PROGRAMAS MARCO

¿Dónde van a parar los euros de las investigación europea?

Más medios para un número más reducido de proyectos Source: FP6 final review, DG Recherche
Más medios para un número más reducido de proyectos
Source: FP6 final review, DG Recherche
Previsión de financiación de la investigación fundamental por el Consejo Europeo de la Investigación (ERC) Source : ERC Annual Report
Previsión de financiación de la investigación fundamental por el Consejo Europeo de la Investigación (ERC)
Source : ERC Annual Report

¿Se pueden medir las ayudas europeas a la investigación? Dos balances recientes(1) analizan el funcionamiento de los programas marco, que estructuran el Espacio Europeo de la Investigación, apoyándose en las cifras. Uno de cada diez investigadores europeos y prácticamente todas las universidades de la Unión Europea se benefician directamente de sus financiaciones.

Antes que nada, salta a la vista una doble constatación: en una década, los programas marco de I+D (es decir, los “PM”) han estado aumentando de forma constante sus partidas presupuestarias y el interés que suscitan en el mundo de la investigación. Entre el periodo 1998-2002 (5o Programa Marco, o 5PM) y el periodo 2002- 2006 (6PM), luego el ano 2007 (lanzamiento del 7PM), los presupuestos anuales medios han pasado de 2.500 millones de euros a 3.400 millones, luego a 5.700 millones de euros. Está previsto que el promedio de la etapa 2007-2013 supere los 7 mil millones de euros al ano.

Este aumento del presupuesto conlleva por supuesto un mayor éxito. El 5PM realizó convocatorias de propuestas que lograron 60.000 candidaturas de proyectos que implicaban a 327.000 participantes (laboratorios o centros de investigación). El 6PM tuvo menos candidaturas (56.000), pero más participantes (390.000).

“Exceso de demanda”

Tan sólo una cuarta parte de los proyectos candidatos al 5PM fueron elegidos (15.700 contratos y 80.000 participantes), una selección aún más estricta en el 6PM, con una quinta parte (10.000 contratos y 74.400 participantes). La diferencia entre el número de candidatos y el de los “elegidos” plantea la cuestión recurrente del “exceso de demanda”– del orden de un factor cuatro – que no deja de caracterizar la oferta de ayudas de investigación europeas.

Por qué sorprenderse? Esta diferencia expresa en primer lugar las limitaciones presupuestarias que definen los límites financieros de los programas marco: el dinero disponible es una cantidad fijada con antelación. Además, más allá de las capacidades financieras, los proyectos susceptibles de ser apoyados por la Unión Europea deben ser presentados por consorcios de investigación transeuropeos e internacionales.

Deseo de ampliación

La investigación europea está entre dos aguas: “hacer las cosas a lo grande” promoviendo las colaboraciones entre los líderes de la ciencia y la tecnología del continente para alcanzar una “masa crítica” y/o estructurar el Espacio Europeo de la Investigación y “no olvidar a los pequenos”, mediante ayudas adaptadas al potencial indispensable de innovación de las PYMEs. Para el primer caso, a partir del 2002, el 6PM se dotó de nuevos instrumentos financieros que permitieron promover, junto a los proyectos clásicos de investigación “orientada”, los denominados proyectos integrados y las redes de excelencia. Éstos pretendían reunir un mayor número de equipos científicos y tecnológicos, permitiendo así cubrir temas de investigación más ambiciosos e interdisciplinarios.

Fue un deseo político que se plasmó rápidamente, con propuestas del mundo de la investigación a la altura de estos nuevos objetivos. En el transcurso del Sexto Programa Marco se lanzaron unos 700 proyectos integrados, que implicaron por término medio a 25 socios. Disfrutaron de una aportación de más de 6.500 millones de euros (de media aproximadamente 10 millones de euros por proyecto), es decir, el 40% de los recursos del 6PM. Paralelamente, las investigaciones orientadas, que reagruparon proyectos con menos de diez participantes, también aumentaron: se apoyaron cerca de 2.300 proyectos, que recibieron 4.500 millones de euros.

No obstante, .cuál fue la participación de las PYMEs? La existencia en el 6PM de un programa que “se les hizo a medida” – pero dotado de un presupuesto de menos de 500 millones de euros – sólo da una visión muy incompleta de su implicación en las iniciativas de investigación europeas. Las pequenas y medianas empresas están muy presentes en numerosos consorcios de proyectos, integrados u orientados. Basándose en los expedientes presentados y seleccionados en las convocatorias de propuestas y en los contratos, la Comisión considera que unas 10.000 PYMEs participaron activamente en las investigaciones apoyadas por la Unión Europea, recibiendo financiación por un valor de alrededor de 1.600 millones de euros.

La puesta en red

Las redes de excelencia también fueron un nuevo instrumento de ayuda financiera del 6PM. Están pensadas para crear un armazón de redes científicas y tecnológicas de alto nivel, esforzándose por acabar con la fragmentación de las capacidades humanas y materiales que traban el Espacio Europeo de la Investigación. Gracias a este instrumento se apoyaron unas 170 nuevas redes, constituidas por una treintena de participantes por término medio. La financiación de estas actividades alcanzó unos 1.300 millones de euros

Capital humano y movilidad

El deseo de intercambio y de formación del capital humano de Europa, muy presente en las redes de excelencia, queda aún más patente en las ayudas financieras concedidas por el programa Marie Curie(2). Este último abona los salarios de investigadores, consagrados o principiantes, que deseen salir de sus respectivos países para llevar a cabo sus trabajos en laboratorios o centros de investigación extranjeros dispuestos a acogerles. Además, el programa apoya su formación a través de la constitución de grupos de investigación transnacionales e intersectoriales.

Unas 9.300 ayudas Marie Curie fueron concedidas en el transcurso del Sexto Programa Marco, por un importe de 1.600 millones de euros. Al tratarse de una financiacion muy prestigiosa, son muy codiciadas y la selección es muy dura, tan sólo una pequena parte de los candidatos la consiguen.

Investigación pública, investigación privada

La mayoría de los participantes en los programas europeos (aproximadamente 50.000), es decir, dos tercios de los equipos participantes, proceden de instituciones públicas: universidades, institutos de educación superior y centros de investigación. A un nivel u otro se puede afirmar que, de los 435.000 investigadores que trabajan en los 4.000 centros de ensenanza superior censados en la Unión Europea, uno de cada diez tiene una ayuda europea.

Aún así, el lugar que ocupa el sector público y el académico no debe enmascarar el profundo cambio, en términos de apertura, que se ha producido en la política europea de investigación con respecto al sector privado. Gracias, en particular, al aumento del tamano de los proyectos integrados: los mayores protagonistas de la industria europea cada vez participan más en dichos proyectos a nivel de los sectores estratégicos (las TIC, las nanotecnologías, la aeronáutica, la industria espacial).

En el actual programa marco (7PM), esta apertura reviste una nueva forma, más coordinada y dirigida que en el concepto de los proyectos integrados: la de las iniciativas tecnológicas conjuntas. En este caso, las ayudas públicas – europeas, pero también nacionales – y las inversiones en I+D privadas se reunen en colaboraciones que pretenden dar un impulso a los avances tecnológicos de mayor relevancia. En este marco novedoso, desde el 2007 se han lanzado cinco iniciativas específicas, que van desde las tecnologías de la información hasta la medicina, pasando por la aeronáutica, la energía, el medio ambiente y la seguridad(3).

¿El buzón de sugerencias de Europa?

Sólo están disponibles las primeras cifras de los compromisos presupuestarios del Séptimo Programa Marco concedidos durante el ano 2007, pero ya apuntan a que ha aumentado la ayuda financiera de la Unión Europea para la investigación. El Séptimo Programa Marco contiene importantes innovaciones, entre ellas, un capítulo Capacidades (un apartado que permite, entre otras cosas, financiar las infraestructuras científicas de interés europeo) y un programa Ideas, llevado de modo autónomo por el Consejo Europeo de la Investigación (CEI o ERC, por sus siglas en inglés). Su creación, muy esperada, representa el principio de una política específicamente orientada hacia la ciencia fundamental.

Para el ERC, 2007 fue un ano de primera etapa, voluntariamente limitada: el 4% de unos 7.500 millones de euros presupuestados para siete anos únicamente se dirigieron al apoyo de proyectos innovadores propuestos por jóvenes investigadores. Una vez más, la demanda excede la oferta. Una oleada de unas 9.000 solicitudes de financiación llegó de los cuatro punto cardinales de Europa e incluso del mundo entero(4) para una selección de solamente 200, en el marco de una ayuda global limitada a 280 millones de euros. Una cosa es cierta: el “buzón de sugerencias” de Europa no está en absoluto vacío… Y el aumento de los medios del ERC podría ser el catalizador de un renacimiento de la creatividad científica en Europa.

Didier Buysse

  1. Véase: www.ec.europa.eu/mariecurieactions
  2. FP6 Final review: Subscription, Implementation, Participation, ec.europa.eu/research/reports/2008/pdf/fp6-final-review.pdf.
    FP7 Subscription and Performance during the first year of implementation,ec.europa.eu/research/reports/2008/pdf/fp7-1st-year-subscription-performance.pdf
  3. Véase: cordis.europa.eu/fp7/jtis
  4. Las candidaturas a estas financiaciones individuales del ERC podían ser internacionales.


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