AVISO JURÍDICO IMPORTANTE: La información que se ofrece en estas páginas está sujeta auna cláusula de exención de responsabilidadet d'une una declaración sobre derechos de autor
  Comisión Europea > Política Regional


Newsroom Newsroom Comisario Debate Temas Direccion General

Glosario | Busqueda | Dirección de contacto | Mailing lists
 
Panorama Inforegio

La revista trimestral de los agentes del desarrollo regional

Indice
3/10


Descubrimento

Lisboa y el Valle del Tajo
Una región de contrastes con un fuerte potencial de desarrollo

Durante el primer semestre de 2000, Portugal ha asumido la presidencia rotatoria de la Unión Europea. Ha sido también uno de los primeros Estados miembros en lanzar oficialmente su nueva estrategia del Objetivo n° 1. Entre 2000 y 2006, el marco comunitario de apoyo a las regiones portuguesas con un PIB por habitante inferior al 75% de la media comunitaria se beneficiará con una contribución europea de 20.535 millones de euros.
Todas las regiones portuguesas se encuentran en esa situación, excepto Lisboa y el Valle del Tajo, cuyos indicadores económicos han mejorado a tal punto que ya no puede formar parte del Objetivo n° 1. No obstante, esta región se beneficia con una ayuda transitoria que le permite consolidar lo adquirido y continuar sus esfuerzos de desarrollo.

La región de Lisboa y el Valle del Tajo, que se extiende a lo largo del océano, expone sus contrastes al Atlántico. Río arriba, el Tajo ofrece a la región suelos fértiles que favorecen la agricultura. En cambio, las actividades desarrolladas en Lisboa y sus alrededores se concentran en el sector terciario. La asimetría demográfica es también evidente. La capital y los suburbios que la rodean representan el 25% del territorio de la región pero allí vive el 75% de su población. La zona de Lisboa está dominada por el sector de los servicios, las actividades relacionadas con la salud, la enseñanza, la investigación y la cultura. La proximidad del mar y la importancia del puerto refuerzan la importancia de Lisboa, que, por otra parte, centraliza también los polos de decisión políticos, económicos y financieros. Además, el patrimonio histórico y natural de la región contribuye al desarrollo del sector turístico. Estas ventajas conceden a la región un notable potencial económico.

Mejora progresiva del empleo

En 1998, la tasa de desempleo regional alcanzó el 6,1%. Sin embargo, durante los últimos años ha aumentado considerablemente y supera la media nacional. Entre 1992 y 1995, la escolarización de los jóvenes de edades comprendidas entre los 14 y 24 años ha evolucionado positivamente. Este grupo ha venido luego a engrosar las listas de los solicitantes de empleo. Se constata actualmente una ligera inversión de la tendencia. El empleo de los jóvenes mejora al igual que le nivel de educación de los parados de 14 a 24 años. Para el período 2000-2006 está previsto un crecimiento de la tasa de desempleo del 1,7% .
La región cuenta con 3,5 millones de habitantes, lo que representa el 35% de la población nacional. A pesar de un envejecimiento general de la población, ésta continúa creciendo. La capital ejerce un fuerte poder de atracción. Es hacia ella que convergen los flujos migratorios internos y externos. Aún cuando la renta mensual media de sus habitantes supera en un 35% la media nacional, éstos gozan de un nivel de vida sólo ligeramente superior al del resto del país.

Zonas oscuras

Algunos aspectos negativos frenan sin embargo el desarrollo de la región de Lisboa y del Valle del Tajo. La capital y sus alrededores padecen la congestión de las infraestructuras de transporte, lo que complica el acceso al trabajo, aumenta los costes y la duración de los desplazamientos, reduce el tiempo de ocio y es perjudicial para el medio ambiente. Éste, al igual que el potencial turístico, sufre las consecuencias de una ordenación territorial mal controlada. Las infraestructuras de transporte, enseñanza, salud, comunicación y tratamiento de las aguas no están suficientemente desarrolladas en las zonas rurales. Estas dificultades deben ser tenidas en cuenta para no detener los progresos alcanzados y debilitar el potencial económico regional.



Estrategia del Objetivo n°1 en Portugal

La estrategia de desarrollo, negociada entre el Gobierno portugués y la Comisión Europea, define los objetivos que guiarán las medidas de desarrollo llevadas a cabo este año y durante los próximos seis años. Entre 2000 y 2006, este plan (denominado Marco Comunitario de Apoyo, MCA) se beneficia con una ayuda financiera de los Fondos Estructurales que asciende a 20.535 millones de euros.

El MCA del Objetivo n° 1 establece 4 prioridades :

  • Aumentar el nivel de cualificación de la población y fomentar el empleo y la cohesión social
  • Orientar al sector productivo hacia las actividades del futuro
  • Valorizar el territorio y la situación geoeconómica del país
  • Impulsar el desarrollo sostenible y favorecer la cohesión nacional
Al final de ese período, las intervenciones deberán haber generado:
  • un aumento del PIB portugués del 2,1%,
  • un crecimiento de las exportaciones del 2,5%,
  • la creación de 80.000 puestos de trabajo.

El MCA se aplicará en concreto mediante 19 programas centrados en sectores específicos como el empleo, la educación, la salud, la agricultura, ... Se articula también en siete programas regionales (Norte, Centro, Alentejo, Algarve, Lisboa, Azores y Madeira).

Un cinturón : contra el estrangulamiento

Lisboa, 1985, 7 de la mañana de un lunes cualquiera. El Tajo se despierta en medio de un sordo estruendo. Un torbellino mecánico y nauseabundo invade la ciudad. Sus arterias se taponan. Es la congestión. La capital es incapaz de absorber el exceso de tráfico. En esta época, sólo una pequeña carretera periférica secundaria alivia mal que bien la red de carreteras urbana. La red viaria de la metrópoli tiene forma de una estrella en cuyo centro se situaría el corazón de la ciudad. Esta estructura radial, así como la falta de circunvalaciones y accesos a las carreteras principales, provocan rápidamente la asfixia.

Las autoridades locales, las empresas de gestión de carreteras y las compañías de transporte público deciden entonces iniciar un plan de inversiones ambicioso para equipar a la gran Lisboa de una red de carreteras moderna. Ésta debe permitir desviar el tráfico, distribuir mejor su flujo y lograr un mejor acceso a los municipios vecinos. Se inicia entonces la construcción del CREL. Se trata de un periférico exterior que rodea la gran Lisboa, se une a la carretera principal del Norte y a la de Cascais y ofrece numerosos accesos a los municipios periféricos. El coste total del proyecto se eleva a 224,184 millones de euros. La Unión Europea, a través del Fondo de Cohesión, interviene con un importe de 103,284 millones de euros.

Para realizar esta obra se ha desplegado una cinta de asfalto de casi 35 km, por la que, en septiembre de 1995, se lanzaron los primeros coches a una velocidad máxima de 100 km/h.

Las cuestiones del ruido ambiental y de la calidad del aire no han sido descuidadas en la construcción de este cinturón. El Fondo de Cohesión financió un estudio de impacto medioambiental. Para limitar los decibelios, la carretera fue equipada con numerosas barreras antirruido. Se prefirió construir viaductos para atravesar un valle allí donde los trabajos de terraplenado eran demasiado pesados o ecológicamente inadaptados. También se construyeron dos túneles, el primero para conservar las huellas de dinosaurios descubiertas durante la fase de estudio, y el segundo, para salvaguardar monumentos históricos.


 

Last modified on