La política regional de la UE en Irlanda
Entrevista con el Sr. Mc Creevy, Ministro de Hacienda
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Irlanda viene experimentando desde hace varios años un
notable crecimiento de su PIB y una importante disminución
de su tasa de desempleo, a tal punto que ha dejado ya de figurar
entre los llamados "países de la cohesión".
¿Cómo han contribuido a esa evolución los Fondos
Estructurales europeos?
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Es cierto que la economía irlandesa ha sufrido en los últimos
años una profunda transformación. El PNB ha aumentado un
7,8% anual, en promedio, desde 1993. El PIB per cápita, por su
parte, alcanzó ya la media de la UE en 1998. La tasa de desempleo,
que en el momento de iniciarse el período de programación
1989-1993 sobrepasaba el 16%, se sitúa hoy por debajo del 4%.
Durante el período 1989-1993, los Fondos Estructurales contribuyeron
con 4.600 millones de euros a la financiación del Marco comunitario
de apoyo (MCA), cuyo coste se elevó a 10.400 millones. En el período
siguiente (1994-1999), los Fondos Estructurales y el Fondo de Cohesión
aportaron 7.200 millones de euros a la financiación de un MCA de
algo más de 12.700 millones. En fin, durante el período
actual (2000-2006), estos mismos fondos otorgarán 3.700 de los
7.700 millones de euros de gastos previstos, es decir, alrededor del 13%
del coste total del Plan de Desarrollo Nacional para 2000-2006.
El apoyo que prestan los Fondos Estructurales y el Fondo de Cohesión
al desarrollo económico de Irlanda ha venido reduciéndose
últimamente como lógica consecuencia del progreso alcanzado
por ese país. El porcentaje con respecto al PIB de los ingresos
anuales procedentes de esos Fondos pasó del 2,9% en 1991 (con una
media de un 1,9% en el período 1989-1993) a apenas un 0,9% en el
año 2000. Al término del período de la Perspectiva
Financiera de Berlín, en el 2006, esos ingresos se habrán
reducido a menos del 0,2% del PIB.
Si bien es cierto que las inversiones de los Fondos Estructurales a comienzos
de la década de los noventa posibilitaron que Irlanda satisfaciera
sus necesidades de infraestructura, empleo, educación y formación
tras un período de contracción de gastos, tal inyección
de fondos no ha sido sino uno de los varios factores que han contribuido
a la transformación de la economía irlandesa. La prudente
gestión de la misma, el entorno favorable a la inversión
privada y la amplia cooperación de los interlocutores sociales
coadyuvaron, sin duda, a aumentar la competitividad del país. Estos
factores, combinados con las ayudas comunitarias y la sustanciosa inversión
nacional, permitieron impulsar el desarrollo económico de Irlanda
al atraer un considerable volumen de inversiones directas exteriores y
al fomentar el desarrollo de la industria y los servicios del país.
En fin, creo que el impacto de los Fondos Estructurales en mi país
está bien resumido en la siguiente frase del Informe sobre la cohesión:
"el caso de Irlanda demuestra lo que puede lograrse si la asistencia
de esos Fondos se integra en una política coherente que mantenga
unas condiciones macroeconómicas saludables y que cuente con el
consenso social. Se trata, en definitiva, de un excelente ejemplo de lo
que son las buenas prácticas".
¿Cómo va a salvar Irlanda los desniveles intra e interregionales
que se han creado en el país durante el período de fuerte
crecimiento? ¿De qué forma intervendrá en ellos la
política regional de la UE?
Aunque unas antes que otras, todas las regiones de Irlanda han conocido
un crecimiento económico convergente con el PIB per cápita
medio de la UE. Las regiones de Dublín y de Mid-East, en particular,
son las que más han elevado las cifras nacionales, hasta el punto
de que hoy el PIB per cápita de Irlanda supera la media comunitaria.
La división del país en dos regiones NUTS II, es decir,
la de "Border, Midland and Western" (BMW, la cual puede acogerse
al Objetivo nº 1) y la de "Southern and Eastern" (S&E),
dará un impulso más al fomento de un desarrollo regional
equilibrado en Irlanda.
Precisamente, uno de los principales objetivos del Plan de Desarrollo
Nacional 2000-2006, con un presupuesto de 52.000 millones de euros, es
promover ese desarrollo regional equilibrado. El presupuesto global del
Plan se ha ponderado en favor de la región BMW, que recibirá
una inversión per cápita superior en más de un tercio
a la destinada a la región S&E. Existe para cada región
un programa plurisectorial que permitirá sacar el máximo
partido de las potencialidades naturales de cada una, inyectando fondos
en campos prioritarios tan diversos como la infraestructura local, el
apoyo a las empresas locales, la agricultura y el desarrollo rural o la
integración social y la atención a la infancia. Además,
las inversiones de estos programas operativos regionales se completarán
con las que realicen los programas interregionales en materia de infraestructura,
sector productivo, creación de empleo y desarrollo de recursos
humanos.
En cuanto al impacto de la ayuda comunitaria, el hecho de que la región
BMW se mantenga dentro del Objetivo nº 1 y de que la región
S&E reciba un estatuto de transición permitirá una mayor
concentración de los Fondos Estructurales durante el período
2000-2006 .
En términos más generales, hay que decir que el Plan de
Desarrollo Nacional (2000-2006), aunque financiado principalmente con
recursos internos, se basa en grandísima medida en las buenas prácticas
que se fueron configurando en el marco del sistema de programación
de los Fondos Estructurales. En este sentido, el conjunto del Plan se
sujetará a los mismos procedimientos de seguimiento y evaluación
que se aplican a los programas cofinanciados por la UE.
Irlanda está comprometida en un ambicioso Proceso de Paz. ¿De
qué modo contribuye el programa PEACE, financiado por la UE, a
la realización de ese proceso? ¿ Cuáles son las perspectivas
del programa PEACE II, que se encuentra actualmente en fase de negociación?
El Programa de la UE por la Paz y la Reconciliación, que cubría
el período 1995-1999, fue una importantísima iniciativa
que ayudó a cimentar el edificio de una sociedad pacífica
y estable en la isla de Irlanda. Centrado en el fomento de la reconciliación
entre las comunidades de Irlanda del Norte y entre el Norte y el Sur de
la isla, dicho Programa representó una valiosísima y muy
oportuna contribución al combate contra el legado de 30 largos
años de violencia.
El Programa ha tenido, y sigue teniendo, un significativo impacto en
la vida socioeconómica de Irlanda del Norte y de la "Border
Region" (región fronteriza), al tiempo que ha participado
activamente en la preparación de cada región para aprovechar
las oportunidades derivadas del proceso de paz.
Creo que a menudo pasamos por alto un importante aspecto de los programas
transfronterizos y transnacionales, es decir, su "dimensión
humana". Nuestra experiencia nos dice que, además de fomentar
la regeneración económica y ciudadana, el Programa PEACE
ha brindado a gentes de muy diferentes orígenes y tradiciones sociales,
políticas, religiosas y económicas una oportunidad única
de encontrarse y trabajar juntos para la consecución de unos objetivos
comunes y unos resultados que redunden en beneficio de todos. En este
sentido, los marcos institucionales formales del Programa PEACE de 1995-1999,
es decir, el Comité de seguimiento y el Foro consultivo, abrieron
nuevas posibilidades a los interlocutores sociales y a los intereses públicos
de una y otra parte para poder trabajar juntos en pos del éxito
del Programa.
Esto me lleva a la segunda parte de su pregunta referente al nuevo Programa
PEACE. Gran parte del trabajo que queda pendiente recibirá el apoyo
del nuevo Programa y se basará en el objetivo estratégico
adoptado, es decir, el de "impulsar el avance hacia una sociedad
más pacífica y estable y promover la reconciliación".
El Programa acaba de obtener el acuerdo de la Comisión y espero
que el mecanismo de financiación pueda entrar en funcionamiento
dentro de poco.
El nuevo Programa se ha articulado en torno a una serie de temas centrales,
sobre todo el desarrollo económico y social y la regeneración
de las comunidades urbanas y rurales mediante actividades locales. Al
igual que en el programa anterior, nos concentraremos en el apoyo y fomento
de una mayor y mejor cooperación transfronteriza en varios sectores.
Es en efecto a este fin que se destinará, como mínimo,
un 15% del presupuesto del Programa, es decir, unos 106 millones de euros
entre contribuciones comunitarias y nacionales del Norte y del Sur.
Me siento muy satisfecho del enfoque que hemos adoptado con nuestros
colegas de Irlanda del Norte, un enfoque del que resultarán ciertas
medidas orientadas específicamente a las comunidades, grupos y
sectores que más se vieron afectados por los lamentables episodios
de las últimas décadas.
Un aspecto particularmente destacable del nuevo Programa PEACE es que
la Autoridad de gestión será el "Special EU Programmes
Body" (SEUPB: Organismo especial para los programas de la UE), que,
fruto de la colaboración entre las autoridades del Norte y del
Sur, fue establecido por el "Good Friday Agreement" (Acuerdo
del Viernes Santo). Estoy especialmente contento de que la cooperación
Norte-Sur, que tanto apoyo ha recibido de los programas de financiación
comunitaria, pueda ahora tener en el SEUPB una presencia institucional
visible.
El acuerdo alcanzado sobre el nuevo Programa permite esperar que las
relaciones sociales y económicas Norte-Sur emprendan ahora una
nueva fase de desarrollo. Tenemos el firme propósito de seguir
avanzando por el camino que se inició con el alto el fuego de 1994.
Tenemos que ambicionar la paz y, para ello, debemos reconciliar la población
de la isla y velar por que el apoyo de nuestros vecinos europeos se destine
de la forma adecuada a curar las heridas y reparar los daños causados
por tantos años de conflictos.
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