TRECE PAíSES CANDIDATOS FRENTE A LA CIENCIA Encuesta de Eurobarómetro
¿Cuál es la actitud de los « nuevos europeos » de cara a la ciencia? ¿Se sienten suficientemente informados?, ¿se interesan por la ciencia?, ¿desconfían de un mundo cada vez más « técnico »?, ¿qué piensan del vínculo entre la investigación y la ética?. Todos estos temas fueron objeto de una encuesta de Eurobarómetro realizada en noviembre del 2002 en los futuros Estados miembros. El mismo estudio ya se había hecho en los quince países de la Unión en junio del 2001. Similitudes y diferencias.
Hablemos de la ciencia... pero ¿de qué hablamos cuando decimos "ciencia"? De un extremo a otro de Europa, ya sea en los Estados miembros (UE) o en los países candidatos (CC), se confiere (1) normalmente esta etiqueta a las disciplinas consideradas como « difíciles » mientras que las ciencias humanas se consideran mucho menos científicas y la astrología puede suscitar un reconocimiento impresionante (ver: Los hijos de « la Europa de las luces »).
Los entrevistados de los países candidatos parecen menos interesados por la ciencia que los de los Estados miembros (35% frente al 45%) y declaran que están poco informados. No obstante, los resultados varían según los países y algunos superan la media comunitaria. Así, el 58% de los chipriotas dicen estar interesados en las cuestiones científicas y tecnológicas, seguidos de cerca por los húngaros (53%), los malteses y los eslovenos (50%). Es verdad que dos tercios de los encuestados confiesan que están poco informados sobre estas cuestiones (ver gráfico sobre el nivel de conocimiento). Este nivel de información no impide que los entrevistados de los países candidatos tengan una actitud más positiva ante la ciencia y la técnica que los de la Unión.
Ciencia y salud Si se intenta cifrar la importancia atribuida a las principales áreas científicas y tecnológicas que ejercen influencia sobre nuestra vida cotidiana (2), la medicina está a la cabeza (51% en los CC, 60% en la UE). No obstante su notoriedad es un poco subjetiva y parece estar evaluada « más en función de la satisfacción de los servicios de salud que de su percepción como ciencia ». Bulgaria, por ejemplo, « no manifiesta un respeto especial por la medicina ».
De forma general, las mujeres y las personas mayores están más interesadas en todo lo que tiene que ver con la salud, los jóvenes por Internet (52% de los que tienen entre 15 y 24 años frente al 9% en los de más de 55 años) y el abanico de intereses se amplía según el nivel de educación. Sin embargo, hay que destacar que los países candidatos tienen una buena puntuación en la importancia que prestan a las ciencias económicas y sociales (32% frente al 22% en la UE), dando menos importancia a las ciencias de la vida (17% contra el 22%).
Si se cree la opinión manifestada por el 81% de los entrevistados en los países candidatos, la ciencia tiene una buena « cota de utilidad », nos hace la vida más sana, más fácil, más cómoda. El 77% de ellos piensan que conseguirá vencer enfermedades como el cáncer o el SIDA y el 75% que aportará una « mejor vida » a las generaciones futuras. Pero, al igual que sucede en los Estados miembros, el entusiasmo se atenúa cuando se trata de evaluar la forma en que la ciencia y la tecnología podrían ayudar a erradicar la pobreza (41%) o mejorar el medio ambiente (44%).
Cultura científica
Resultado medio basado en las respuestas a una misma prueba de conocimientos, entre personas de los países candidatos y de los Estados miembros (15-UE). Cuatro países (la República Checa, Eslovenia, Hungría y Estonia) tienen un buen nivel de respuestas acertadas y se sitúan por encima de la media de los 15 países comunitarios.
Velocidad del cambio técnico La ciencia cambia como la vida, pero ¿a qué velocidad?... para la mayoría de los entrevistados (67%, en particular los jóvenes varones), la ciencia está cambiando demasiado rápidamente nuestras vidas. Como en muchas cuestiones o sub-cuestiones, este sentimiento se atenúa según el país y las convicciones. Pasamos del 56% de los rumanos y del 47% de los lituanos a solamente el 10% de los chipriotas, eslovacos y eslovenos. Además, el 69% de los creyentes practicantes preferirían un cambio menos rápido, frente al 61% de las personas que no han frecuentado nunca un lugar de culto. El 52% de los ciudadanos de los países candidatos (45% de la UE) estima igualmente que « basamos demasiado nuestras vidas en la ciencia y no lo suficiente en la fe ». Esta nostalgia de una cultura menos materialista se siente sobre todo en Malta y en Chipre (70%).
Jóvenes y ciencias En lo que respecta al futuro, el 39% de los encuestados en los países candidatos piensan que los jóvenes están menos interesados que antes en los estudios y en las carreras científicas. En realidad, los datos invalidan esta impresión y los jóvenes se sienten más interesados por la ciencia y la tecnología que la media. Un porcentaje significativo (el 26%) no tiene ninguna opinión a ese respecto. Este porcentaje de duda varía según los países: 18% en Chipre, 40% en Lituania o 46% en la República Checa: esta fuerte indecisión, en los dos últimos casos, indicaría que la cuestión no se está debatiendo públicamente. Ya sea aparente o real ¿a qué se debe esa falta de interés? En la Unión se atribuye sobre todo a la falta de atractivo de los cursos de ciencia (60% frente al 52% en los CC), mientras que en los futuros Estados miembros se atribuye a los salarios y las perspectivas de carrera (52% frente al 43% de la UE).
Grado de optimismo con respecto a la ciencia(media de respuestas positivas de un total de 12 preguntas, por país)
Espacio europeo La mayoría de los entrevistados, tanto en los Estados miembros futuros como actuales, piensa que la Unión desempeñará un papel cada vez más importante en el ámbito de la investigación. En términos de potencial científico, los ciudadanos de los países candidatos opinan que la ampliación traerá grandes beneficios tanto a sus países como a los Estados miembros actuales: el 59% de los encuestados ven en ello un beneficio mutuo. Ciertos países (Bulgaria, Chipre, Estonia, Rumania, Eslovenia) creen que beneficiará más a los países candidatos que a los Quince.
(1) Como sucedió en una encuesta de 2001 en la Europa de los Quince (EU-15), el Eurobarómetro se ha realizado en los países candidatos (CC-13) en una media de mil personas por país. En total, 12.247 personas han sido entrevistadas.
(2) Se proponían siete áreas: medicina, medio ambiente, ciencias económicas y sociales, Internet, astronomía y espacio, genética y nanotecnologías.
Primera fuente de información científica (71% CC-13 y el 60% EU-15), no está mal considerada por los ciudadanos de los países candidatos, (sea cual sea el nivel de educación de las personas encuestadas), quienes no ...
La enfermedad de las vacas locas
El 74% de los entrevistados en los 15 países de la Unión considera que la industria alimentaria es la primera responsable, frente al 51% en los países candidatos. El 59% señala a los agricultores como responsables en los ...
OGMs
Globalmente, los ciudadanos de la UE son más severos de cara a los OGMs y desearían claramente (95% frente al 85%) tener el derecho de elegir y de estar mejor informados (86% frente al 80%). Consideran que estos alimentos sólo ...
Televisión
Primera fuente de información científica (71% CC-13 y el 60% EU-15), no está mal considerada por los ciudadanos de los países candidatos, (sea cual sea el nivel de educación de las personas encuestadas), quienes no piensan que sea un medio de comunicación con poca información ni superficial. No obstante, hay algunas « excepciones culturales »: los periódicos y la radio, que gozan de prestigio en Eslovaquia y en la República Checa.
La enfermedad de las vacas locas
El 74% de los entrevistados en los 15 países de la Unión considera que la industria alimentaria es la primera responsable, frente al 51% en los países candidatos. El 59% señala a los agricultores como responsables en los 15 de la UE frente al 41% en los 13 países candidatos. Los políticos están más en el ojo de mira en la UE (69%) que en los « nuevos países » (40%). ¿Que se puede aprender de esta crisis? El 89% de los entrevistados (la misma cifra en la UE que en los países candidatos) estima que los científicos deberían informarnos mejor de los riesgos que presentan algunos avances científicos y técnicos y el 82% piensa que la industria debería estar mejor reglamentada.
OGMs
Globalmente, los ciudadanos de la UE son más severos de cara a los OGMs y desearían claramente (95% frente al 85%) tener el derecho de elegir y de estar mejor informados (86% frente al 80%). Consideran que estos alimentos sólo deberían ser introducidos si la ciencia prueba su seguridad (86% frente al 79%) y temen por sus efectos sobre el medio ambiente (59% frente al 51%).