BlueBioNet: en la cresta de la ola de la biotecnología marina
El proyecto BlueBioNet tiende una mano solidaria a las regiones situadas a lo largo
de las costas europeas, estableciendo un nuevo vínculo entre cuatro ejes marítimos
de la UE, en su afán de ayudarles a compartir conocimientos y estimular la innovación
en uno de los sectores emergentes hoy por hoy: la biotecnología marina. Las regiones
participantes, diversas en cuanto a localización geográfica, abarcan desde la región
alemana del Bajo Weser (Baja Sajonia), en el Norte, hasta Andalucía, en el Sur;
y desde Escocia, en el Oeste, a la región francesa de Provenza-Alpes-Costa Azul,
en el Este.
La UE tiene unos 89 000 km de costa y casi la mitad de sus ciudadanos
vive a una distancia del mar inferior a 50 km. Los resultados de
BlueBioNet tienen, por tanto, una incidencia capital sobre un amplio
sector de la población europea. Históricamente, las regiones y ciudades
situadas a lo largo de las costas de toda Europa han tenido como
principales fuentes de ingresos la pesca y la construcción naval, esenciales
para mantener las tasas de empleo. El brusco descenso en la
actividad de estos sectores de la industria en los últimos años ha situado
a las comunidades costeras frente a una grave crisis económica que
ha generado un alto índice de desempleo.
El proyecto BlueBioNet ha sido crucial para poner en marcha una serie
de programas de colaboración en los que participan tanto investigadores
como empresas y que se proponen ayudar a las comunidades
implicadas a adoptar la biotecnología marina como otra alternativa
para ganar su sustento.
MÁS INFORMACIÓN
Un tesoro marino por descubrir
El mar cubre alrededor del 70 % de la superficie de la Tierra y alberga
el 90 % de todas las especies vivientes, pese a lo cual su enorme
potencial sigue estando relativamente infrautilizado y sin explotar.
La biotecnología marina, también conocida como biotecnología
azul, constituye un decidido intento de explorar esta biosfera y hacer
uso de la propia tecnología de la naturaleza para producir bienes
y servicios.
Las investigaciones realizadas hasta la fecha han demostrado que el
mar es un medio extraordinariamente rico en organismos que ofrecen
nuevos materiales biológicos y presentan procesos metabólicos
únicos. Estos hallazgos ya han propiciado el desarrollo de compuestos bioactivos y sustancias que, por las características de sus componentes,
tienen un gran valor comercial para los sectores alimentario, cosmético,
farmacéutico y del medio ambiente, entre otros.
Según el informe «Marine Industries Global Market Analysis» del año
2005, los beneficios económicos que la biotecnología marina puede
generar a escala mundial se elevan a unos 2 200 millones de euros.
Aunque probablemente se haya subestimado la cifra, ya que en este
cálculo no se han tenido en cuenta algunos sectores industriales que
emplean parcialmente la biotecnología marina, como la acuicultura, la
producción de algas marinas y la industria de transformación. Se prevé
que para 2009 el mercado mundial supere los 2 600 millones de euros.
Situar a Europa en la vanguardia
La UE tiene el firme propósito de concienciar a sus ciudadanos del
potencial de la biotecnología y las ciencias marinas para generar nuevos
conocimientos, mejorar la competitividad industrial y estimular el
crecimiento económico. Sin embargo, muchas regiones marítimas
interesadas en reorientar sus recursos hacia este sector se han encontrado
con problemas de diversa índole, entre los que a menudo está
la falta de información sobre las iniciativas de investigación llevadas
a cabo en otras regiones. A esto se añade a veces la escasa colaboración
entre regiones, así como una inadecuada difusión de los resultados
de las investigaciones.
BlueBioNet se propuso hacer frente a esta fragmentación del conocimiento
a través de la creación de vínculos entre cuatro de las
regiones costeras de Europa. Pese a su dispar situación geográfica,
estas áreas afrontaban idénticos problemas, pero todas compartían
algo fundamental: el convencimiento de que la biotecnología marina podría proporcionar a sus debilitadas economías el impulso que tanto
necesitaban. Todas las entidades que componían el consorcio contaban
con una dilatada trayectoria en el ámbito de la creación de redes,
la innovación y el apoyo tecnológico, tales como plataformas regionales
tecnológicas y de innovación.
Entre los objetivos del proyecto hay que destacar el desarrollo del
sector de la biotecnología marina en las distintas regiones y el impulso
a la colaboración entre las organizaciones de investigación y la industria.
Asimismo, la voluntad de servir de incentivo a las empresas de estas
zonas para comprometerse a realizar actividades de investigación,
además de promover en las regiones participantes la cooperación en
materia de investigación y transferencia de tecnología.
Para alcanzar estos objetivos, los socios crearon una base de datos
de consulta donde se registraron los perfiles de socios del mundo de
la biotecnología marina y organizaron eventos de mediación, a escala
regional y transnacional, para informar a los participantes de las
numerosas ventajas de trabajar en el campo de la biotecnología marina.
Estos encuentros atrajeron a un gran número de académicos y estudiantes
universitarios, representantes de la pequeña y mediana
empresa, así como organismos regionales de investigación y otras
destacadas entidades generadoras de ciencia.
Un soplo de vida para las economías costeras
El éxito de participación en estas actividades fue clave para que este
proyecto consiguiera atraer tanto inversiones privadas como fondos
públicos de investigación, que benefician directamente a las
regiones participantes, al propiciar un aumento en la actividad
comercial y en las inversiones generadas por estas empresas y proyectos
conjuntos.
Ejemplo de ellos es el caso de Q-Bioanalytic, empresa alemana de
biotecnología que produce kits para pruebas analíticas de detección
rápida de microorganismos patógenos. La gran oportunidad para
esta dinámica firma surgió a través de un evento organizado por BlueBioNet en Málaga (España). Allí contactó con una empresa
española interesada en la venta de los productos de Q-Bioanalytic
en España. Tras alcanzar un acuerdo a través de reuniones en sus respectivos
países, se firmó un contrato por el que la empresa española
se convirtió en el distribuidor oficial de Q-Bioanalytic en España.
El papel decisivo que ha desempeñado BlueBioNet en la creación de
proyectos de investigación y desarrollo entre organizaciones científicas
y empresas ha animado a numerosas empresas a solicitar fondos
europeos de investigación para financiar sus actividades.
Tal es el caso del proyecto SPIINES («Sea urchin production in European
Species» o «Producción de especies europeas de erizo de mar»), que
recibió financiación del Sexto Programa Marco de investigación de
la UE para investigar cómo mejorar la integración, los aspectos económicos
y el cumplimiento de las normas de mercado en lo que
respecta a esta especie marina de gran valor comercial. La preparación
de la propuesta fue posible gracias al apoyo del Scottish Proposal
Assistance Fund (Fondo escocés de ayuda a propuestas).
Gracias al proyecto BlueBionet también se han formado consorcios
dinámicos, entre los que merecen especial mención INFINITA
(«Information Networks for Industries in Technological Environments»
o «Redes de información para las industrias en entornos tecnológicos»)
y HATCHBAC, dedicada al desarrollo de biotiras para la detección
de un patógeno bacteriano como sistema de alerta rápida en los
criaderos acuícolas.
Aunque BlueBioNet ya ha llegado a su fin, las relaciones y los contactos
que se generaron a través de sus actividades siguen vivos y en
pleno funcionamiento. Y, lo que es más importante, los vínculos científicos
y comerciales que ha abierto este proyecto están ayudando
a situar a las regiones participantes en la senda de un futuro económicamente
más próspero.