Europa, aventajada en la
biología sintética

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La biología sintética es una disciplina nueva y apasionante que está a caballo entre las ciencias de la vida y la ingeniería. El proyecto SYNBIOCOMM ha servido para impulsar y dar el debido espaldarazo a una disciplina de futuro con efectos trascendentes en el plano médico, social, medioambiental y económico.

Los especialistas en biología sintética se basan en principios de ingeniería para crear nuevos sistemas biológicos que presentan funciones que no aparecen en la naturaleza. Por ejemplo, en el futuro, la biología sintética nos podría proporcionar herramientas biológicas con las que detectar daños en nuestros vasos sanguíneos y repararlos; o disponer de microorganismos diseñados para eliminar los residuos tóxicos de los suelos contaminados.

Aunque todavía nos queda un largo camino por recorrer antes de lograr estos objetivos, cada vez existe una mayor conciencia de que la biología sintética puede servir para desarrollar soluciones que tendrían gran trascendencia tanto en el plano social y medioambiental como el económico. Con esta perspectiva de futuro, es fundamental que Europa asuma un papel de liderazgo en la creación de sólidos cimientos para este nuevo e importante campo de investigación. Y ésta es, precisamente, la misión del proyecto SYNBIOCOMM («Towards a European Synthetic Biology Community» o «Hacia una comunidad europea en el campo de la biología sintética»).

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Una red científica tejida con entusiasmo

La comunidad de científicos que se dedican a la biología sintética en Europa es aún relativamente pequeña y se encuentra dispersa en varios países y en disciplinas tan diversas como la biología molecular, la biotecnología industrial, las ingenierías eléctrica, química o mecánica, la informática y la física. SYNBIOCOMM se propuso reunir a todo este variado grupo de expertos en una comunidad de investigación única y dinámica, así como impulsar en Europa esta nueva ciencia multidisciplinaria para darla a conocer a las próximas generaciones de científicos.

Para ello, los socios del proyecto abordaron dos tareas principales: promover la participación de equipos de estudiantes europeos en el concurso internacional de biología sintética iGEM y organizar un gran congreso sobre biología sintética en Europa.

El certamen internacional de máquinas manipuladas genéticamente («International Genetically Engineered Machines» o iGEM) es un evento anual celebrado en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), en Boston (Estados Unidos). Se trata de un concurso que propone a equipos de estudiantes que diseñen sus propios sistemas biológicos y los hagan funcionar dentro de células vivas. Lo cierto es que este evento se está convirtiendo a marchas veloces en un acontecimiento fundamental en el calendario de la biología sintética: en 2007 el concurso contó con la participación de más de 700 estudiantes de 54 instituciones ubicadas en 19 países, entre ellos 5 Estados miembros de la UE.

Un concurso para jóvenes científicos

Una de las causas que más ha contribuido al aumento de participación de equipos europeos en el iGEM es, justamente, el proyecto SYNBIOCOMM. En Europa fueron muchos los especialistas en biología sintética que inmediatamente vieron en este concurso una oportunidad excelente para reunir a estudiantes de biología e ingeniería en proyectos de investigación comunes.

A principios de cada verano, los equipos se someten a un intenso período de formación, durante el que los estudiantes deciden el diseño biológico que quieren crear y la manera de llevarlo a cabo. Todos tienen acceso a una biblioteca de «bioladrillos» – pequeñas secuencias de ADN cuyas funciones biológicas son conocidas –, que los estudiantes pueden utilizar para materializar sus ideas. Los equipos presentan sus productos finalizados durante el «iGEM Jamboree», acontecimiento que se celebra en el MIT a finales de cada otoño.

SYNBIOCOMM concedió una ayuda de 10 000 euros para facilitar la participación de los equipos europeos en la iGEM, suma que equivale, aproximadamente, a la mitad del coste total, completando los equipos la cantidad restante mediante otras ayudas.

Un plantel de nuevos talentos europeos

Gracias al patrocinio de SYNBIOCOMM, 18 equipos europeos tomaron parte en las ediciones de iGEM de 2006 y 2007. Y, por cierto, con unos resultados excelentes: en 2006, un equipo de la Universidad de Liubliana (Eslovenia) se llevó el primer premio por su diseño de unas células capaces de estabilizar la respuesta del organismo a las infecciones. ¡Y no fueron los únicos europeos en el podio!

El equipo de Liubliana se centró en el problema de la sepsis, que se produce cuando el sistema inmunitario se desboca y acaba impidiendo el paso del riego sanguíneo a los órganos vitales. Un tercio de los casos de sepsis acaba en muerte. Los eslovenos crearon un sistema que logra detener el proceso de alteración de la respuesta inmunitaria, pero sin privarla de la facultad de reaccionar ante la infección.

Lo que convirtió la propuesta del equipo esloveno en algo particularmente notable fue que trabajaron con células de mamíferos, que presentan un nivel de complicación mayor que las células bacterianas. Además de esto, su proyecto requirió el uso de «bioladrillos» que no existían en la biblioteca puesta a disposición de los participantes, por lo que tuvieron que crearlos ellos mismos.

El Imperial College de Londres quedó en segundo lugar por su diseño de un dispositivo capaz de detectar infecciones en los catéteres urinarios de los hospitales.

En la edición de 2007, varios equipos europeos conquistaron importantes galardones como, entre otros, los premios al mejor proyecto médico (Liubliana, Eslovenia), el mejor proyecto ambiental (Glasgow, Reino Unido), la mejor tecnología fundacional (París, Francia) y la mejor presentación (ETH de Zúrich, Suiza).

Un foco mundial de atención

Otro de los objetivos primordiales del proyecto SYNBIOCOMM era organizar el primer gran congreso sobre biología sintética celebrado en Europa, lo que se logró en junio de 2007 con el congreso «Synthetic Biology 3.0», en la ciudad suiza de Zúrich. Entre sus 350 participantes había representantes de ámbitos académicos tan diversos como la biología molecular, la biotecnología industrial y las ingenierías química o eléctrica, además de estudiantes y representantes de la industria y los medios de comunicación.

«Nuestro congreso fue muy bien recibido. Nos enviaron más solicitudes de inscripción de las que pudimos aceptar; y los participantes eran personas muy entusiastas», explicó el coordinador del proyecto, Sven Panke, de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich (ETH). «La biología sintética es un nuevo tema de investigación, y logramos darlo a conocer tanto entre los estudiantes como entre los científicos.»

De hecho, el congreso atrajo tanto apoyo financiero que los socios de SYNBIOCOMM pudieron mejorar las ayudas concedidas a los equipos de estudiantes que viajan a Boston para el iGEM.

El papel de SYNBIOCOMM ha sido vital para la creación de una comunidad única europea de biología sintética que se ha convertido en un agente clave a escala internacional de este nuevo y apasionante campo de investigación. Los socios del proyecto siguen con el compromiso de seguir apoyando a los futuros profesionales de la biología sintética para que, a medida que se vaya extendiendo esta disciplina, Europa se encuentre situada a la vanguardia.