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Según la nueva propuesta de la Comisión, el etiquetado de los alimentos debe ser más claro y pertinente.
Las etiquetas tienen que servir para algo y decirnos claramente lo que queremos saber. Las de los alimentos
son esenciales para que, a la hora de elegir, el consumidor se informe de todo aquello que pueda ser perjudicial para su salud, ya se trate de cuestiones graves como las alergias a los frutos secos, o de aspectos más prosaicos como el contenido de sal o los tipos de grasas.
Con la nueva propuesta de la Comisión
, la información esencial deberá figurar claramente en la parte frontal del envase o envoltorio. El etiquetado sobre alérgenos en frutos secos, leche, mostaza y pescado deberá figurar no sólo en los alimentos preenvasados sino también en los platos que se sirvan en restaurantes, cafés, etc.
Un etiquetado más claro nos ayuda a comer más saludablemente, ya que podemos saber exactamente lo que estamos comiendo. Con las nuevas normas será obligatorio indicar el contenido de energía, grasa, carbohidratos, azúcar y sal por 100 ml/g (o por porción del producto) y la fracción de la cantidad diaria recomendada.
Se propone también un tamaño mínimo de impresión del etiquetado de 3 mm para que no cueste tanto encontrar la información que estemos buscando, y ya no se permitirá que los mensajes publicitarios distraigan de la información obligatoria.
Al presentar la propuesta, el Comisario de Sanidad ![]()
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, Markos Kyprianou, afirmó que “las etiquetas de los productos alimenticios pueden tener una enorme influencia en la decisión del consumidor. Si son confusas, prolijas o engañosas pueden ser más un obstáculo que una ayuda. La propuesta de hoy quiere garantizar que la información esencial figure de manera clara y legible para que los ciudadanos de la UE puedan elegir de acuerdo con criterios dietéticos equilibrados”.