Políticas

La tecnología sanitaria consiste en la aplicación de los conocimientos científicos a la asistencia sanitaria y la prevención de enfermedades. La evaluación de las tecnologías sanitarias es un proceso multidisciplinar que sintetiza información relativa a las cuestiones médicas, sociales, económicas y éticas relacionadas con el uso de la tecnología sanitaria de manera sistemática, transparente, imparcial y robusta. Su finalidad es documentar la formulación de políticas sanitarias seguras y efectivas que se centren en el paciente y sean lo más rentables posible.
A pesar de sus objetivos políticos, la evaluación de las tecnologías sanitarias debe estar siempre firmemente enraizada en la investigación y el método científico.

Son ejemplos de tecnologías sanitarias los métodos de diagnóstico y tratamiento, los equipos médicos, los productos farmacéuticos, los métodos de rehabilitación y prevención y los sistemas organizativos y de apoyo en los que se presta la asistencia sanitaria.

En la mayoría de los Estados miembros la evaluación de las tecnologías sanitarias desempeña un papel fundamental en la toma de decisiones sanitarias basadas en hechos. La Comisión pretende mejorar la cooperación entre los Estados miembros en este ámbito.

Cooperación en materia de evaluación de tecnologías sanitarias

En la actualidad, la Comisión Europea colabora con los Estados miembros en una iniciativa conjunta en el ámbito de la evaluación de las tecnologías sanitarias: una Acción Conjunta en el marco del Programa de Salud. La finalidad de esta Acción Conjunta es:

  • obtener orientaciones claras sobre lo que se puede lograr mejor a escala europea en relación con la evaluación de las tecnologías sanitarias
  • evitar la duplicación del trabajo entre agencias nacionales
  • difundir los conocimientos prácticos en beneficio de todos los países de la UE
  • consolidar las evaluaciones llevadas a cabo por los países de la UE
  • desarrollar instrumentos de gobernanza que sean transparentes, sobre todo de cara a las partes interesadas
  • formular una serie de evaluaciones científicas conjuntas sobre intervenciones, dispositivos médicos y productos farmacéuticos
  • aplicar las recomendaciones del Foro Farmacéutico sobre la eficacia relativa de los productos farmacéuticos

La Acción Conjunta, prevista entre 2010 y 2012, cuenta con la participación de 24 Estados miembros, además los países del AELC Noruega y Suiza, y con la financiación (al 50%) del Programa de Salud Pública por un importe de 6 millones de euros.

Más sobre el proyecto EUnetHTA (2006-2008)