Medio ambiente y cambio climático

Las políticas de desarrollo regional deben ser sostenibles. En el período de 2007-2013 se dedica más financiación que nunca a iniciativas respetuosas con el medio ambiente. El cuidado del medio ambiente fomenta el crecimiento económico en diversos sectores: tecnologías limpias innovadoras, uso eficiente de la energía, ecoturismo, mayor atractivo de las regiones gracias a la protección de sus hábitats naturales.

Asegurar el desarrollo sostenible y un alto nivel de protección del medio ambiente es un requisito en todas las políticas de la Unión Europea. Por esto los Estados miembros deben evaluar el impacto ambiental y consultar a las autoridades de medio ambiente y al público para ciertas categorías de proyectos, y también cuando reciben ayudas en el contexto de la política de cohesión. Además, las disposiciones legales y directrices para aplicar la política regional exigen que los objetivos económicos, sociales y ambientales vayan integrados. El desarrollo regional solo puede ser sostenible si respeta el medio ambiente. Por esto la política regional europea promueve las tecnologías compatibles con el medio ambiente y las iniciativas de transporte, energía e infraestructuras sostenibles, así como a medidas para proteger la calidad del agua, del aire y del suelo.

Las regiones europeas deberán afrontar de manera creciente los efectos del cambio climático y acometer nuevos retos de abastecimiento y rendimiento energético, que podrán variar de una región a otra. Mientras que un 7% de la población de la Unión vive en zonas expuestas a inundaciones, otro 9% vive en zonas  con más de 120 días al año sin lluvia. Los efectos combinados del cambio climático podrán afectar seriamente la calidad de vida de los ciudadanos y también crear problemas sectoriales más específicos en algunas regiones de la UE, por ejemplo en el turismo y agricultura.

La política de cohesión puede contribuir de manera importante a los esfuerzos de adaptación al cambio climático futuro y de paliación de los efectos negativos a nivel regional como, por ejemplo, la adaptación preventiva en las infraestructuras nuevas o adaptación posterior en las infraestructuras existentes.  Su apoyo a la ecoinnovación, las medidas de protección de riesgos ambientales y las empresas limpias ayuda a crear oportunidades de mercado para la actividad empresarial.

En 2007-2013, el importe total de Fondos Estructurales y de Cohesión asignados a programas ambientales se ha duplicado con respecto al período anterior para alcanzar 100.000 millones de euros, el 30% del total. La mitad de esta inversión se dedicará a inversiones directas en infraestructuras de tratamiento de aguas y residuos, renovación de sitios contaminados, reducción de la contaminación, así como protección de la naturaleza y prevención de riesgos. La otra mitad irá a inversiones indirectas con un impacto medioambiental en ámbitos como los sistemas de transporte y energía, ecoinnovación, gestión ambiental para las empresas, regeneración urbana y rural, y ecoturismo. Por ejemplo, se reservan más de 7.000 millones para apoyar el rendimiento energético y las energías renovables.

 

Enlaces de interés:

Última actualización: