El envejecimiento es uno de los principales retos sociales y económicos de las sociedades europeas en el siglo XXI. Afectará a todos los Estados miembros y prácticamente a todos los ámbitos de actuación de la UE.
Antes de 2025, más del 20% de los europeos tendrá 65 años o más y se producirá un rápido incremento del número de personas mayores de 80 años.
Como las necesidades de asistencia sanitaria de las personas mayores son diferentes, los sistemas de salud tendrán que adaptarse para ofrecer la atención adecuada y seguir siendo económicamente sostenibles.

