No salen las cuentas

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Los análisis de WIST

En el marco del grupo de trabajo europeo Women in Science and Technology y su estudio “WIST: the business perspective”, Laure Turner, profesora en la ENSAE (Escuela Nacional de Estadística y Administración Económica – París), llevó a cabo un estudio sobre los resultados individuales, y colectivos, obtenidos en equipos con distinto grado de “diversidad”. Esta diversidad se basaba en la proporción entre hombres y mujeres dentro del grupo. La encuesta se llevó a cabo, entre el 2004 y el 2006, en departamentos de investigación de cuatro grandes empresas: Air Liquide, EDF, Shell y Schlumberger.

Los resultados son significativos en lo que respecta a los resultados individuales. Fueron mejores en el caso de las personas que formaban parte de los equipos más mixtos. Las conclusiones también destacan el impacto positivo de la diversidad en los resultados de los proyectos. Laure Turner señala que, según los datos utilizados, hay más mujeres en los proyectos relacionados con el marketing y la comercialización que en los que tienen una relación directa con la I+D (los denominados “challenging projects”, que suponen desafíos). “Las mujeres están mucho más presentes en áreas y proyectos que no están considerados como aportaciones esenciales en los resultados, que eran precisamente el objeto de este estudio.

En consecuencia, se suele subestimar el impacto positivo de la diversidad en los resultados”. El grupo WIST continuó sus estudios en 2008, analizando las políticas de armonización entre la vida privada y la vida profesional implantadas por una quincena de compañías multinacionales, especialmente en su departamento de I+D. El informe final de este análisis se publicó en el primer semestre del 2009. Está disponible en la página web comunitaria de Ciencia y Sociedad.


¿Por qué no elegir la ingeniería?

Dos proyectos europeos, WOMENG y PROMETEA, pretenden descubrir las razones por las cuales tan pocas chicas optan por las carreras de ingeniería, y lo que podría cambiar esta situación. Los siete socios académicos de WOMENG (2000-2005) centraron sus trabajos en tres temas: las elecciones (o no elecciones) de estos estudios; los éxitos y los fracasos en las carreras femeninas; la influencia de la organización cultural y social predominante en estas especialidades. A lo largo del tiempo, en esta triple temática se observaron obstáculos comparables. Para superarlos, los investigadores sugieren numerosas pistas: aumentar la autoestima de las chicas durante su escolaridad y en la universidad; comunicar “de otro modo” sobre estas profesiones y valorizar los servicios que prestan a la sociedad en vez de insistir en su aspecto de jungla competitiva; dar más visibilidad a las investigadoras durante los días de puertas abiertas de los laboratorios; introducir la multidisciplinaridad en los estudios (lenguas, ética, etc.) además de las asignaturas técnicas; dar un nuevo aire a las culturas de empresa y de la investigación para que las mujeres puedan desarrollar a la vez una carrera y una vida familiar sin que se vean perjudicadas por ello…

El proyecto PROMETEA tomó el relevo a WOMENG con una finalidad similar: estudiar con detenimiento la situación de las ingenieras y proponer recomendaciones para el mundo académico e industrial, así como para las políticas de investigación nacionales y europeas. PROMETEA organiza, entre otras cosas, una serie de acontecimientos propicios para los intercambios de ideas y de reflexiones. Entre ellos ha estado la primera conferencia europea Gender and Diversity in Engineering and Science, celebrada en Dusseldorf (Alemania), en septiembre de 2009.


Las asiáticas y la informática

En la Facultad de Informática y de Tecnologías de la Información de Kuala Lumpur (Malasia), la decana es una mujer, así como las responsables de departamento. En la Universidad de Penang, el 65 % de los estudiantes de informática son chicas. No ocurre lo mismo en Europa o en los Estados Unidos. Según Isabelle Collet, informática e investigadora en ciencias de la educación, las mujeres que eligieron esta especialidad hablan positivamente de la diversidad de su trabajo, de la posibilidad de actuar en diferentes sectores profesionales, del aprendizaje continuo, del trabajo en equipo. ¿Por qué no difundir esta visión positiva de las profesiones relacionadas con la informática en vez de reforzar la imagen masculina y guerrera del pirata informático? Con esta idea, Isabelle Collet escribió “L’informatique a-t-elle un sexe ? Hackers, mythes et réalités” (Editorial L’Harmattan, París, 2006).


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