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La UE garantiza la seguridad del consumidor con un sistema que alerta de los productos peligrosos
Todos somos consumidores. Cada vez que entramos en una tienda para comprar algo o nos conectamos a internet para encargarlo, la legislación de la UE garantiza que los productos que se ofrecen sean seguros y estén producidos en condiciones leales.
Para garantizar la seguridad, la Comisión cuenta con un sistema de alerta rápida (RAPEX)
de todos los productos peligrosos para el consumidor, excepto los productos alimentarios y farmacéuticos y el instrumental médico. Si un producto se considera peligroso, RAPEX hace circular rápidamente la información en los 30 países participantes para que puedan detener o limitar su distribución.
En 2008, el número de productos peligrosos retirados del mercado aumentó un 16% respecto a 2007. La mitad de ellos fueron juguetes, aparatos eléctricos y vehículos de motor.
El porcentaje de productos potencialmente peligrosos procedentes de China aumentó del 52 al 59%. Ello resulta del incremento de las importaciones procedentes de China, la mayor cooperación entre ese país y la Unión Europea en lo que respecta a la seguridad de los productos y la vigilancia en los países de la UE que importan productos chinos.
El mayor reto para RAPEX en 2009 es conseguir que los países de la UE mantengan su inversión en derechos del consumidor cuando escasea el dinero debido a la crisis económica.
Cada vez hay más personas que compran por internet. Entre 2006 y 2008, el porcentaje de compradores que adquirieron por lo menos un artículo en línea pasó del 27 al 33%. Pero los problemas prácticos, de idioma y de confianza hacen que la mayoría de ellos compren a empresas de su país de residencia. Actualmente, sólo el 7% de los ciberconsumidores compran en empresas extranjeras.
Para estudiar estos problemas de la era de internet, la Comisión ha celebrado recientemente una cumbre del consumidor
sobre la confianza en el mercado digital. Se habló de los cambios necesarios para aumentar el comercio transfronterizo: confianza del consumidor en los pagos y el suministro, tramitación de las reclamaciones, garantías, asuntos de privacidad y servicio posventa.