SALUD

¿Alteradores endocrinos en nuestros platos?

«Renacuajo-vigía» en el que se activa un marcador biológico verde fluorescente ante la presencia de un alterador endocrino. © WatchFrog
«Renacuajo-vigía» en el que se activa un marcador biológico verde fluorescente ante la presencia de un alterador endocrino.
© WatchFrog
Jan-Åke Gustafsson, profesor del Karolinska Institute (Suecia) y coordinador de CASCADE. © Anders Kallersand
Jan-Åke Gustafsson, profesor del Karolinska Institute (Suecia) y coordinador de CASCADE.
© Anders Kallersand
Gian-Paolo Rando y Balai Ramachandran son miembros del equipo del profesor Adriana Maggi (al fondo, en la fotografía) en el Centro de excelencia sobre enfermedades neurodegenerativas de la Universidad de Milán. Trabajan en las relaciones entre los estrógenos y los cánceres de mama. © Anders Kallersand
Gian-Paolo Rando y Balai Ramachandran son miembros del equipo del profesor Adriana Maggi (al fondo, en la fotografía) en el Centro de excelencia sobre enfermedades neurodegenerativas de la Universidad de Milán. Trabajan en las relaciones entre los estrógenos y los cánceres de mama.
© Anders Kallersand
Arnaud Pillon mostrando los efectos de sustancias tóxicas en un ratón, visibles por bioluminescencia. © Anders Kallersand
Arnaud Pillon mostrando los efectos de sustancias tóxicas en un ratón, visibles por bioluminescencia.
© Anders Kallersand

¿Somos conscientes de lo que comemos? Hoy en día estamos rodeados de más de 100.000 productos químicos diferentes, presentes en el aire, el suelo, el agua y en nuestra alimentación. La red de excelencia CASCADE estudia la capacidad de alteración del sistema hormonal que tienen algunas de estas sustancias, presentes en nuestra alimentación.

¿Su leche materna es buena para la salud de su bebé? .Y para usted son sanos el pan, la fruta y el pescado? Estas cuestiones son más complejas de lo que parecen. A causa, entre otras cosas, de determinados compuestos presentes en los alimentos, susceptibles de alterar nuestro sistema endocrino. Estos alteradores endocrinos son compuestos presentes en el medio ambiente, pueden ser naturales o sintéticos, y actúan por mimetismo o interfiriendo con las hormonas endógenas(1).

El 2 de octubre de 2008, los alteradores endocrinos fueron el tema principal de un foro abierto (“open forum”) organizado en Bruselas por una red de excelencia (NoE – Network of Excellence) denominada CASCADE, en colaboración con otros siete proyectos financiados por la Unión Europea, todos ellos dedicados al estudio de diferentes aspectos de la alteración endocrina (ATHON, BIOCOP, CAESAR, CRESCENDO, NEWGENERIS, REPROTECT y SMERECEPTOR). CASCADE reúne a más de 200 investigadores de nueve países europeos en torno al estudio y la identificación de los contaminantes del entorno presentes en los alimentos. Desde el principio del proyecto en 2004, CASCADE ha publicado más de cien artículos en revistas científicas con comités de selección de artículos. “Pero los conocimientos de nada sirven si no se comparten”, recuerda Jill Jönsson, responsable de comunicación de CASCADE. Entre las actividades de difusión de los resultados, la página web del proyecto presenta la lista de todas las publicaciones y ofrece la posibilidad de que cualquier internauta le plantee una pregunta a un experto.

Siguiendo el mismo principio, es evidente que la cooperación con otros países es algo positivo. “Para empezar, con los Estados Unidos”, senala Andrea Tilche, responsable de la Unidad de Tecnologías medioambientales – Prevención de la contaminación, en la Dirección General de Investigación de la Comisión Europea. De hecho, esta Dirección General y la Agencia de Protección del Medio Ambiente de Estados Unidos (EPA – Environmental Protection Agency) acaban de lanzar conjuntamente una convocatoria de proyectos para investigaciones sobre nuevos métodos de diagnóstico toxicológico. Los resultados de los proyectos seleccionados aumentarán seguramente las capacidades de detección rápida de los productos industriales. Esto sería muy útil en el marco de las normativas medioambientales más estrictas que se van a imponer, como es el caso de la reglamentación química europea REACH (Registration, evaluation, authorisation and restriction of chemicals), que estipula que, de aquí al ano 2018, tendrán que registrarse unos 30.000 productos químicos(2). “La próxima etapa será ampliar esta cooperación a otros países, como Japón o a países emergentes como China”, continúa Andrea Tilche.

¿Por qué esta cooperación transatlántica es tan importante? “Principalmente por tres razones”, responde Robert Kavlock, director del National center for computational toxicology en la EPA. “Primero, los productos químicos no tienen fronteras: los productos fabricados en los Estados Unidos llegan a Europa y viceversa.

Segundo, los mecanismos de acción de los alteradores endocrinos son complejos y diversos, por lo que se precisa la colaboración de expertos de diferentes áreas de investigación. Y tercero, las tecnologías desarrolladas a ambos lados del Atlántico son complementarias”. Asimismo, hay que destacar la cooperación internacional en la investigación sobre los alteradores endocrinos en lo que se refiere a la validación de pruebas en la OCDE (Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos) así como en el marco del Centro Común de Investigación (CCI) de la Comisión.

Revisar el enfoque toxicológico

Los alteradores endocrinos se comportan como senales biológicas, por lo que el organismo afectado no los identifica bien. De hecho, es difícil determinar los efectos de los alteradores endocrinos, sobre todo porque no responden a ningún enfoque toxicológico clásico.

Primero, los efectos de una exposición a los alteradores endocrinos, ya sea puntual o permanente, pueden ser latentes y manifestarse únicamente varios anos después. De ahí que los estudios epidemiológicos(3) presenten desde hace poco tiempo los resultados que incriminan a los alteradores endocrinos. “Además, hay que reconocer que, hasta ahora, no se había tomado en cuenta la hipótesis de una alteración endocrina en estos estudios”, senala Nicolas Olea, profesor en el laboratorio de investigación médica en la Universidad de Granada (Espana).

Segundo, a menudo resulta imposible definir una dosis mínima tolerable de alteradores endocrinos, porque sus efectos se anaden al de las hormonas ya presentes en el cuerpo a las que imitan. De ahí que excedan de facto un umbral biológico.

Y finalmente, los alteradores endocrinos muy pocas veces están presentes de forma aislada en el medio ambiente. Ahora bien, su modo de interacción puede ser “aditivo, antagonista, sinergético, o sin efectos”, como destaca Nicolas Olea, por lo que es preferible examinar las diferentes combinaciones de compuestos en vez de hacer pruebas toxicológicas por separado de cada uno de ellos.

El principio de precaución

En lo más alto de la cadena alimenticia, los seres humanos son particularmente vulnerables a los productos químicos presentes en los alimentos. .Los fenómenos de bioacumulación y de biomagnificación(4) también afectan a los alteradores endocrinos? “La lista de los alteradores endocrinos potenciales contiene productos químicos conocidos por sus propiedades de bioacumulación y de biomagnificación. Muchos insecticidas organoclorados y PCB (policlorobifenilos) están en este grupo. Para ellos hay que aplicar las reglas de los contaminantes orgánicos persistentes. También existen otros alteradores endocrinos que no tienen una acción persistente. En su caso, los problemas relacionados con su exposición son más cotidianos”, explica Nicolas Olea.

Algo que puede hacer el consumidor para evitar la exposición a los alteradores endocrinos puede ser consumir productos que vienen del principio de la cadena alimentaria, así como productos con la certificación de “biológicos”. “Estas recomendaciones son óptimas para los alteradores endocrinos persistentes. Hay que anadir otras para los alteradores endocrinos no persistentes”, continúa Nicolas Olea. “Por ejemplo, para evitar la exposición al bisfenol A, es recomendable reducir la utilización de envases de policarbonato, en condiciones particulares (líquido muy caliente, microondas). Esto forma parte de las recomendaciones del gobierno canadiense en lo que concierne a los biberones”.

El sentido común nos llevaría a pensar que la leche materna es la mejor para el bebé. Sin embargo, a veces no es tan sencillo, puesto que la leche materna también puede contener contaminantes del entorno. Una elección muy difícil que fue planteada durante este foro por Jan-Ake Gustafsson, profesor del departamento de biociencias y nutrición del Karolinska Institute (Suecia) y coordinador de CASCADE.

La investigación tiene aún mucho camino por recorrer en lo que se refiere a la alteración endocrina. En la página web de CASCADE, un artículo de opinión redactado tras el Foro abierto recapitula los principales desafíos que se plantean en el área de investigación sobre los alteradores endocrinos. Para el consumidor, y mientras la investigación esté en curso, la mejor actitud sin duda es adoptar un principio personal de precaución...

Isabelle Noirot

  1. Véase el número 58 de research*eu, noviembre de 2008, página 27: “La escurridiza alteración endocrina”.
  2. ec.europa.eu/environment/chemicals/reach/reach_intro.htm. Véase también el número 48 del I+DT info.
  3. Los estudios epidemiológicos son estudios sobre poblaciones que intentan establecer una relación entre la distribución de las enfermedades y los factores que las han propiciado.
  4. La bioacumulación es la acumulación de sustancias en un organismo. Se produce cuando se absorbe una sustancia a una velocidad superior a la de su eliminación. La biomagnificación es la bioacumulación de una sustancia a lo largo de la cadena alimenticia.


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