ROBóTICA
El pequeño principito de la I+D
Asimo (1) es blanco como la nieve. Un cosmonauta en miniatura o un juguete gigante. Mide 1,20 m, anda a 3 kilómetros por hora, corre, baila, evita los obstáculos en su camino, se coloca en un sitio si se le pide y responde cuando se le saluda. Reconoce a ciertas personas y reacciona a su nombre. Asimo, presente en numerosas manifestaciones científicas, pedagogo a su manera, fue el anfitrión de la conferencia CER en Bruselas el pasado mes de noviembre.
 | Asimo presentado por Philippe Busquin en la apertura de la conferencia CER organizada por la DG de Investigación, Bruselas, noviembre de 2005. © Olivier Polet | Asimo corre a pequeñas zancadas regulares, cambia de dirección, da un paso de lado. Sus movimientos parecen muy simples. Y no obstante son el resultado de años de un trabajo pacientemente realizado por el Research & Development Wako Fundamental Technical Research Centre de Honda (Japón) respaldado, en su segunda etapa, por los equipos de su Centro de investigación y desarrollo para el mercado europeo de Offenbach (Alemania).
El antepasado de Asimo apareció en 1986. El robot E0, un par de piernas sin cuerpo, conseguía dar pasos, en línea recta, con intervalos de alrededor de cinco segundos entre cada paso. Para mejorar su ritmo, los investigadores estudiaron con minuciosidad la mecánica del desplazamiento de los bípedos (hombres y primates) y de sus articulaciones. Seis robots (E1 a E6), desarrollados entre 1987 y 1993, empezaron a controlar sus movimientos en terreno llano (1,2 km/hora) e incluso en pendiente. Los humanoides afinaron después sus gestos (1993-1997): manipular un interruptor, encender un ordenador, abrir una puerta, coger y transportar objetos, subir o bajar una escalera, empujar un carrito...
Con Asimo, cuyo desarrollo empezó en 1999, se ha franqueado una etapa importante. Tiene un tamaño medio (1,20 m), puede “comunicar” con los humanos, mirarles a los ojos, desplazarse a su lado, alcanzar los elementos de los que se sirven cotidianamente. Gracias a captores sensoriales, evalúa las distancias y adapta sus movimientos. Se detiene para evitar un obstáculo o un objeto inmóvil. Cambia de dirección con facilidad, sin tener que pararse un tiempo antes de pivotar y ponerse en marcha. Reconoce ciertas caras y puede interpretar algunos gestos, o reconocer un saludo de la mano, y responder al mismo. Está dotado de audición, reconoce su nombre y se vuelve en la dirección de la llamada o identifica ciertos ruidos (caída, colisión). Si se le empuja, restablece su equilibrio, si se le da un objeto, lo toma, y sabe estrechar una mano que se le extiende. En su mochila se esconde un ordenador lleno de programas informáticos mientras que unos captores visuales están situados en su “cabeza” y en sus “puños” están integrados captores de fuerza (cinestésicos).
“Queremos destacar su carácter de proyecto de investigación, no es un juguete”, explica William de Braekeleer, portavoz de Honda Motor Europe. Cuando lo presentamos, pasamos una película de cinco minutos en la que relatamos la historia de la robótica explicando todas las dificultades a las que nos hemos visto confrontados para llegar hasta Asimo. Aunque tiene evidentemente muchas menos capacidades que sus homólogos de La Guerra de las Galaxias…”
Esto es sólo el principio. Dentro de 10-15 años, Asimo podría convertirse en el asistente “inteligente” de nuestra vida cotidiana: realizar tareas domésticas, ir a por objetos precisos (tal medicamento en tal armario, tal bebida en el frigorífico), pero igualmente proponernos actividades para un fin de semana, basadas en nuestros propios gustos: un paseo, un concierto, un nuevo libro... seleccionando la información en Internet y comunicándola a través de la impresora u oralmente...
A la espera de estos avances, Asimo se da a conocer en numerosas manifestaciones científicas y tecnológicas y supone una ayuda pedagógica muy útil. “Hemos empezado por presentarlo en los museos de la ciencia europeos, donde los niños se han mostrado entusiastas. Pensamos que estos niños volverán a su casa, con la mente llena de sueños e ideas, así Asimo es más constructivo, por ejemplo al motivar a los niños a estudiar las ciencias...”
El primer proyecto piloto pedagógico fue lanzado en el Reino Unido, en la Hawkley Hall High School. “Se hizo un poco por casualidad, debido al entusiasmo del director, Roy Halford y del equipo de profesores, con los cuales preparamos con cuidado el programa. Asimo sólo estuvo un día en esta escuela. Lo difícil era justamente que el entusiasmo pudiera mantenerse, lo que parece ser el caso. Por lo tanto, este tipo de experiencia debería realizarse en otros países” (2).
(1) Advanced Step in Innovative Mobility (2) Los profesores interesados pueden descargar documentos pedagógicos, en inglés, pensados para alumnos de diferentes niveles (Technical information, Technology Brochure, Classroom questions, Learning experiences) en el sitio Web estadounidense de Honda.
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