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Logo I+DT infoRevista de la investigación europea N° 43 - Noviembre 2004   
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La cita de la ciencia con la sociedad

¿Cómo hacer que la cultura científica sea accesible a un gran público?, ¿bajo qué procedimientos se pueden organizar el debate y la participación democráticos   de los ciudadanos en las decisiones y en los cuestionamientos éticos planteados por la ciencia?, ¿mediante qué medios se puede despertar la vocación en los jóvenes para hacerse investigadores?, ¿cómo se puede remediar, en particular, la sub-representación de la “materia gris” femenina en la comunidad científica?.

Tales son, entre otros, los componentes del tema “Ciencia y Sociedad” al que la Unión Europea, desde hace algunos años, pretende aportar un valor añadido indispensable. El objetivo de Lisboa (hacer que Europa se convierta en una sociedad, dinámica y mundialmente competitiva,  basada en el conocimiento) depende en gran medida de las fuerzas de investigación y de la adquisición de saberes. Esta movilización tiene que realizarse con un amplio consenso de la sociedad y con la comprensión, la aceptación y el apoyo de la mayoría de los ciudadanos de la Unión ampliada.

Para poner de relieve estos aspectos, la Comisión organizará un amplio Foro Europeo sobre Ciencia y Sociedad , del 9 al 11 de marzo de 2005 en Bruselas. Estará abierto a los responsables políticos, a los investigadores, a los “defensores” de la ciencia y a los representantes de los ciudadanos. El primer objetivo de este encuentro es hacer balance de numerosas acciones, europeas o nacionales, llevadas a cabo desde el lanzamiento en 2001 del Plan de Acción Ciencia y Sociedad. 

Las temáticas de estas jornadas, que tendrán como telón de fondo el Espacio Europeo de la Investigación, serán múltiples y variadas. Harán especial referencia a las relaciones de la ciencia con la democracia, la comunicación y la divulgación científica, la protección de la diversidad y la no discriminación en el ámbito científico. El acontecimiento estará igualmente multiplicado gracias a unas contribuciones interactivas en los debates, procedentes de varios “sitios espejos” en los que se celebrarán, en directo, encuentros paralelos organizados por instituciones nacionales de promoción de la ciencia. Además, algunos stands facilitarán el que numerosas iniciativas europeas puedan presentar sus enfoques de investigación y de experimentación.

Está previsto que esta cita excepcional por su amplitud y su apertura finalice con la proclamación de una Carta titulada: “Ciencia y Sociedad para el futuro”.


Debate sobre los “nuevos instrumentos”

En el punto medio del Sexto Programa Marco, el grupo de expertos encargado de evaluar el funcionamiento de los nuevos instrumentos (los llamados Proyectos integrados y las Redes de excelencia), entregaron, el pasado mes de junio, el informe denominado “Marimon” (por el nombre de su presidente), que actualmente está suscitando cierta controversia.

En su preámbulo, los expertos reconocen el interés y la validez de estas dos nuevas fórmulas, que pretenden conseguir masas críticas de experiencia y de excelencia en el ámbito del Espacio Europeo de la Investigación, y recomiendan su mantenimiento en el futuro programa marco. Pero, en respuesta a algunas incomprensiones y desilusiones en el seno de la comunidad investigadora, el grupo Marimon formula varias recomendaciones constructivas.

Los expertos consideran que no se han establecido de forma clara las finalidades de las convocatorias que proponen la constitución de Proyectos integrados y/o de Redes de excelencia. Les preocupa un auténtico malentendido que consiste en considerar que el criterio de los nuevos instrumentos es una cuestión de “gran importancia”. Se preguntan también sobre la validez del criterio de “integración sostenible”, que debe regir teóricamente la constitución de las Redes de excelencia. Y finalmente temen que los nuevos instrumentos hayan llevado, de facto, a reducir el papel de los proyectos de investigación tradicionales, basados en temas más definidos y de los consorcios más restringidos y mejor adaptados a numerosos actores, como las PYMEs y los participantes “emergentes”, en particular en los nuevos Estados miembros.

Pero su observación más discutida es que en las convocatorias de propuestas, la Comisión debería únicamente especificar los objetivos estratégicos deseados, indicando el abanico de instrumentos disponibles. Los candidatos podrían entonces anunciar sus propios objetivos de investigación y su preferencia por tal o cual instrumento que consideren más adaptado a su elección.

En una comunicación presentada a finales del mes de agosto, la Comisión decidió responder a las conclusiones del grupo Marimon. Aunque aceptó, con matices, varias de las críticas de “rodaje” en cuanto a la aclaración necesaria de las finalidades de los nuevos instrumentos en sus convocatorias de propuestas, está en contra del último punto. Según ella, tal idea cuestionaría el principio fundamental de los Programas de Trabajo, decididos con organismos de consulta independientes, los cuales siempre han estado en la base de los Programas Marco de la Unión Europea. El dejar que los participantes eligieran sus objetivos específicos de investigación tomando como base simples objetivos estratégicos generales llevaría a una dispersión de los medios y de la eficacia de las ayudas europeas en una variedad incontrolable de temas. Y en cuanto a dejar a los participantes que elijan libremente el instrumento del que deseen beneficiarse, eso equivaldría a dificultar cualquier arbitraje entre las propuestas.

Las divergencias “Marimon-Comisión” estuvieron en el orden del día del Consejo de Ministros sobre “Competitividad” de finales de septiembre de 2004. Estos decidieron que se trataba de un debate a seguir dentro del marco de las discusiones de fondo que están previstas a partir de finales de 2004 sobre la preparación del próximo Programa Marco. Continuará...


Jóvenes científicos, “cosecha” 2004

Los ganadores de 2004. De izquierda a derecha Martin Knöbel y Florian Grössbacher (Austria), Charlotte Strandkvist (Dinamarca), Gerhard Schöny (Austria), Mario Chemnitz (Alemania).
Los ganadores de 2004. De izquierda a derecha Martin Knöbel y Florian Grössbacher (Austria), Charlotte Strandkvist (Dinamarca), Gerhard Schöny (Austria), Mario Chemnitz (Alemania).
Este año se celebró en Dublín, a finales de septiembre: la capital irlandesa albergó durante cuatro días el 16º Concurso de jóvenes científicos. Candidatos para la selección final: 73 investigadores, con edades comprendidas entre los 15 y los 20 años, procedentes de 34 países europeos así como de China y de los Estados Unidos. Estos participantes entraron en la recta final después de haber sido galardonados en las pruebas nacionales llevadas a cabo en su propio país. Nueve de ellos se repartieron los premios con un valor total de 28.500 euros. A esto se añadieron varios “premios de honor” con la forma de visitas propuestas por los grandes centros de investigación europeos: CEIN (Centro Europeo de Investigación Nuclear), AEE (Agencia Espacial Europea), ESO (Organización europea para la investigación astronómica del hemisferio austral), etc.

En el palmarés de 2004, los tres primeros premios (de 5.000 euros cada uno) fueron a parar a jóvenes austríacos, daneses y alemanes. Martin Knöbel (Alemania), Gerhard Schöny (Austria) y Florian Grössbacher (Austria) pusieron a punto y fabricaron el primer aparato automático y autoregulable para membranas de micrófono condensador. Este sistema, que elimina el ajuste manual, tendría que hacer posible la reducción de las vibraciones y bajar los tiempos y los costes de producción. Charlotte Strandkvist (Dinamarca), 18 años, trabajó sola. Desea ser ingeniera química o profesora en esta materia. Su proyecto pretende mejorar el método de síntesis del N-metil fluoxetina en laboratorio: en otras palabras, un método original de síntesis de los antidepresivos. En cuanto a Mario Chemnitz (Alemania), de 17 años, ha puesto en marcha “una tecnología de detección por ultrasonidos para la cromatografía de gases”. Este método es muy sensible y poco costoso con respecto a los detectores tradicionales.


Erasmus Mundus

Erasmus Mundus acaba de entrar en su fase activa. Este nuevo programa, cuya apelación es perfectamente idónea, está destinado , a “volver a poner a Europa en un lugar de líder en la escena universitaria internacional” según palabra de Viviane Reding, antigua Comisaria europea a cargo de la Educación y de la Cultura . Está dirigido a la vez a todos los institutos superiores europeos y a los estudiantes “no europeos” de todos los continentes. Erasmus Mundus está dotado con un presupuesto de 230 millones de euros y se concreta en cuatro acciones:

  • la creación de cursos de master de muy alta calidad, propuestos conjuntamente por tres establecimientos de enseñanza superior de países europeos diferentes;
  • la creación de becas que permitan a estudiantes de países terceros, ya diplomados (y que posean un nivel muy alto) a continuar esta enseñanza específica;
  • la posible creación de colaboraciones entre las instituciones que participan en el programa y otros establecimientos de enseñanza superior de países terceros;
  • el apoyo a acciones complementarias que puedan aumentar la visibilidad, el atractivo y el interés por estas formaciones (particularmente en términos de reconocimiento de los diplomas).
19 cursos de master empezaron con ocasión del inicio del nuevo curso académico en 2004. 82 universidades europeas de 17 países participaron. En total, 140 estudiantes y 42 universitarios obtuvieron una beca que les permite formarse y perfeccionarse en Europa por un periodo que puede comprender hasta los dos años.

Nota: Erasmus Mundus no sustituye en absoluto al programa Erasmus “clásico”, gracias al cual jóvenes becarios pueden realizar una parte de sus estudios en otro país de la Unión.


“Investigación sobre la seguridad”: las distintas etapas

El pasado mes de septiembre, la Comisión confirmó las etapas próximas del lanzamiento, en 2007, del futuro programa europeo de investigación sobre seguridad (que será parte integrante del próximo Programa Marco). De aquí a finales del año, un comité consultivo en el que figuran expertos, grupos de usuarios, empresas y centros de investigación, empezará a aconsejar a la Unión Europea sobre las posibilidades y los medios de su puesta en marcha. Este importante programa tiene previsto recibir un presupuesto de alrededor de 1.000 millones de euros, por un periodo de cinco años.

Este año la Comisión lanzó una “acción preparatoria” de tres años en el campo de la investigación sobre seguridad. La primera convocatoria de propuestas (con presupuesto de 15 millones de euros) fue cerrada el 23 de junio de 2004 y se presentaron más de 170 propuestas elegibles. Los participantes pertenecen principalmente a empresas de los sectores de la industria aeroespacial, de las tecnologías de la información y de la comunicación, de la integración de los sistemas y de la defensa. De aquí a diciembre está previsto el inicio de doce proyectos en campos tales como la percepción de las situaciones, la protección de los sistemas en red, la protección contra el terrorismo, la gestión de las crisis y la interoperabilidad de los sistemas de control y de comunicación. Otras dos convocatorias de propuestas serán publicadas a principios de los años 2005 y 2006, cada una de ellas con una dotación presupuestaria de 25 millones de euros.


La Tierra tiene una cita con el Espacio

Logo earth and space
La Unión Europea acogerá en Bruselas, el 16 de febrero de 2005, a unos 50 países y a 30 organizaciones internacionales o no gubernamentales para la Tercera Cumbre mundial de la Observación de la Tierra, las primeras dos ediciones de la misma se celebraron en Washington (julio de 2003) y en Tokio (abril de 2004). El mayor acercamiento entre estos encuentros demuestra hasta qué punto este tema se ha convertido en una prioridad científica universal.

Actualmente, más de 50 satélites de observación medioambiental de la Tierra están en órbita en torno al planeta. Estas herramientas únicas tienen una utilidad cada vez más diversificada en materia de seguimiento del cambio climático, meteorología, control de la contaminación de los mares o de las tierras, gestión de territorios urbanos, rurales o forestales, etc. Estas funciones medioambientales a menudo son inseparables de otros tipos de servicios para la sociedad   gestionados en adelante a partir del espacio, como la ayuda humanitaria en caso de catástrofe natural o de conflicto, la gestión de los transportes, etc.

Pero esta tela de araña cada vez mayor de sistemas espaciales (conectados a su vez a miles de sistemas de observación y de mediciones del suelo (boyas o estaciones terrestres), tiene una enorme limitación que amenaza con perjudicar seriamente su gran potencial útil: la debilidad o incluso la casi total ausencia de interconexión entre su capacidad de observación.

Después de esta constatación y este malgasto se constituyó a escala internacional el Grupo de Observación de la Tierra (GEO por sus siglas inglesas), lanzado en 2003. Este gran consorcio político y científico tiene como objetivo el despliegue de la nueva arquitectura de un “sistema de sistemas” (GEOSS) que haga posible la construcción de pasarelas entre los dispositivos actuales y futuros de la observación del globo. La Cumbre de Bruselas, en febrero de 2005, representa una cita muy importante ya que los participantes tienen previsto comprometerse a poner en marcha el plan GEOSS en los próximos diez años.

La Unión Europea, aprovechando su calidad de anfitriona de la Cumbre, decidió además dar a este encuentro una repercusión pública excepcional. Del 12 al 20 de febrero, organizará en esta ocasión una gran “Semana de la Tierra y del Espacio” destinada a un extenso público europeo y extranjero. La atracción principal será una importante exposición que ilustre los apasionantes conocimientos y aplicaciones que los satélites han hecho posible al observar nuestro planeta. Además, los días 17 y 18 de febrero se celebrarán dos Jornadas internacionales sobre la cooperación en el Espacio.

Asimismo, I+DT Info dedicará el dossier de su próximo número al tema “Tierra y Espacio”.


El saber y el saber reir

Logo annals of improbable research
"Improbable research makes people laugh, and then makes them think." (la investigación improbable hace que la gente se ría pero luego les da que pensar). Este es el eslogan de la singular revista Air (The Annals of Improbable Research), cuyas perlas más preciosas están igualmente disponibles en italiano, alemán y chino. Sus redactores animadores, todos ellos maliciosos científicos dirigidos por un tal Marc Abrahams (de la universidad de Harvard), pretenden suscitar la curiosidad por la ciencia planteando dos importantes cuestiones : 1) ¿qué es importante y qué no lo es?, 2) ¿qué es real y qué no lo es?. Así se han hecho los “cazadores” en todas las ciencias, de lo improbable (lo que no se puede probar), de lo inútil, lo incongruente, lo absurdo, en resumidas cuentas, de lo que no tiene sentido y a veces de lo poético.

El equipo de Air inventó los Ig-Nobel (juego de palabras difícil de traducir: ¿innoble?). Estos galardones, que premian a auténticos científicos autores de auténticos trabajos, tratan de un mayor número de campos que su modelo sueco, particularmente en matemáticas, sicología y en la “interdisciplinariedad”. La celebración de su entrega (en la que participan sistemáticamente no sólo los premiados invitados, y con mucho gusto sino también verdaderos Nobeles cómplices del juego) tiene lugar en los Estados Unidos, y desde el año pasado es seguida por una gira de algunos Ig-Nobel en el Reino Unido e Irlanda. El evento, patrocinado por la muy seria British Association for the Advancement of Science (BAAS) y el Times Higher Education Supplement tiene lugar durante la Semana de la ciencia nacional.

¿Quiénes reciben este premio? El palmarés de 2004 de los Ig-Nobel, proclamado el pasado 30 de septiembre premió las siguientes investigaciones:

Medicina: El efecto de la música country sobre el suicidio.

Salud pública: La validez científica de la quinta segunda regla (en la que se trataría de saber si un alimento que se ha caído al suelo y se recoge muy rápidamente puede haberse contaminado o no).

Física: Formas de coordinación en la dinámica multisegmental del Hula Hoop.


Refuerzos para un Consejo europeo de la investigación

La creación de un Consejo Europeo de la Investigación (CEI) ya es algo ineludible y cada vez suscita más voces a su favor. Entre las más recientes, la de los 52 centros científicos europeos que han firmado la petición escrita y publicada por la nueva asociación Initiative for Science in Europe (ISE). Esta asociación está presidida por José Mariano Gago, un hombre de ciencias además de un político que fue uno de los artífices de la Estrategia de Lisboa. La ISE ha prolongado este llamamiento con la celebración en París, el pasado mes de octubre de una conferencia de debate y movilización sobre el tema del futuro CEI.


EURYI – Presupuestos para los jóvenes talentos

EURYI – Presupuestos para los jóvenes talentos
“A menudo son científicos principiantes quienes formulan los nuevos conceptos que llevarán más tarde a ”revoluciones profundas de los de paradigmas científicos”, posiblemente premiadas posteriormente con un premio Nobel. Para apoyar la creatividad y el avance de los conocimientos, hace falta identificar las nuevas generaciones de investigadores, dotándolas de los medios de independencia necesarios para que desarrollen sus propias ideas”, estima Bertil Anderson, director ejecutivo de la Fundación Europea para la Ciencia (FEC) y miembro del Comité Nobel.

Tal es la idea (generosa en el sentido monetario del término) que lleva a la práctica la institución del nuevo premio EURYI (European Young Investigator Awards) inaugurado este año, conjuntamente por la FEC y EUROHORCs (la asociación que reúne a los Consejos europeos de la investigación). Después de una convocatoria de propuestas lanzada el año pasado, 130 propuestas de 800 habían sido preseleccionadas.

A finales de agosto de 2004, en el transcurso del Foro Euroscience de Estocolmo, fueron otorgadas 25 ayudas de investigación, comprendidas entre 1, y 1,25 millones de euros. Tales premios, aunque no se pueden comparar con obtener un Nobel, son de magnitud equivalente. Estos presupuestos personalizados permiten a los jóvenes investigadores que trabajan en un organismo científico europeo anfitrión, llevar su proyecto por caminos originales, constituyendo además sus propios equipos de trabajo.

Innovación fundamental: los EURYI representan la primera puesta en común de los recursos de las organizaciones nacionales de financiación sobre un proyecto compartido.


Abogar por las ciencias ”de lo humano”

La Academia Europaea fue fundada en 1998 y cuenta con unos 2.000 miembros (entre los cuales están 38 premios Nobeles). Pretende federar a nivel del continente, el desarrollo y la promoción de las ciencias humanas. Acaba de hacer un llamamiento a los responsables políticos de la investigación para que este campo no sea descuidado cuando el Espacio Europeo de la Investigación se haga realidad. Estas disciplinas aparecen cada vez más como “los parientes pobres” en las decisiones relativas a los presupuestos y no despiertan apenas el  interés de los diferentes actores (responsables de la investigación, responsables políticos y económicos). A menudo, muchas personas piensan que los avances de una sociedad están unicamente relacionados con los progresos de las ciencias denominadas exactas. No obstante, las ciencias humanas son esenciales para comprender tanto su propio entorno socio-cultural como el de los demás y resultan ser una herramienta de análisis importante en un momento en el que Europa se amplía y en el que su integración debe ser reforzada. Este aspecto, entre otros, explica por qué  la asociación insiste tenazmente para que el Consejo Europeo de la Investigación las promueva y las apoye de la misma forma que hace con las ciencias exactas. 


El sueño europeo

El socioeconomista Jeremy Rifkin, francamente rebelde y ciertamente inclasificable, ya ha suscitado debates y críticas mordaces con la publicación de sus diferentes obras, en especial El fin del trabajo (1995). Pero actualmente, el contestatario Rifkin da una visión sorprendentemente roborativa y positiva sobre los cambios económicos y sus relaciones con el mundo de las tecnociencias. Ejemplo: su obra constructiva The Hydrogen Economy, publicada en 2002.

Presenta ahora The European Dream – How Europe's Vision of the Future is quietly eclipsing the American Dream. Rompiendo con la autosatisfacción exportadora del modelo americano y sus adulaciones, así como con cierta autocrítica de buen número de analistas con respecto a los modelos denominados “en declive”, del Viejo continente, Rifkin se hace abogado de una visión europea contemporánea. Dicha visión le parece mucho mejor adaptada a los desafíos del mundo globalizado de lo que es una especie de pasadismo norteamericano basado en una lectura miope, según la cual la acumulación de riquezas y la disponibilidad de los recursos del planeta no conocerán nunca ningún límite. Según él, los valores transmitidos por Europa (desarrollo sostenible, diversidad cultural, calidad de vida, derechos humanos) son pruebas de “realismo” y de “eficacia” y serán los constituyentes “del cemento social sobre el que se construye el mundo globalizado”.


“Chequeo” de la enseñanza

“Chequeo” de la enseñanza
Eurydice, una red europea creada a iniciativa de la Comisión, propone a los actores de la educación una información regular sobre las políticas y los programas que les conciernen y toma frecuentemente la temperatura del mundo de la enseñanza. Una de las publicaciones recientes de la red, L'attractivité de la profession enseignante au XXIe siècle (Lo atractivo de la profesión docente en el siglo XXI), completa tres estudios sobre la formación de los profesores, la oferta y la demanda, las condiciones de trabajo y los salarios. Este estudio pormenorizado sobre la profesión docente muestra que la mayoría de los profesores europeos están satisfechos, aunque destacan la dificultad de sus condiciones de trabajo y lamentan el poco reconocimiento que parece tener su profesión (una impresión que no está corroborada por los diferentes sondeos de opinión). 

No obstante, esta señal de aprobación relativa no tiene valor de ejemplo y uno de los problemas más difíciles del sector, casi en toda Europa, sigue siendo el envejecimiento de los efectivos y la penuria de las vocaciones. Por ello se han lanzado nuevas iniciativas más imaginativas en toda Europa. Abordan la cuestión por los dos extremos: los jóvenes y los ancianos. Así, en los Países Bajos y en el Reino Unido, se proponen posibilidades de cursos de formación “no tradicionales” para quienes no puedan hacer la carrera clásica. Para los mayores, en numerosos países, la reducción de las tareas de enseñanza al final de la carrera debería limitar el gran número de candidatos que solicitan la jubilación anticipada.  


El cincuentenario del CEIN

En octubre de 2004, El CEIN (Consejo Europeo para la Investigación Nuclear, CERN en sus siglas inglesas) celebró su medio siglo de existencia. De ambos lados de la frontera francosuiza cerca de Ginebra, la vela número cincuenta fue simbolizada con un círculo de luz de 27 km a lo largo del trazado del anillo subterráneo en el que se está instalando el nuevo acelerador Large Hadron Collider.

La apelación de esta prestigiosa institución científica es engañosa. Es cierto que su vocación es “nuclear” en el sentido amplio del término, pero no en el sentido corriente relacionado con la producción de energía. Desde su origen, está al servicio de la física de las partículas, para la que se considera hoy en día como el mayor y más prestigioso laboratorio del mundo. A lo largo de sus cinco décadas de existencia, el CEIN no ha dejado de poner a punto y de equiparse con las mejores y más excepcionales herramientas de experimentación, que hacen que actualmente sea una verdadera “plataforma multinacional” de la física fundamental. Allí se cruzan, permanentemente, unos 6.000 investigadores, residentes o visitantes, de cualquier nacionalidad y de todas las generaciones, desde los más experimentados premiados con un Nobel hasta jóvenes doctorandos prometedores. Aquí no deja de producirse la inmersión contemporánea en la comprensión de los más ínfimos componentes de la materia y de las fuerzas de interacción que les gobiernan. Paralelamente, esta misma inmersión en lo infinitamente pequeño hace posible el intentar hacer avanzar poco a poco en los cuestionamientos sobre las misteriosas circunstancias de los orígenes y del destino actual de todo el Universo.

El aniversario del CEIN tiene para Europa un valor de símbolo lleno de sentido. Primero porque la creación de esta institución (cuya idea fue lanzada en 1949) ha sido la primera experiencia pionera de una verdadera empresa materialmente común entre trece Estados europeos. A este respecto representaba el laboratorio de ensayo en el que se manifestaba la llama de la voluntad concreta de “construir Europa”.

Y finalmente, porque la fundación del CEIN tenía una dimensión visionaria de una prioridad ya completamente inscrita en la actualidad, cincuenta años más tarde: la necesidad de crear un Espacio Europeo de la Investigación, basado en la valorización de la excelencia.

En julio de 1974, se terminó un túnel de 7 km de circunferencia, a 40 metros de profundidad, a caballo entre Francia y Suiza. Se trataba del primer acelerador transfronterizo, el SPS (Super sincrotón de protones), dotado en esa época de un sistema de control futurista por ordenadores. La construcción del LEP (Large Electron-Positron Collider o Gran Colisionador Electrón-Positrón), un anillo subterráneo de 27 km, entre Francia y Suiza, representó en los años 80 el mayor proyecto europeo subterráneo antes de la construcción del túnel bajo la Mancha. Proyecto actual del LHC: transporte de los imanes supraconductores que son pesados, largos y frágiles. Continuación del LEP, el LHC entrará en servicio a principios de 2007. Será el acelerador más poderoso y sofisticado nunca antes construido. Los Estados Unidos son socios del proyecto.
En julio de 1974, se terminó un túnel de 7 km de circunferencia, a 40 metros de profundidad, a caballo entre Francia y Suiza. Se trataba del primer acelerador transfronterizo, el SPS (Super sincrotón de protones), dotado en esa época de un sistema de control futurista por ordenadores.La construcción del LEP (Large Electron-Positron Collider o Gran Colisionador Electrón-Positrón), un anillo subterráneo de 27 km, entre Francia y Suiza, representó en los años 80 el mayor proyecto europeo subterráneo antes de la construcción del túnel bajo la Mancha.Proyecto actual del LHC: transporte de los imanes supraconductores que son pesados, largos y frágiles. Continuación del LEP, el LHC entrará en servicio a principios de 2007. Será el acelerador más poderoso y sofisticado nunca antes construido. Los Estados Unidos son socios del proyecto.
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