GÉNERO

Puntos de vista masculinos

Breve sondeo a algunos profesionales que han vivido y analizado la cuestión de la mezcla de géneros.

Subjetividad

“Se diría que el principal problema es el reparto del poder. Coordiné un proyecto sobre las mujeres y la ingeniería, en el que había investigadoras dedicadas a estudios sobre el género por militancia feminista. Trabajar en un equipo en el que la autoridad científica estaba ejercida por un hombre constituía para ellas una dificultad – e incluso una aberración. La cuestión de la conciliación entre el compromiso y el enfoque “puramente” científico, que busca la objetividad, seguirá suscitando debate”.

André Béraud, antiguo profesor en el INSA (Francia), miembro del equipo de investigación Eschil (INSA).

La “caja de desaparición”

“Nuestra investigación sobre la condición de las mujeres en la CyT partió de una idea de Carol Kemelgor, una de nuestras estudiantes, que entrevistó a directores de grupos de investigación, explorando la hipótesis de considerar dichos grupos como si fueran ‘prácticamente empresas’. Su constatación de que las mujeres se organizan de modo más colegial y menos jerarquizado y saben establecer límites en el tiempo de trabajo para preservar su esfera privada, inspiró el programa de investigación Athena Unbound. La experiencia de Carol la había llevado a formular que ciertos aspectos de la organización de los grupos de investigación se basan en artefactos culturales propios de la experiencia masculina, en vez de en una cultura universal para la realización de trabajos científicos. Luego estudiamos, a nivel europeo, la dimensión del género en las profesiones relacionadas con las transferencias de tecnologías, las incubadoras y el empresariado. Esto nos llevó a identificar un mecanismo de ‘caja de desaparición’: mujeres muy formadas que desaparecen de los canales académicos y que luego ‘reaparecen’ en organismos de transferencia tecnológica, en la interfaz entre la ciencia y la economía”.

Henry Etzkowitz, Director de Creatividad y Empresa, Newcastle University Business School, Reino Unido.

Equilibrio

“El aporte de diversidad en un grupo de trabajo se hace real cuando se cumplen determinadas condiciones: debe construirse sobre un terreno de igualdad, encontrarse el equilibrio de forma natural a todos los niveles y hay que dar la ocasión, los medios y el tiempo de que se exprese. Viví este cambio en mi empresa en primer lugar con la diversidad cultural y, desde 1994, la de los géneros, ambas con una fuerte preocupación de igualdad de oportunidades en las carreras. Más recientemente, trabajé en la diversidad con grupos y en foros ampliamente dominados por mujeres. Aprendí mucho y mis ideas evolucionaron, pero siempre constaté la ausencia de los hombres (por lo tanto, de auténticos debates), es una lástima”.

Pierre Bismuth, Consejero Jefe – Recursos Humanos, Schlumberger.

Poder

“La cuestión no se plantea tanto en términos de número como de poder. Así, en los equipos mixtos, cuando todos los líderes son masculinos, es probable que haya resistencias para plantear la cuestión del género de modo crítico. No se trata de explicar esto por un determinismo biológico, sino más bien a través de diferentes posiciones sociales y distintas experiencias. Añadiré que la mayoría de los equipos que tienen un grupo étnico dominante se plantean raramente cuestiones sobre la raza y la etnia en términos críticos. Pero el dominio de una categoría o de un grupo social suele ser algo misteriosamente invisible para sus propios miembros. Estos asuntos son especialmente importantes cuando la propia investigación se refiere a cuestiones de poder social, de control de los recursos o de violencia”.

Jeff Hearn, profesor en la Hanken School of Economics (Finlandia), la Universidad de Linköping (Suecia) y la Universidad de Huddersfield (Reino Unido).

Química

“En mi laboratorio, pude ver todas las combinaciones posibles de mezcla de géneros… No vi ninguna diferencia en lo que se refiere a la química entre personas. A veces hay alguien que no encaja muy bien con los demás, pero puede ser tanto un hombre como una mujer. Tampoco noté jamás típicos comportamientos exagerados, como el que las mujeres tuvieran puntos de vista más cortantes. Varios de mis postdoctorandos han contribuido enormemente en los trabajos del laboratorio y, para ser preciso, se trata de dos hombres y dos mujeres. Creo que los chicos eran más tenaces a la hora de conseguir los mejores puestos en las clasificaciones de las publicaciones. Pero esta situación apenas se dio, por lo que no estoy seguro que sea un buen criterio de comparación”.

Frank Gannon, Director General de la Science Foundation, Irlanda.


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