COMUNICACIÓN

Los sonidos y su significado

Existen numerosas formas de comunicar, incluso en silencio. Los “monos parlantes” responden a sus observadores con el lenguaje de los signos, las abejas se expresan a través de la danza, numerosos animales modulan sus gritos. Pero algunas especies, como las aves y los cetáceos, poseen un dominio del canto tan complejo que no deja de sorprender.

Orca cerca de la isla de Unimak, en Alaska (Estados Unidos). Algunas orcas son políglotas: además de la lengua común, conocen una especie de dialecto propio de su grupo, lo que refuerza la identidad de la comunidad. © CNRS Photothèque/CEBC/Christophe Guinet
Orca cerca de la isla de Unimak, en Alaska (Estados Unidos). Algunas orcas son políglotas: además de la lengua común, conocen una especie de dialecto propio de su grupo, lo que refuerza la identidad de la comunidad.
© CNRS Photothèque/CEBC/Christophe Guinet
La comunicación a través del canto es específica de las aves, que en ciertas circunstancias conlleva un aspecto estético centrado en la seducción. En la foto, un gallito de roca realiza el cortejo nupcial en un lugar especialmente escogido para tal efecto, cuya luminosidad acentúa el color vivo de su plumaje. © CNRS Photothèque/Marc Thery
La comunicación a través del canto es específica de las aves, que en ciertas circunstancias conlleva un aspecto estético centrado en la seducción. En la foto, un gallito de roca realiza el cortejo nupcial en un lugar especialmente escogido para tal efecto, cuya luminosidad acentúa el color vivo de su plumaje.
© CNRS Photothèque/Marc Thery

Recientemente, Yosuke, un loro gris de Gabón que vive en el extrarradio de Tokio, se escapó de su casa, fue capturado por la policía y llevado a una clínica veterinaria. Repetía sin cesar el nombre de su propietario y su dirección, por lo que pudieron devolvérselo. Pero se trata de la imitación limitada de un idioma humano. Algunas aves y ciertos mamíferos marinos son capaces de utilizar lenguajes cuya complejidad es comparable a los nuestros.

Precisión y matices

Las aves aprenden a “hacer sus escalas” de forma diferente, según las especies. Se cree que su canto tiene que ver con el acoplamiento y el territorio. El etólogo Thierry Aubin, investigador del NAMC(1), cita el ejemplo de la alondra de los campos, que según él, cuando canta puede decir a la vez: “Pertenezco a la especie alondra, soy macho, vivo en Bretaña, estoy situado cerca de la gran duna frente al mar”.

Un pájaro puede cantar durante días antes de conseguir atraer a una pareja, y no pararse aunque llegue un intruso, al que incluso puede escuchar… Los especialistas coinciden en afirmar que sienten un placer estético y se ha comprobado muchas veces la analogía entre sus cantos y nuestras músicas en lo que se refiere al ritmo, la repetición y la intensidad.

Igualmente, los mamíferos marinos vocalizan con una gran variedad de matices, desconocidos hasta los años sesenta. Bajo el agua, el sonido se propaga unas cuatro veces más rápidamente que en el aire y los cetáceos los utilizan en diferentes circunstancias: ecolocalización(2), silbidos y gritos que codifican diferentes tipos de comunicación, así como los famosos “cantos”, denominados así debido a su duración y su estructura complicada y repetitiva.

Esta comunicación vocal variada evoluciona en el transcurso del tiempo, difiere de una especie a otra (pero también dentro de una misma especie) y los investigadores no dudan en considerarla como una forma de cultura, en el sentido de transmisión de un comportamiento de generación en generación.

Cantos monótonos y dialectos

La yubarta (ballena jorobada) ha sido muy estudiada. Tan sólo cantan los machos, y únicamente en la época del acoplamiento. Como en el caso de las aves, los científicos piensan que estas melodías están dedicadas a las hembras y/o sirven de señales para los competidores que les rodean. Michaël Noad, especialista en cetáceos australiano, observó que los cantos evolucionaban según las estaciones y, sobre todo, que se transmitían muy rápidamente a través de una extensa zona oceánica, por lo que todas las ballenas producían allí la misma música…

En cuanto a las orcas, poseen dialectos. Este sorprendente descubrimiento concierne a las poblaciones sedentarias. Dichas poblaciones, al contrario de lo que sucede con las orcas nómadas, menos “locuaces”, han desarrollado una especie de lenguaje privado, comprendido únicamente por los miembros de la manada, un pequeño grupo de animales que viven juntos. Para comunicar más ampliamente, estas orcas políglotas utilizan entonces otro lenguaje, que todas comprenden, y que refuerza la cohesión y la identidad de la comunidad.

Pero quedan aún algunas dudas por despejar sobre estas melodías subacuáticas. Por otra parte, los ruidos submarinos provocados por los hombres (las palas de las hélices, los sondeos sísmicos, las perforaciones submarinas, los diversos radares) van siendo cada vez más perturbadores. Parece como si se duplicaran cada década, reduciendo paralelamente el campo sonoro de los mamíferos marinos. Una amenaza se cierne sobre todos estos animales que se guían por su audición para orientarse, alimentarse, reproducirse…

Kirstine de Caritat

  1. Laboratorio de Neurobiología del Aprendizaje, de la Memoria y de la Comunicación CNRS, Universidad Paris-Sud (Francia).
  2. Este mecanismo biológico de orientación y de guía hace posible que algunos animales, como los murciélagos, localicen por su audición diferentes obstáculos u objetos que reflejan las vibraciones emitidas por el animal.

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