altura de nuestra cadera hasta el suelo y la de nuestras rodillas al suelo es, de media, igual a 1,86... Todos los visitantes de la exposición Biometría pueden comprobar si están “en el promedio” gracias a las reglas y a las calculadoras puestas a su disposición. Estos visitantes pueden también grabar su huella digital y su rostro (bajo un seudónimo) o comprobar los dispositivos biométricos de reconocimiento del iris o de la firma. El recorrido permite darse cuenta de las posibilidades de la biometría, este “cruce entre técnicas digitales, datos biológicos del cuerpo humano y un imperativo de la sociedad: identificar fácilmente y con seguridad a las personas”.

La exposición pretende responder a cuatro grandes preguntas: la biometría, ¿Por qué? ¿Para quién? ¿Una innovación? ¿La seguridad absoluta? Las aclara entre otras cosas a través de diferentes ejemplos de terreno: el reconocimiento de los cuerpos después del tsunami de diciembre de 2004 en el Sudeste Asiático, el control de la distribución de las dosis de metadona en Australia, la entrega de las pensiones en las zonas rurales de Sudáfrica, la ayuda a domicilio para las personas mayores en Kyoto, el control de las migraciones internacionales con el archivo centralizado Eurodac de la Unión que reúne las huellas digitales de todos los solicitantes de asilo en Europa, etc.

Para los organizadores de Biometría, se trata también de aportar su granito de arena al debate público sobre una tecnología que tranquiliza a la vez que asusta. “La biometría suscita el miedo a una sociedad aún más policial y el temor a las megabases de datos aunque a la vez despierta el entusiasmo por una tecnología destinada a proteger a los ciudadanos y a facilitar su vida cotidiana”.

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