INFRAESTRUCTURAS

Santuarios de la investigación

En la carrera por la excelencia, el Espacio Europeo de la Investigación debe dotarse de infraestructuras a la altura de los desafíos actuales. En la agenda de prioridades del Foro europeo de la estrategia sobre infraestructuras de investigación se seleccionaron 44 proyectos. Sólo es el principio de una larga historia…

De los 44 proyectos considerados por el ESFRI como infraestructuras prioritarias de investigación, algunos pertenecen a centros de excelencia de renombre desde hace tiempo, como el ESO (fotografía 1), mientras que otros representan nuevas iniciativas (fotografías 2, 3 y 4).© ESO
De los 44 proyectos considerados por el ESFRI como infraestructuras prioritarias de investigación, algunos pertenecen a centros de excelencia de renombre desde hace tiempo, como el ESO (fotografía 1), mientras que otros representan nuevas iniciativas (fotografías 2, 3 y 4).
© ESO
El rompehielos Aurora Borealis  constituye una plataforma científica en la que se llevan a cabo investigaciones multidisciplinarias en las regiones polares.© Aurora Borealis
El rompehielos Aurora Borealis constituye una plataforma científica en la que se llevan a cabo investigaciones multidisciplinarias en las regiones polares.
© Aurora Borealis
HiPER (High Power laser Energy Research) es un proyecto piloto centrado en una técnica de energía basada en la fusión, cuya factibilidad se espera que quede demostrada entre el 2010 y el 2012.© HiPER
HiPER (High Power laser Energy Research) es un proyecto piloto centrado en una técnica de energía basada en la fusión, cuya factibilidad se espera que quede demostrada entre el 2010 y el 2012.
© HiPER
El proyecto ICOS está dedicado a la comprensión de los mecanismos del ciclo del carbono y de los gases de efecto invernadero. En la fotografía, algunas mediciones realizadas en el bosque de Fyodoroskoye (Rusia). © Andrej Sogachev
El proyecto ICOS está dedicado a la comprensión de los mecanismos del ciclo del carbono y de los gases de efecto invernadero. En la fotografía, algunas mediciones realizadas en el bosque de Fyodoroskoye (Rusia).
© Andrej Sogachev

La iniciativa “Infraestructuras de investigación”, así como las demás iniciativas del proceso de reactivación del Espacio Europeo de la Investigación (EEI)(1) se creó con el ánimo de instaurar una colaboración duradera entre los Estados miembros y las partes concernidas: universidades, centros de investigación, proveedores de material de investigación y usuarios. Si la Unión Europea (UE) pretende reforzar su excelencia en el campo de la investigación, tiene que sacar el mayor partido posible a las instalaciones existentes y construir nuevas infraestructuras en el marco de proyectos a gran escala: observatorios, bancos de datos, fuentes de radiación, redes de comunicación…

Para las infraestructuras de investigación de renombre mundial, cada vez más costosas y complejas, se necesita reagrupar los recursos financieros de varios países. Por ello se creó en 2002 el Foro europeo de la estrategia sobre infraestructuras de investigación, denominado ESFRI (siglas de European Strategy Forum on Research Infrastructures)(2), con el objetivo principal de determinar las prioridades en materia de Infraestructuras de Investigación (II) a escala de la UE, que pueden ser implantadas en un solo lugar, estar en red (distribuidas), o incluso ser virtuales.

En el año 2006, el ESFRI estableció una agenda de prioridades en la que aparecían las 35 principales infraestructuras paneuropeas para el desarrollo de las ciencias y de la innovación en Europa en los próximos veinte años. Esta agenda, al tener que adaptarse a la rápida evolución de las necesidades científicas y tecnológicas, fue revisada por primera vez en el 2008 y actualmente contiene 44 proyectos. Se prevé que la puesta en marcha de las infraestructuras de investigación coloque al EEI en un alto nivel de excelencia en proyectos que abarcarían varias áreas: física, medio ambiente, energía, ciencias biomédicas, y tecnologías de la información y de la comunicación.

La colaboración, antes que nada una necesidad

¿En qué medida estas nuevas infraestructuras favorecerán la colaboración entre investigadores en el EEI, con relación a otras instituciones nacionales? Según Norbert Kroo, vicepresidente de la Academia de las Ciencias de Hungría y miembro del Consejo Europeo de Investigación, hay que volver a plantear la pregunta: “Desde mediados del siglo pasado se hizo patente que, en determinadas áreas científicas, el material de investigación se había vuelto tan caro que los países por separado no podían permitírselos. La solución que se encontró fue emprender proyectos internacionales entre las instituciones nacionales y los gobiernos. Como botón de muestra, el Centro Europeo de Investigación Nuclear (o CERN) y la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés). La razón de ser de estas instituciones no era tanto fomentar la colaboración sino, antes que nada, hacer posible la investigación: la colaboración era la herramienta, y no el objetivo”.

Y Norbert Kroo continúa: “El desarrollo de la ciencia requiere cada vez más instrumentos costosos y de gran envergadura, que necesitan una colaboración a gran escala, incluso a nivel mundial, como el prototipo de reactor de fusión termonuclear ITER(3). Estos hechos fueron reconocidos por la Unión Europea en el momento de la creación del EEI y de la puesta en marcha de acciones comunes. Tras la adopción por la Comisión Europea del Libro Verde sobre las nuevas perspectivas del EEI en el 2007, el grupo de expertos sobre las infraestructuras de investigación publicó un informe en el 2008(4) que se centraba en el establecimiento de las prioridades de investigación, la financiación de infraestructuras paneuropeas, la necesidad de un marco jurídico específico, el modo de gestión, y las infraestructuras electrónicas”.

Michel Van der Rest, director general del sincrotrón SOLEIL y presidente de la ERF(5) (European association of national Research Facilities open to international access) añade: “Las fuentes de radiación fotónica o neutrónica ocupan un lugar destacado entre las infraestructuras muy grandes. En torno a la fuente, que constituye la parte más pesada de la instalación (anillo sincrotrón, reactor nuclear, fuente de espalación, láser de electrones libres…), se construye un amplio abanico de estaciones experimentales que analizan muestras de materia en todas sus formas y para todos los intereses científicos”.

Y añade: “La coexistencia de varias fuentes nacionales e internacionales permite compartir la riqueza científica en la medida en que el acceso está abierto a todos los investigadores de la EEI y porque las estaciones de las líneas de haces están completamente optimizadas para un tipo particular de análisis. Por lo tanto, cada una de ellas es relativamente única, y la posibilidad de tener acceso a un amplio conjunto de fuentes y de estaciones experimentales constituye la riqueza que debe ser compartida a nivel europeo. Por lo tanto, no es tanto la naturaleza nacional o internacional de la infraestructura sino su abertura internacional y su complementariedad con relación a otras infraestructuras lo que lleva a investigadores de todos los países y disciplinas a encontrarse allí para explorar muestras de materia y comprender su naturaleza física, su reactividad química, su estructura biológica o incluso su pasado y su historia”.

Una personalidad jurídica a medida

Una de las grandes dificultades de la creación de nuevas infraestructuras de investigación dentro de la UE era la ausencia de marco jurídico adecuado que permitiese el establecimiento de colaboraciones con organizaciones de varios países. De hecho, las formas jurídicas previstas por los diferentes derechos nacionales no siempre cubren las necesidades de estas nuevas infraestructuras. Según las recomendaciones de un grupo de trabajo dirigido por Beatrix Vierkorn-Rudolph, vicepresidenta de la ESFRI, en junio de 2009 se adoptó un marco jurídico comunitario aplicable a los consorcios de infraestructuras de investigación (ERIC, European Research Infrastructure Consortium), lo que facilita el desarrollo de una política europea para las infraestructuras de investigación.

Este nuevo marco proporciona una personalidad jurídica reconocida por todos los Estados miembros. Asimismo, al reforzar el EEI, esta nueva reglamentación va a aumentar el atractivo de la investigación europea a nivel internacional, permitiendo además la participación de países no europeos. Para que una estructura tenga el estatus ERIC tiene que comprender al menos tres Estados miembros, pudiendo incluir a países terceros, países asociados, así como a organizaciones intergubernamentales. Beatrix Vierkorn-Rudolph manifiesta complacida por este acuerdo: “Las negociaciones entre los diferentes socios que trabajan en la aplicación de una nueva estructura de investigación se facilitarán sustancialmente. Al poderse reconocer a un ‘ERIC’ como una organización internacional, se podrán obtener exoneraciones de IVA y habrá otras facilidades a nivel de la organización interna. Las primeras estructuras de investigación definidas por la agenda de prioridades están en su fase inicial como ERIC. Estoy impaciente por ver cómo este nuevo instrumento legal va a funcionar en la práctica”. Así pues, una historia que continuará…

  1. Las demás iniciativas conciernen las carreras y la movilidad de los investigadores, la transferencia de los conocimientos, la programación conjunta y la cooperación internacional en el campo de la ciencia y la tecnología.
  2. cordis.europa.eu/esfri/ Podrá descargar la agenda de prioridades para 2008 en: ftp.cordis.europa.eu/pub/esfri/docs/esfri_roadmap_update_2008.pdf
  3. www.iter.org
  4. Informe EUR 23320 EN 2008: “Développement d’infrastructures de recherche d’envergure mondiale pour l’Espace européen de la recherche
  5. www.europeanresearchfacilities.eu

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