Mujeres

Las mujeres y los hombres no presentan las mismas pautas patológicas ni de exposición a los factores de la salud y acceso a los servicios sanitarios. Ello no sólo se debe a sus diferencias biológicas, sino a las distintas funciones que les asigna la sociedad. En Europa, las mujeres suelen vivir unos seis años más que los hombres, pero muchas veces con limitaciones, más o menos importantes, de la actividad.
En Europa, las causas más frecuentes de fallecimiento, tanto en las mujeres como en los hombres, son las afecciones del sistema circulatorio, seguidas del cáncer. Algunas enfermedades, como el cáncer de mama, la osteoporosis y los trastornos alimentarios, tienen mayor incidencia y prevalencia entre las mujeres, y otras afectan de manera diferente a ambos sexos. Por ejemplo, la incidencia del cáncer de pulmón es mayor en los hombres, pero está aumentando entre las mujeres ya que cada vez hay más fumadoras. Algunas enfermedades específicas de los órganos reproductores, como la endometriosis y el cáncer de cuello de útero, son exclusivamente femeninas.
La UE insiste en la importancia de tener presentes estas peculiaridades, e insta a los Estados miembros a recopilar datos que sean significativos y comparables e integrar este aspecto en la promoción de la salud, la prevención, la detección precoz y la asistencia sanitaria.
