Imagínese una
ciudad sin atascos

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El proyecto CityMobil aborda dos problemas que suelen ir parejos en las ciudades europeas: los atascos y la contaminación. Para ello se propone desarrollar sistemas innovadores y automatizados de transporte público capaces de llevar a los pasajeros exactamente adonde deseen ir y cuando lo deseen.

En muchas ciudades europeas, los atascos y la congestión de las carreteras son un problema cotidiano. Algunas ciudades han dispuesto procedimientos de emergencia que se aplican cuando los niveles de contaminación son demasiado elevados. Otras han implantado un peaje urbano para que los conductores se lo piensen dos veces antes de adentrarse en el centro de las ciudades con sus vehículos.

Este proyecto cuenta con veintiséis socios procedentes de diez países, siete de ellos Estados miembros de la UE. En el consorcio figuran autoridades públicas, fabricantes y proveedores de sistemas de transporte, universidades, institutos de investigación y organizaciones de transporte público.

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Eliminar las barreras al transporte automatizado

Los sistemas de transporte automatizados que CityMobil desarrolla están basados en vehículos ecológicos que ofrecen una serie de ventajas, entre ellas la reducción de la congestión vial y la mejora del flujo circulatorio en las ciudades. Al eliminar los errores humanos debidos al conductor, dichos sistemas suponen una mejora considerable de la seguridad vial. Además, como su uso no requiere permiso de conducir, cualquier persona puede usarlos, incluso aquéllas con discapacidades físicas y las de edad avanzada. Asimismo, los vehículos de los ciudadanos podrían ser trasladados fácilmente a zonas de aparcamiento más alejadas, cuando estos no los necesitan, liberando de esta forma espacios urbanos que, de otro modo, se convierten inevitablemente en aparcamientos.

Sin embargo, antes de que la idea visionaria del transporte automatizado se convierta en realidad, habrá que superar una serie de obstáculos. Por ejemplo, la ley actual establece que el conductor es siempre responsable del vehículo que conduce. Así pues, si no hay conductor, la cuestión de la responsabilidad civil no está nada clara. Por otra parte, mientras para los fabricantes de vehículos ordinarios existe un conjunto definido de normas de seguridad que deben cumplir, en la actualidad todavía no existe una normativa oficial de seguridad relativa a los sistemas automatizados. Y dichas normas, obviamente, son imprescindibles para que el ciudadano pueda confiar en estos nuevos sistemas.

A la vista de esto, CityMobil se ha marcado el objetivo de identificar todos los tipos de obstáculos existentes y eliminarlos, para hacer posible la puesta en marcha de los sistemas de transporte automatizados.

El núcleo de CityMobil consiste en el desarrollo de tres proyectos piloto en grandes ciudades de España, Italia y Reino Unido. Estas pruebas están ayudando a las autoridades municipales a evaluar la viabilidad económica de un sistema automatizado, así como a obtener una visión completa de los aspectos operativos relacionados con la integración de tal sistema en los sistemas de transporte público actuales. Además, CityMobil recaba las opiniones de los usuarios del transporte automatizado para lograr un uso más fácil y garantizar que se cumplan los requisitos medioambientales y de seguridad que demandan hoy las ciudades y sus habitantes.

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Próximamente en su localidad

En Castellón (España) se están usando autobuses de tecnología avanzada en dos itinerarios de más de 40 km. Dichos vehículos pueden funcionar en modo guiado o manual, dependiendo del entorno vial. En el primer caso, el sistema automático realiza una serie de tareas de conducción, si bien el conductor es siempre quien lleva el mando del vehículo. Estos autobuses circulan principalmente por un carril reservado para este uso, pero también por las vías comunes en determinados tramos de la ruta.

En Roma (Italia), y concretamente en el aparcamiento de la nueva Feria de Muestras de Roma, funcionará una flota totalmente automatizada de cibercoches sin conductor, que hará el traslado de visitantes entre la zona de aparcamiento y el centro de exposiciones. El sistema está diseñado con vistas a ofrecer un servicio conforme a la demanda, estando la reserva de estos vehículos integrada en la gestión del aparcamiento. Así, cada vez que un coche entra en el aparcamiento, se asigna a su conductor un número que indica la plaza en la que tiene que dejar el coche. Entonces un vehículo automático espera a los ocupantes del coche en la parada más cercana a la plaza asignada. Y otra ventaja: como este medio de transporte funciona con electricidad, la contaminación atmosférica se reduce.

En Londres (Reino Unido), en la nueva terminal 5 del aeropuerto de Heathrow, se está probando el primer sistema personal de tránsito rápido del mundo. En la primera fase del proyecto ya están funcionando dieciocho vehículos que transportan pasajeros entre el aparcamiento y dicha terminal, y que viajan a través de una vía especial reservada para este efecto. Cada coche puede transportar hasta cuatro personas con sus correspondientes equipajes. El sistema es fácil de usar, rápido y fiable, y ofrece un servicio puerta a puerta sin esperas.

Los vehículos, de bajo consumo de energía y propulsados por baterías, resultan, además, un 50 % más eficientes que los autobuses comunes que se suelen utilizar para prestar estos servicios. Las pruebas realizadas garantizan que los vehículos son seguros en caso de colisión y pueden sortear cualquier obstáculo que se halle en la pista. Si este proyecto piloto tiene éxito, el sistema se extenderá a la totalidad de Heathrow y a otros aeropuertos y enlazará con los servicios públicos de la zona.

Otras ciudades hacen cola para participar

Aunque Castellón, Roma y Heathrow se hayan elegido como los principales enclaves para las pruebas, otras ciudades, entre ellas Uppsala (Suecia) y Lausana (Suiza), acogen pequeños proyectos de prueba. Estas localidades ya han mostrado un gran interés por poner en marcha estos sistemas automatizados, pero han considerado más prudente poner en marcha un proyecto piloto, antes de implantarlos a gran escala.

En la actualidad, CityMobil también está organizando eventos de exhibición, de un par de semanas de duración, en otras ciudades que están estudiando seriamente la posibilidad de implantar el transporte automatizado. Entre las ciudades que participan cabe destacar La Rochelle (Francia), Génova (Italia), Hyvinkää (Finlandia) y Daventry (Reino Unido). Estas iniciativas ayudan a las autoridades municipales a juzgar la idoneidad de los sistemas automatizados de transporte y permiten a los ciudadanos subirse a bordo de un vehículo sin conductor en un recorrido de prueba.

Asimismo, en varias otras ciudades de toda Europa, CityMobil está desarrollando estudios teóricos con objeto de investigar la forma en la que los sistemas automatizados de transporte podrían ayudar a mejorar las redes locales de transporte.

A través de todas sus actividades, CityMobil está demostrando la viabilidad técnica de los sistemas de transporte automatizados y desmantelando con eficacia todos los obstáculos administrativos y operativos para su aplicación a mayor escala. Este proyecto, además, está ayudando a fomentar la aceptación del transporte automatizado en la sociedad. Entretanto, sus resultados ya están sirviendo para que numerosas ciudades puedan escoger el sistema automatizado más conveniente para resolver sus problemas de transporte.