Herramientas de accesibilidad
Herramientas de servicio
Selección de idiomas
Recorrido de navegación

La propuesta de normativa europea para incrementar el control del sector financiero envía un mensaje inequívoco a la cumbre del G20 de esta semana.
Las medidas propuestas, que son tan ambiciosas como esenciales para la respuesta de la UE a la crisis económica, crearían el primer sistema de supervisión del sector financiero realmente europeo.
El proyecto llega un año después de la desaparición de Lehman Brothers, banco de inversión estadounidense cuya quiebra provocó un cataclismo en los mercados de todo el mundo. En la Europa de los veintisiete la confusión se vio agravada por la ausencia de un planteamiento común en materia de regulación financiera.
En palabras del Comisario de Mercado Interior, Charlie McCreevy, este paquete de medidas legislativas “refleja nuestra determinación a aprender las lecciones de la crisis y emprender las actuaciones necesarias”.
En la UE la supervisión de los bancos está principalmente en manos de los gobiernos y se hace a nivel nacional, a pesar de que el mercado único existe desde hace más de una década y muchas instituciones financieras operan ya en varios países.
La propuesta prevé la creación de un Sistema Europeo de Supervisores Financieros que garantizaría un control coherente de las instituciones financieras activas en más de un país de la UE. Dentro de este sistema, las actividades de los supervisores nacionales estarían coordinadas y vigiladas por nuevas autoridades europeas que actuarían en los sectores de la banca, los seguros, los valores y las pensiones de jubilación.
Estas autoridades europeas de supervisión tendrían la última palabra en las diferencias entre los supervisores nacionales y podrían decidir el rumbo a seguir en situaciones de emergencia. En concreto, la autoridad de valores ejercería la supervisión directa de las agencias de calificación crediticia (empresas privadas que deben advertir a los inversores sobre los activos de riesgo).
Además, se crearía un organismo europeo que identificaría los riesgos para la estabilidad del sistema financiero en su conjunto. Las nuevas autoridades de supervisión estarían representadas en la Junta Europea de Riesgos Sistémicos, junto con el Banco Central Europeo y los bancos centrales de cada país.
La postura de la UE a favor de reformas similares a escala global recibió el respaldo de las principales economías del mundo en la reunión de abril del G20. Pasados seis meses, los líderes del G20 se reúnen ahora en Pittsburgh para hacer balance de sus progresos y estudiar la posibilidad de limitar las remuneraciones de los banqueros, iniciativa que cuenta con el apoyo de la UE.
Tras el cataclismo del año pasado, la UE encargó a un grupo de expertos que estudiara cómo evitar la reproducción de la peor crisis financiera desde el derrumbe de Wall Street en 1929. Las medidas propuestas se basan en las recomendaciones de los expertos, que recibieron el respaldo previo de los gobernantes de la UE.