La epizootia está presente desde 1997, pero el virus Influenza A H5N1 empezó a ser noticia en los medios de comunicación en verano de 2005. Desde entonces, la población ha estado ampliamente informada sobre los pormenores de la inquietante gripe aviar: múltiples focos de contaminación en las granjas avícolas de Extremo Oriente, que engendran destrucciones masivas de aves de corral; ejemplos limitados, pero a menudo mortales, de transmisión al hombre; propagación del virus en las especies salvajes y migratorias difundiendo así la epidemia asiática a las puertas de la Unión Europea. Esta epizootia, tal espada de Damocles, nos hace temer la aparición de un virus mutante transmisible “de hombre a hombre”. ¿Cuáles son los logros de la ciencia y qué pueden hacer las investigaciones actuales?
La enfermedad pulmonar contagiosa que denominamos “gripe” remonta a la antigüedad. Su existencia y su carácter epidémico ya estaban mencionados en el siglo III antes de Cristo en un texto de Hipócrates, “maestro antiguo” de la medicina europea. A partir del siglo XVI, los archivos históricos permiten identificar, de promedio, tres grandes epidemias o pandemias(1) serias de gripe humana por siglo. Se alcanzó una cifra récord con la “gripe española” (1918-19), de una magnitud sin precedentes, que mató entre 20 y 40 millones de seres humanos en el mundo (véase cuadro). Otras dos epidemias muy graves han golpeado en 1957 y 1968, particularmente en los Estados Unidos.
A partir de ahí y a lo largo del siglo pasado, se ha desarrollado un amplio movimiento de investigación sobre esta enfermedad contagiosa, que se benefició del desarrollo de los conocimientos sobre biología molecular aplicada a la virología.
Poco a poco se fue desvelando la presencia de la amplia familia de los Influenza virus. Además de los virus responsables de la gripe humana “clásica” que hace estragos casi cada invierno (en principio no mortal, salvo en personas muy debilitadas) los Influenza virus afectaban a un gran número de aves, así como a los cerdos y a otros mamíferos.
Hacia el año 1930, dos virus, que infectaban al hombre y a la especie porcina, fueron identificados por primera vez. Durante los años 40, se puso a punto la vacuna antigripal cultivando el virus en huevos de gallina y después inactivándolo. Estas “cepas víricas inactivadas” desencadenan una reacción inmunitaria que impide la infección por el virus de la gripe . No obstante, la protección no está garantizada al 100%.
Los tres tipos de Influenza El inventario de la variedad Influenza está compuesto por un número prolífico de virus, clasificados en tres grandes tipos: A, B y C.
Los virus gripales del grupo InfluenzaA (que pertenecen a la clase denominada orthomyxoviridae) se caracterizan por poseer dos proteínas, la hemaglutinina (H) y la neuraminidasa (N). Existen 15 hemaglutininas diferentes (H1 a H15) y 9 neuraminidasas (N1 a N9). Cada subtipo de virus, así definido por una combinación “H(X)N(Y)”, posee sus propias especificidades, particularmente en lo que concierne a los anfitriones infectados y a la capacidad de inducir una enfermedad más o menos severa. Pero estos Influenza virus tienden a mutar frecuentemente. Pueden también adaptarse a un nuevo anfitrión con una patogenicidad específica. Esto explica por qué cualquier epizootia gripal está a partir de ahora considerada como una amenaza potencialmente peligrosa para el hombre.
En la actualidad, se ha podido constatar que todos los virus considerados como altamente patógenos (HPAI en inglés) pertenecen a los subtipos H5 y H7. Por su parte, el virus H5N1 (que causa el pánico en todo el mundo desde hace dos años) infecta de forma específica a numerosas especies de aves y se ha encontrado recientemente en diferentes mamíferos. En principio es benigno para las aves salvajes (en particular los palmípedos que constituyen sin duda su depósito), pero mata de manera masiva las gallináceas y puede contaminar a los humanos que están directamente en contacto con las aves infectadas por H5N1. Estos casos, hasta ahora muy limitados, se traducen en gripes agudas que causan una proporción importante de muertes.
Más inquietante es la posibilidad de mutación o de recombinación del virus que circula en Asia. Si dos virus Influenza A diferentes infectan al mismo anfitrión, pueden intercambiar elementos y originar un nuevo virus recombinado susceptible de tener una virulencia mayor. Esta recombinación podría producirse en los cerdos, sensibles a los virus aviares y humanos, o en una persona infectada simultáneamente por el virus aviar H5N1 y el virus de la gripe humana, lo que podría llevar a la aparición de un nuevo virus adaptado al hombre y transmisible directamente de hombre a hombre.
¿Qué amenazas existen para el hombre? Aunque, a partir de 1997, H5N1 haya probado su capacidad de infectar al hombre, ha actuado hasta ahora en casos aislados debidos a estrechos contactos con aves enfermas. Sólo los granjeros, los empleados de los mataderos, los desolladores o los veterinarios están posiblemente concernidos, ya que pueden inhalar el virus presente en las heces o las expectoraciones de las aves enfermas o muertas. Es probable que el virus H5N1 se transmita exclusivamente por vía respiratoria: la cocción de los alimentos lo destruye.
En el Sudeste Asiático, desde el principio de la epizootia, unas 120 personas han sido contagiadas hasta la fecha y unas sesenta han muerto. Si bien el H5N1 representa un peligro real para el hombre, que no tiene defensa inmunitaria contra él, su poder de contaminación sigue siendo muy débil con respecto a la densidad de la población y a las condiciones de proximidad entre animales y humanos en esta región.
Sólo habrá epidemia si este virus aviar se adapta al hombre, ya sea por mutación o por recombinación. Hasta la fecha, los laboratorios internacionales que analizan los virus tomados en las aves o en las personas enfermas no han detectado ninguna cepa “humanizada”. Por lo tanto, el virus que podría desencadenar una epidemia no existe aún.
La primera defensa es intentar frenar la epizootia aviar, lo que impone dos prioridades. “Primero reforzar los sistemas científicos de vigilancia virológica y de alerta inmediata de todas las autoridades sanitarias responsables, regionales, nacionales e internacionales”, indica Isabel Minguez Tudela, de la Unidad de Seguridad de los Sistemas de Producción Alimentarios” en la DG de Investigación. “En este campo la Unión apoya a través de los Quinto y Sexto Programas Marco, investigaciones sobre la recogida y el tratamiento de datos epidemiológicos en las aves y los cerdos, así como la puesta a punto de pruebas diagnósticas eficaces, fiables y rápidas”.
Y después, en cuanto se señala un foco de contaminación aviar, las medidas consisten en proceder a la destrucción sistemática de los animales concernidos, la desinfección de las instalaciones y la puesta en cuarentena de los establecimientos avícolas en las zonas afectadas. En cualquier caso, hay que proteger de forma eficaz al personal encargado de los controles y de las intervenciones. La Comisión Europea, a este respecto, ha reforzado considerablemente sus procedimientos de alerta y de reacción en el transcurso del año 2005.
En el plano de la investigación (y además del enfoque por la vacunación (véase a seguir)) varios proyectos de los Quinto y Sexto Programas Marco centrados en la lucha contra la enfermedad en los animales están en curso o en negociación. Apoyan la investigación sobre la patogénesis, el diagnóstico y el seguimiento epizoótico (proyecto Aviflu), así como sobre las tecnologías de diagnóstico in situ (Lab on site), la recogida de datos epizoóticos (Healthy poultry), la gestión informática de la crisis aviar (Fluaid). Se han creado dos redes de vigilancia epizoótica de la gripe porcina (Epizone) y de vigilancia de la resistencia a los antivirales (Virgil).
De las vacunas tradicionales… Desde hace décadas se conoce la fabricación de la vacuna contra la gripe. Consiste en inyectar en un huevo de gallina fertilizado el virus gripal contra el que estará dirigida la vacuna y una cepa viral de laboratorio inofensiva pero que se multiplica muy rápidamente. Los dos virus intercambian sus genes y forman un virus recombinante que posee a la vez las capacidades de multiplicación de la cepa neutra y los genes H y N que determinan la patogenicidad del virus responsable de la enfermedad en el hombre o en el animal.
Esta nueva cepa recombinada es aislada y después enviada a los fabricantes de vacunas que la multiplican en millones de huevos de aves fertilizados. Los virus producidos son después inactivados químicamente y después purificados antes de servir para la composición de la vacuna. Es una técnica probada, segura, poco costosa… pero que requiere varios meses antes de que las dosis estén disponibles en gran cantidad. De ahí que cada año la OMS defina en primavera las cepas virales que estarán implicadas probablemente en la gripe de la estación invernal siguiente, para disponer de la vacuna humana a partir del otoño.
“Actualmente, esta arma de la vacunación está ya desarrollada y disponible para ayudar a detener la enfermedad en las aves”, destaca Isabel Minguez Tudela. “No obstante, y a corto plazo, sólo se puede vacunar a una parte de las aves contaminadas en la multiplicidad de focos de contaminación que existen en Asia. Por el contrario, como no se conoce aún el virus humano capaz de aparecer a causa de la epidemia aviar asiática, por ahora es imposible fabricar una vacuna a este nivel…”
… a las pistas de la “genética inversa” La pista vacunal, basada en nuevos enfoques más eficaces que la elaboración tradicional de las vacunas, constituye una prioridad esencial de investigación. Una de las vías más prometedoras es la de la “genética inversa”, que sustituye la fase inicial de recombinación espontánea por la “fabricación” directa del virus deseado. Para ello, los investigadores extraen el ARN (el material genético) de la cepa de virus patógena y transcriben sus genes H y N en ADN, molécula más estable y fácilmente manipulable que el ARN.
Genética inversa, cultivo celular, pero también utilización de virus inofensivos como vectores de la hemaglutinina: desde finales de los años noventa, estas tecnologías han sido la base de varios proyectos de investigación financiados por la Comisión europea en los Quinto y Sexto Programas Marco. Con la perspectiva de la puesta a punto de vacunas para los humanos, el proyecto Flupan trabaja en la cepa H7N1 y se ha sometido una vacuna a ensayos clínicos. El proyecto Novaflu desarrolla sobre todo las tecnologías vacunales y se interesa en particular por los virus recombinantes. El proyecto SARS/Flu utiliza un virus de gripe humana inactivado como vector de antígenos derivados del virus del SRAS, para crear una vacuna contra las dos enfermedades. Y finalmente, Fluvacc estudia una vacuna nasal contra la gripe.
En 2006 se iniciarán probablemente nuevos proyectos, ya que la Comisión lanzó, en diciembre de 2005, una convocatoria de propuestas específica para proyectos de investigación sobre la gripe aviar.
Si desde Pasteur y a lo largo de todo el siglo XX, el método por excelencia de la lucha contra los virus patógenos ha sido la vacunación, en nuestros días nos interesamos de forma paralela por los medicamentos antivirales que atacan directamente a los agentes patógenos, aún muy poco presentes en el caso de los Influenza virus. El combate contra el SIDA y, más recientemente, contra el coronavirus del SRAS, ha vuelto a arrojar luz sobre este enfoque terapéutico. En efecto, los antivirales constituyen un arma esencial cuando el recurso a la vacunación no es posible por razones técnicas o socioeconómicas. Además, en caso de emergencia crítica de un nuevo patógeno viral, la situación exige otras respuestas más inmediatas.
En la punta de las tecnologías de los medicamentos, el proyecto integrado Vizier(Viral Enzymes Involved in Replication) está destinado a la maquinaria de replicación de los virus ARN, incluyendo los virus gripales humano y aviar, para elucidar su estructura tridimensional y así permitir los “diseños” específicos que impedirán que se repliquen los agentes virales.
No obstante, uno de los problemas encontrados por el enfoque antiviral se refiere a las capacidades de mutación de los virus gripales, que pueden llevar a la aparición de las resistencias. La red de excelencia Virgil(Vigilance Against Viral Resistance) constituye, a partir de ahora, el primer sistema de vigilancia capaz de seguir estrechamente la emergencia y los desarrollos de fenómenos de impotencia de los medicamentos antivirales. Se concentra en tres familias de virus (Influenza, Hepatitis B y C), poniendo en marcha procesos cuya flexibilidad hará posible el tratamiento de los problemas de resistencia experimentados por otros muchos virus patógenos para el hombre.
La red comprende cuatro plataformas. Virgil-Models desarrolla plataformas de modelización in vitro e in vivo que proporcionan nuevas herramientas, a la vez para la comprensión de los mecanismos de defensa desarrollados por los virus y la evaluación de la resistencia viral por medio de pruebas en muestras clínicas. Virgil-Host pretende analizar los factores genéticos inmunológicos propios de los pacientes que influencian las resistencias terapéuticas. Virgil-Drugpharm y Virgil-Innotech están dedicados a los desarrollos y a las innovaciones farmacéuticas. Virgil-Impact evalúa, a escala europea, los aspectos sociales del fenómeno de resistencia antiviral, en términos de morbilidad, de costes del control y de los tratamientos, y de coste/beneficio a nivel médico y sanitario.
(1) El término “epidemia” se aplica a la aparición de un gran número de casos de una enfermedad humana infecciosa y transmisible en una región relativamente circunscrita, el de “pandemia” concierne a una zona geográfica muy amplia. “Epizootia” designa el fenómeno cuando se aplica a las especies animales.
PARA SABER MáS
Etimología de un nombre femenino
Influenza. Palabra italiana del siglo XV que significa “flujo de fluido, influencia”, de ahí su utilización para expresar la creencia en un impacto de los astros sobre la aparición de las epidemias. Esta palabra fue después empleada para designar, en todos los ...
La gripe española elucidada
Se ha necesitado casi un siglo para elucidar el misterio viral de lo que fue sin duda alguna la mayor pandemia mortal de la historia humana, que mató a decenas de millones de personas en todo el mundo a finales de la primera guerra mundial. El virus responsable ha sido de hecho reconstituido por ...
La alerta rápidamente contenida del SRAS
El síndrome respiratorio agudo severo (SRAS), una neumonía atípica potencialmente mortal, apareció en China a finales de 2002. Algunos viajeros lo propagaron rápidamente, primero en Asia (en Hong Kong entre otras regiones) y luego hasta Canadá. En marzo de 2003, la OMS ...
La evolución del virus H5N1
El virus H5N1, descubierto en 1961, en Sudáfrica, infectó sin gravedad a un charrán, pequeña ave marina migratoria. En 1997, fue noticia al desencadenar una ola espectacular de mortalidad entre las granjas avícolas de Hong Kong. Aunque antes se consideraba como “benigno” ...
Influenza. Palabra italiana del siglo XV que significa “flujo de fluido, influencia”, de ahí su utilización para expresar la creencia en un impacto de los astros sobre la aparición de las epidemias. Esta palabra fue después empleada para designar, en todos los idiomas, las afecciones pulmonares humanas y animales resultantes de ataques virales epidémicos o pandémicos. El alemán, el español y el francés utilizan más el sinónimo corriente de gripe (del alemán greifen: agarrar). El inglés corriente utiliza por su parte la abreviatura flu.
La gripe española elucidada
El austríaco Egon Schiele, artista fulgurante, murió a la edad de 28 años (1918) a causa de la gripe española, Autoretrato, 1915.
Se ha necesitado casi un siglo para elucidar el misterio viral de lo que fue sin duda alguna la mayor pandemia mortal de la historia humana, que mató a decenas de millones de personas en todo el mundo a finales de la primera guerra mundial. El virus responsable ha sido de hecho reconstituido por investigadores de Estados Unidos a partir de fragmentos extraídos en tejidos de soldados norteamericanos muertos a causa de esta enfermedad en aquella época. Se trata de una cepa de Influenza aviar H1N1 muy altamente patógena, que ha mutado para adaptarse al hombre y volverse transmisible al ser humano. Este precedente demuestra claramente los temores que hoy en día inspira el virus H5N1, si tal mutación se produjera de nuevo, lo que aún no ha pasado...
La alerta rápidamente contenida del SRAS
El síndrome respiratorio agudo severo (SRAS), una neumonía atípica potencialmente mortal, apareció en China a finales de 2002. Algunos viajeros lo propagaron rápidamente, primero en Asia (en Hong Kong entre otras regiones) y luego hasta Canadá. En marzo de 2003, la OMS lanzó una alerta mundial y encargó a una red de laboratorios que identificara el agente causante de la enfermedad. Tras una falsa alarma del virus H5N1 debida a la contaminación de dos enfermos con este último, el responsable fue identificado un mes más tarde. Se trataba de un coronavirus desconocido, cuyo reservorio animal dejaba lugar a dudas. Primero se pensó en la algalia, pequeño carnívoro vendido en los mercados chinos, pero algunos exponen hoy en día la hipótesis de una contaminación propagada por murciélagos.
En julio de 2003, la epidemia se terminó gracias a la puesta en cuarentena de las zonas afectadas. Si bien el SRAS tuvo tiempo de matar a unas 800 personas de un total de 8.000 enfermos, esta pandemia naciente fue detenida en el transcurso de algunos meses gracias a la puesta en marcha de medidas de confinamiento, en ausencia de cualquier tratamiento o vacuna.
La evolución del virus H5N1
El virus H5N1, descubierto en 1961, en Sudáfrica, infectó sin gravedad a un charrán, pequeña ave marina migratoria. En 1997, fue noticia al desencadenar una ola espectacular de mortalidad entre las granjas avícolas de Hong Kong. Aunque antes se consideraba como “benigno” en su entorno natural, se ha vuelto altamente patógeno, por lo menos para las gallináceas. Todas las aves de corral del territorio de la gran metrópolis china fueron rápidamente sacrificadas, lo que detuvo la epizootia por lo menos de forma provisional. Sin embargo, dieciocho personas fueron contaminadas en esa ocasión, de las cuales seis fallecieron. Fueron los primeros casos conocidos de transmisión al hombre.
El virus H5N1 volvió a aparecer en 2003 en granjas coreanas y vietnamitas. Tras volverse endémico en el Sudeste Asiático, provocó la muerte de decenas de millones de aves de corral domésticas, bien directamente o bien por sacrificio preventivo. Y se observó que su patogenicidad comenzaba también a afectar varias especies de volátiles salvajes.
Por lo tanto, esta cepa altamente patógena siguió extendiéndose por las grandes vías de las migraciones aviares naturales. El virus H5N1 subió del Sudeste Asiático hasta llegar a Asia central, alcanzando en otoño de 2005 el Caspio, luego el Mar Negro y el delta del Danubio. Aparecieron focos mortales en Turquía, Rusia occidental, Rumanía y Croacia. Según la OMS, la FAO y la OIE, el virus debería próximamente llegar a Oriente Medio y a África del Este y amenaza con propagarse hacia África del Oeste y del Norte antes de subir hacia Europa occidental en la próxima primavera. Las aves salvajes serán las principales víctimas. Las consecuencias en las actividades de crianza dependerán de las posibilidades de contacto entre las aves de corral y las aves salvajes. Son más altas en África que en Europa, donde los animales de cría viven generalmente confinados.