CIENCIA Y SOCIEDAD

Más allá de lo técnico

“A menudo, las mujeres se sienten obligadas a adaptarse a su entorno, con el riesgo de hacerse más duras que los hombres…” Entrevistamos a Christine Heller del Riego, ingeniera, profesora de universidad, que siempre consiguió evitar lo que le parecía “un gran escollo profesional”.

Christine Heller del Riego: “Olvidamos fácilmente que la finalidad del desarrollo tecnológico es dar respuesta a las necesidades de la sociedad y no sólo a los intereses del mercado”.
Christine Heller del Riego: “Olvidamos fácilmente que la finalidad del desarrollo tecnológico es dar respuesta a las necesidades de la sociedad y no sólo a los intereses del mercado”.

Hasta la edad de 13 años, Christine Heller del Riego se sentía muy estadounidense. Creció en los Estados Unidos hasta la adolescencia y posiblemente se le quedó una impronta de su vida en el Nuevo Continente: “Por ejemplo, creo que soy más pragmática en el enfoque de mi trabajo y más directa en mis relaciones profesionales”.

Christine es ingeniera, como su padre, que siempre la animó a que siguiera la vocación que ella sentía también. “Mi madre es artista plástica. Ella siempre quiso que mi hermana y yo tuviéramos una profesión más segura que la suya, para que por lo menos fuéramos independientes en el plano económico”.

En 1985, cuando empezó a estudiar ingeniería en la Universidad Pontificia Comillas de Madrid (que pertenece a la orden de los Jesuitas), sólo el 4 % de los estudiantes eran chicas. Hoy en día y ahora que es profesora en esta universidad, esa proporción ha subido al 25 %. “Durante mis estudios universitarios, tuve a profesores muy condescendientes y paternalistas, y a otros que hacían bromas y comentarios sexistas. Pocas mujeres enseñaban en esa época, excepto en química y en matemáticas, pero jamás daban clases técnicas”.

París y Europa

Recién obtenido su título de ingeniera, Christine quiso ampliar sus horizontes. Obtuvo una beca europea (Human Capital Mobility Programme) y permaneció tres años en París (1993-1996). Cursó una especialización en la Universidad Pierre et Marie Curie, obteniendo un doctorado en ingeniería eléctrica. En esos tres años, también se apasionó por la cultura francesa y se interesó por la política científica europea. Christine se implicó de lleno en la Marie Curie Fellowship Association(1) que acababa de crearse y que reagrupaba a los beneficiarios de esta beca de movilidad. Entrar en contacto con investigadores de diversas disciplinas, de diferentes países y orígenes, que habían vivido una situación “de expatriados” comparable, le daba “la impresión de pertenecer a una nueva generación de europeos”. La asociación organizaba debates, discusiones, seminarios en los que los investigadores contaban sus experiencias, así como sus problemas. Los obstáculos encontrados por los jóvenes científicos se tomaron en cuenta en un documento publicado por la Comisión, en 2005, que reunía dos vertientes: la Carta Europea del Investigador y el Código de conducta para la contratación de investigadores(2). “Es muy alentador ver cómo nuestros esfuerzos se plasmaron en algo concreto”.

Las preocupaciones de Christine Heller del Riego van mucho más allá de la ingeniería eléctrica, de la que es especialista y profesora en la Universidad Pontificia Comillas desde hace doce años. Además, se plantea cómo se pueden transmitir mejor los conocimientos. “A veces es difícil saber cómo motivar a los estudiantes para que se esfuercen por asimilar conceptos complejos. Por eso es importante tener una buena relación con ellos y asegurarse de que se establece una dinámica constructiva de grupo”. En determinados casos, la tutoría sirve para que algunos estudiantes comprendan una asignatura. “Sería un primer paso. Luego, se les puede ayudar más allá de las clases. Es muy instructivo, sobre todo cuando se puede acompañar a un alumno en las diferentes etapas y en su éxito profesional”.

Ir más allá de lo técnico

Además de las cuestiones técnicas, Christine siempre ha sido una apasionada de la filosofía y la psicología, que ha integrado en su vida profesional, desde 2005, colaborando en la Cátedra de Ciencia, Tecnología y Religión de la Universidad Pontificia Comillas. “Esta cátedra proporciona una educación holística a los ingenieros, incluyendo temas como la ética (particularmente de cara a las nuevas tecnologías, como las de la información y de la comunicación), la deontología, el desarrollo sostenible y el respeto al medio ambiente, la responsabilidad social, etc. Estos enfoques son muy importantes y apenas están incluidos en los cursos ofrecidos a los ingenieros. Se trata entonces de asignaturas optativas con pocos alumnos, al preferir los estudiantes las clases de gestión de empresas, propuestas desde que la industria lo requirió. Olvidamos fácilmente que la finalidad del desarrollo tecnológico es dar respuesta a las necesidades de la sociedad y no sólo a los intereses del mercado”.

Christine Heller del Riego canaliza sus preocupaciones también en su participación en la asociación Euroscience(3). Fue miembro del comité de dirección del Euroscience Open Forum (ESOF 2004) donde coordinó el grupo de trabajo sobre el desarrollo de las carreras de los jóvenes científicos. En el último foro del ESOF (Barcelona, 2008) organizó una sesión titulada Mind, human perception and social evolution, así como una exposición y un debate sobre el tema Constructive Engagement of Science and Humanities – reflexión que espera poder continuar a través de un proyecto europeo multidisciplinario, cuyo objetivo es aumentar la visibilidad de las ciencias sociales y humanas. “Estas actividades internacionales son importantes. Me han permitido integrarme en una red y me dan la posibilidad de trabajar en temas que van más allá de las posibilidades ofrecidas por un sólo departamento de la universidad”.

El escollo de la adaptación

Estar en un entorno predominantemente masculino no siempre ha sido tarea fácil para esta ingeniera, pero no cree que su personalidad haya cambiado por eso. “A menudo, las mujeres se sienten obligadas a adaptarse a su entorno, con el riesgo de hacerse más duras que los hombres… Esto siempre me ha parecido un gran escollo profesional que hay que evitar, aunque eso implicara cierto aislamiento de cara a los propios colegas de trabajo. Creo que las mujeres pueden elegir una carrera considerada ‘masculina’ sin cambiar de personalidad. Christine Heller habla con conocimiento de causa sobre este tema, que ha tratado en diversos talleres y encuentros. Así, en la conferencia Speeding up changes in Europe(4), organizada por la Comisión en 2003, participó en el taller “Cómo motivar a las jóvenes a emprender una carrera profesional en la investigación industrial”.

En una Europa en la que faltan ingenieros y científicos, en un mundo en el que el desarrollo económico conlleva la omnipresencia de la tecnología, le parece indiscutible que hacen falta las aptitudes de las mujeres. “Las chicas que deciden estudiar ingeniería a menudo obtienen buenos resultados en la universidad. Las mujeres pueden tener éxito en una carrera de ingeniería, llegar hasta un nivel muy alto, pero (como siempre) se ven más obligadas a demostrar su talento que los hombres que se encuentran en situaciones comparables”.

Desde el nacimiento de su hija Angelina, en 2006, Christine ha optado por trabajar a tiempo parcial. Una decisión que no considera en absoluto como un paso hacia atrás a nivel profesional. “Recuerdo haber visto estadísticas sorprendentes que revelaban que las científicas que tenían hijos conseguían mejores resultados que las que no los tenían, o eran solteras. También leí muchos testimonios de mujeres que decían que, al tener una familia, se concentraban más en su trabajo, por la sencilla razón de que no tenían tiempo que perder. Ahora puedo afirmar que es verdad. El equilibrio y la integración de estas dos dimensiones son importantes para el desarrollo personal. Nunca es fácil, pero le da a una más recursos y despierta la creatividad…”.


Christine Rugemer

  1. mcfa.eu
  2. Puede descargarse este documento en la dirección: ec.europa.eu/eracareers/pdf/am509774CEE_EN_E4.pdf
  3. www.euroscience.org Das Dokument kann unter folgender Adresse heruntergeladen werden: ec.europa.eu/research/science-society/women/wir/pdf/wir_proceedings_en.pdf
  4. Podrá descargar este documento en:ec.europa.eu/research/science-society/women/wir/pdf/wir_proceedings_en.pdf
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