Otras actividades de la UE

Las políticas de salud pública no son el único mecanismo para hacer frente al consumo de tabaco:

  • Elevar los impuestos sobre los productos del tabaco es sumamente eficaz para reducir su consumo, sobre todo entre los jóvenes. La Directiva 2010/12/UE, sobre el impuesto especial que grava las labores del tabaco, modifica la estructura y los tipos de impuesto con la mente puesta en objetivos de salud pública.
  • La Oficina Europea de Lucha contra el Fraude (OLAF) investiga el comercio ilegal de tabaco. Los que comercian ilegalmente con productos del tabaco privan a las arcas del Estado de copiosos ingresos fiscales y perjudican a los comerciantes honrados. Además, provocan una bajada de precios que hace más asequibles estos productos, en detrimento de la salud pública. En 2012 se negoció y adoptó un Protocolo internacional para la eliminación del comercio ilícito de productos de tabaco dentro del Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco. Este nuevo tratado internacional se encuentra ahora en fase de ratificación.
  • Las subvenciones al tabaco fueron en su día un elemento importante, y controvertido también, de la política agrícola de la UE. En interés de la salud pública, las subvenciones directas se han ido eliminando progresivamente.