Estadísticas de empleo


Datos recogidos en junio de 2017. Datos más recientes: Más información de Eurostat, Tablas principales y base de datos. Fecha prevista para la actualización del artículo: Septiembre de 2018.

Este artículo presenta las últimas estadísticas de la Unión Europea (UE) sobre empleo, incluido un análisis basado en dimensiones socioeconómicas: las estadísticas sobre empleo muestran diferencias considerables al desglosarlas por sexo, edad y nivel de estudios alcanzado. También hay considerables disparidades en el mercado laboral entre los Estados miembros de la UE.

Las estadísticas sobre el mercado laboral son fundamentales en muchas políticas de la UE desde la introducción de un capítulo sobre empleo en el Tratado de Ámsterdam en 1997. La tasa de empleo, es decir, la relación entre la población en edad de trabajar y la población ocupada, se considera un indicador social clave para fines analíticos a la hora de estudiar la evolución de los mercados laborales.

Mapa 1: Tasa de empleo entre 20 y 64 años, 2016
(%)
Fuente: Eurostat (lfsi_emp_a)
Gráfico 1: Tasa de empleo por sexo, grupo de edad entre 20 y 64 años, 1993-2016
(%)
Fuente: Eurostat (lfsi_emp_a)
Gráfico 2: Tasa de empleo por grupos de edad, 1993-2016
(%)
Fuente: Eurostat (lfsi_emp_a)
Gráfico 3: Tasa de empleo por nivel de estudios alcanzado, grupo de edad entre 25 y 64 años, 1993-2016
(%)
Fuente: Eurostat (lfsa_ergaed)
Gráfico 4: Empleo a tiempo parcial como porcentaje del empleo total por sexo, grupo de edad entre 20 y 64 años, 1993-2016
(%)
Fuente: Eurostat (lfsa_eppga)
Gráfico 5: Personas empleadas que tienen un segundo empleo, por nivel de estudios alcanzado, grupo de edad entre 15 y 74 años, 1993-2016
(% del empleo total)
Fuente: Eurostat (lfsa_e2ged) y (lfsa_egaed)
Gráfico 6: Personas empleadas por ocupación, grupo de edad entre 15 y 74 años, EU-28, 2016
(% del empleo total)
Fuente: Eurostat (lfsa_esegp)
Gráfico 7: Proporción de empleados que tienen contratos de duración determinada, por grupo ocupacional, grupo de edad entre 15 y 74 años, 2016
(% del grupo ocupacional)
Fuente: Eurostat (lfsa_esegt)

Principales resultados estadísticos

Tasas de empleo por sexo, edad y nivel de estudios alcanzado

En 2016, la tasa de empleo de la EU-28 para las personas de edades comprendidas entre los 20 y los 64 años, medida por la encuesta de población activa de la UE (EPA-UE), fue del 71,1 %, la mayor tasa anual registrada para la UE. No obstante, detrás de esta media se pueden constatar grandes diferencias entre países (véase el mapa 1). El único Estado miembro con una tasa superior al 80 % es Suecia (81,2 %). Este es también el caso de los Estados de la AELC, Islandia (87,8 %) y Suiza (83,3 %).

El grupo de países con tasas entre el 70 % y el 80 % incluye el Reino Unido, Francia y Alemania. Se basa en una zona que va desde Irlanda por el oeste hasta Hungría por el este, e incluye también los tres Estados bálticos, Finlandia y Portugal. Los países con tasas entre el 60 % y el 70 % forman dos grupos: uno en el Mediterráneo occidental / el Adriático (España, Italia y Croacia) y otro en la frontera oriental de la UE, que va desde el extremo sur del mar Báltico hasta el extremo suroccidental del mar Negro (Polonia, Eslovaquia, Rumanía y Bulgaria). Además, este grupo de países también incluye a Bélgica. Por último, encontramos un grupo del sur del Cáucaso y los Balcanes, con porcentajes inferiores al 60 % (la Antigua República Yugoslava de Macedonia, Grecia y Turquía).

El gráfico 1 muestra la evolución de la tasa de empleo de hombres y mujeres desde 1993. Una de las características más visibles es la disminución de la brecha en la tasa de empleo entre ellos. En la mayoría de los casos, esto se debe al aumento de las tasas de empleo entre las mujeres (por ejemplo, en España y los Países Bajos), pero hay casos en los que la disminución de la brecha está causada sobre todo por la disminución de las tasas de empleo entre los hombres (Grecia y Chipre). También en un grupo de países las tasas de empleo de hombres y mujeres se reflejan mutuamente, con una evolución de las tasas de empleo que supone una brecha de género estable. Este es el caso, por ejemplo, de Chequia (con una diferencia de 19,1 puntos porcentuales en 1998 y 16,0 puntos porcentuales en 2016) y de Suecia (2,9 puntos porcentuales en 1996 y 3,8 puntos porcentuales en 2016). Las tasas de empleo son más bajas entre las mujeres que entre los hombres en todos los años y en todos los países, con dos excepciones: Letonia y Lituania en 2010, tras una fuerte caída de las tasas entre los hombres y una caída mucho más modesta entre las mujeres.

El gráfico 1 revela también que los países han experimentado situaciones del mercado de trabajo muy diversas a lo largo del periodo sobre el que Eurostat dispone de datos. La mayoría de los países ha experimentado un aumento suave y estable de la tasa de empleo (Bélgica, Alemania, Francia, Luxemburgo, los Países Bajos, Austria, Finlandia, Suecia, el Reino Unido y Turquía). Otros han permanecido en una trayectoria bastante plana, es decir, una tasa estable (Dinamarca, Italia, Portugal, Eslovenia, Eslovaquia, Noruega y Suiza). Otro grupo notable ha registrado grandes altibajos, pero con una tasa más elevada en 2016 que en sus diferentes puntos de partida (Bulgaria, Estonia, Irlanda, España, Letonia, Lituania y Polonia).

El gráfico 2 muestra claramente que en la EU-28 la tasa de empleo de las personas con edades comprendidas entre los 25 y los 54 años ha permanecido prácticamente inalterada desde 2001, mientras que ha aumentado considerablemente para las personas de más edad (entre 55 y 64 años) y se ha reducido para los más jóvenes (entre 15 y 24 años).

Las tasas de empleo también varían de forma considerable en función del nivel de estudios alcanzado (véase el gráfico 3). Las tasas analizadas por nivel de estudios alcanzado se basan en el grupo de edad de 25 a 64 años, ya que las personas más jóvenes pueden estar aún educándose, particularmente en la etapa de la enseñanza superior, y esto puede quedar reflejado en las tasas de empleo. En 2016, la tasa de empleo de las personas con edades comprendidas entre los 25 y los 64 años que habían completado la enseñanza superior (enseñanza superior de ciclo corto, licenciatura o equivalente, máster o equivalente y doctorado o equivalente) fue del 84,8 % en la EU-28, muy superior a la tasa (del 54,3 %) de quienes solo alcanzaron el nivel de la enseñanza primaria o el primer ciclo de la secundaria. En la EU-28, la tasa de empleo de quienes habían alcanzado el segundo ciclo de secundaria o la postsecundaria no terciaria fue del 74,8 %. Las personas que, como mucho, habían completado el primer ciclo de la secundaria, además de tener la probabilidad más baja de encontrar empleo (entre estos grupos de nivel educativo), fueron también las más afectadas por la crisis: la tasa de empleo de este grupo disminuyó en 5,1 puntos porcentuales entre 2007 y 2013, mientras que la cifra correspondiente a las personas con un nivel educativo medio fue de 1,7 puntos porcentuales, y para aquellas con un alto nivel de formación, de 1,8 puntos porcentuales. El gráfico 3 demuestra que tener al menos un nivel educativo medio influye de manera considerable en el aumento de las posibilidades de encontrar un empleo en Bélgica, Bulgaria, Chequia, Lituania, Polonia y Eslovaquia, pero en menor medida en Dinamarca, Estonia, Grecia, Chipre y Luxemburgo.

Empleo a tiempo parcial

La proporción de la población activa de la EU-28 de entre 20 y 64 años que declaró que su empleo principal era a tiempo parcial aumentó lenta pero gradualmente del 14,9 % en 2002 al 19,0 % en 2015, y luego descendió ligeramente hasta el 18,9 % en 2016. El mayor porcentaje de trabajadores a tiempo parcial en 2016 se registró, con diferencia, en los Países Bajos (46,6 %), seguidos de Austria, Alemania, Bélgica, el Reino Unido, Suecia, Dinamarca e Irlanda, donde el trabajo a tiempo parcial afectó a más de una quinta parte de las personas con empleo. En cambio, el empleo a tiempo parcial fue relativamente poco frecuente en Bulgaria (1,9 % de las personas con empleo), así como en Hungría, Croacia, Chequia y Eslovaquia (entre el 4,8 % y el 5,7 %) — véase el gráfico 4.

La incidencia del trabajo a tiempo parcial (véase el apartado «Fuentes y disponibilidad de datos» para consultar la definición) difiere significativamente entre hombres y mujeres. En 2016 algo menos de un tercio (31,4 %) de las mujeres de entre 20 y 64 años con empleo en la EU-28 trabajaban a tiempo parcial, proporción muy superior a la de los hombres (8,2 %). Casi las tres cuartas partes (74,8 %) de las mujeres con empleo en los Países Bajos trabajaba a tiempo parcial en 2016, la tasa más elevada de los Estados miembros de la UE, con diferencia. El trabajo a tiempo parcial ha aumentado marcadamente entre 1993 y 2016 en Alemania, Irlanda, Italia y Austria, mientras que ha disminuido notablemente en Islandia.

Personas con más de un empleo

En el gráfico 5 se muestra que la proporción de personas que tienen más de un empleo es pequeña y que las personas con educación superior tienen más probabilidades de tener un segundo empleo que las personas con un nivel educativo medio o bajo. Para la EU-28, esta situación se ha mantenido muy estable durante todos los años sobre los que disponemos de datos (2002-2016), en torno al 5 % de las personas altamente cualificadas y en torno al 3 % para los otros dos grupos educativos. El nivel más alto registrado entre los Estados miembros es del 16,3 % (personas con un nivel educativo alto en Polonia en 2000) y el más bajo es del 0,3 % (nivel educativo medio, Bulgaria, 2010-2016). Otros países donde es bastante habitual tener un segundo empleo son Dinamarca, Estonia, Letonia, los Países Bajos, Portugal, Suecia, Islandia y Noruega.

Ocupaciones

El grupo ocupacional claramente mayor en la EU-28 en 2016 es el de servicios personales y empleados de ventas, y representa un 9,5 % de la población activa, esto es, 21,4 millones de personas (véase el gráfico 6). Supera en cantidad a los ocho grupos ocupacionales más pequeños tomados en conjunto, que incluyen, entre otros, a todos los trabajadores agrícolas, a los trabajadores del sector de procesamiento de alimentos, y a los miembros de las fuerzas armadas. Después de los grupos de servicios y ventas, encontramos oficinistas, seguidos de nuevo por profesionales de nivel medio empresariales y administrativos.

Contratos de duración determinada

En 2016, la proporción de personas empleadas con edades comprendidas entre los 15 y los 74 años en la EU-28 con un contrato de duración determinada (empleo de duración determinada) fue del 14,2 %. Más de uno de cada cinco empleados en Polonia (27,5 %), España (26,3 %), Croacia, Portugal (ambos en 22,3 %) y los Países Bajos (20,8 %) tenía un contrato temporal (véase el gráfico 7). En el resto de los Estados miembros de la EU-28, el porcentaje de trabajadores con contrato temporal iba del 71,0 % de Eslovenia hasta el 1,4 % de Rumanía. Además de las diferencias entre países, existe un patrón respecto a las diferencias entre ocupaciones. En la mayoría de los países, los directivos son los que menos probabilidades tienen de tener un contrato de duración determinada y los empleados de posiciones inferiores son los que más probabilidades tienen de tenerlo. No obstante, los niveles difieren notablemente: un 44,1 % de los empleados de posiciones inferiores en Polonia se encuentra en esta situación, mientras que la cifra correspondiente para Rumanía es de solo el 3,2 %. Estas considerables diferencias en los Estados miembros de la UE en lo relativo a la propensión a utilizar contratos de duración determinada puede reflejar, al menos en cierta medida, las prácticas nacionales, la oferta y la demanda de mano de obra, las estimaciones de los empresarios sobre el posible crecimiento o la posible contracción de la economía y la facilidad de contratación y despido.

Fuentes y disponibilidad de datos

Cobertura

La población económicamente activa (mano de obra) incluye a las personas con y sin empleo. La EPA UE define a las personas con empleo como aquellas de 15 años o más que, durante la semana de referencia, llevaron a cabo algún trabajo, aunque fuera una hora a la semana, a cambio de una remuneración, un beneficio o ingresos familiares. En la mano de obra también se incluyen aquellas personas que no estaban trabajando pero que tenían un empleo o una empresa de donde estaban temporalmente ausentes por razones, por ejemplo, de enfermedad, vacaciones, conflicto laboral, educación o formación.

El empleo puede medirse en número de personas o de puestos de trabajo, en equivalentes a tiempo completo o en horas trabajadas. Todas las estimaciones presentadas en este artículo se basan en el número de personas; la información sobre las tasas de empleo también se elabora a partir de estimaciones del número de personas. Las estadísticas de empleo suelen presentarse como tasas de empleo para descontar el efecto de los cambios demográficos a largo plazo y facilitar las comparaciones entre países de diferentes tamaños. Esas tasas se publican normalmente con referencia a la población en edad de trabajar, en general el grupo entre 15 y 64 años, aunque en España y el Reino Unido, así como en Islandia, se utiliza el grupo de edad de entre 16 y 64 años. El rango de edad de 15 a 64 años es también la norma utilizada por otros organismos estadísticos internacionales (aunque algunos responsables políticos le dan cada vez mayor relevancia al rango de edad de 20 a 64 años, dado que un creciente porcentaje de la población de la UE continúa sus estudios en la enseñanza superior).

Principales conceptos

Algunas de las principales características del empleo, tal y como las define la EPA UE, incluyen:

  • Los trabajadores por cuenta ajena se definen como aquellas personas que trabajan para un empleador público o privado y que reciben una remuneración en forma de sueldo, salario, pago por resultados o pago en especie. Los miembros voluntarios de las fuerzas armadas también están incluidos.
  • Los trabajadores por cuenta propia desarrollan su actividad en su propia empresa, explotación agrícola, consulta o gabinete. Se considera que alguien trabaja por cuenta propia durante la semana de referencia si cumple uno de estos criterios: trabaja para obtener beneficios; dedica tiempo a la gestión de una empresa; o está en la fase de creación de una empresa.
  • La distinción entre trabajo a tiempo completo y trabajo a tiempo parcial se basa generalmente en la respuesta espontánea del encuestado. Las principales excepciones son los Países Bajos e Islandia, donde se aplica un umbral de 35 horas; Suecia, donde se aplica un umbral a los trabajadores por cuenta propia, y Noruega, donde se pregunta a las personas que trabajan entre 32 y 36 horas si su puesto de trabajo equivale a tiempo parcial o a tiempo completo.
  • Los indicadores de las personas con un segundo empleo solo se refieren a las que tienen más de un empleo al mismo tiempo; aquellas que hayan cambiado de trabajo durante la semana de referencia no se contabilizan a estos efectos.
  • Se considera que un trabajador tiene un empleo temporal cuando el empresario y el trabajador acuerdan que su final está determinado por condiciones objetivas, como una fecha concreta, la realización de una tarea o el regreso de un trabajador sustituido temporalmente. Algunos casos típicos son: las personas con empleos estacionales; las personas contratadas por agencias de empleo u oficinas de colocación y cedidas a un tercero para realizar tareas concretas (a menos que exista un contrato de trabajo escrito de duración indefinida); las personas con contratos de formación específicos.

Conjuntos de datos

La mayoría de los indicadores presentados en este artículo proceden de los conjuntos de datos que forman parte de los principales indicadores de la encuesta de población activa (conjuntos de datos que comienzan por las letras lfsi). Estos indicadores principales difieren de los conjuntos de datos con los resultados detallados de las encuestas anuales y trimestrales (conjuntos de datos que comienzan por las letras lfsa y lfsq) en que los resultados detallados de la encuesta se basan exclusivamente en los microdatos de la encuesta de población activa, mientras que los principales indicadores han recibido un tratamiento adicional. Los ajustes adicionales más comunes son correcciones de las principales rupturas en las series y las estimaciones de valores faltantes. Estos ajustes producen diferencias notables entre los dos conjuntos de datos durante algunos años.

Los conjuntos de datos de los indicadores principales de la encuesta de población activa son el grupo más completo y fiable de datos de empleo y desempleo disponible en la encuesta de población activa. Sin embargo, dado que no brindan un análisis de todas las variables contextuales, en algunos casos, es necesario utilizar también los resultados detallados de la encuesta, como se hace en el presente artículo respecto a los datos de la tabla 3 y parte de la tabla 4.

Contexto

Las estadísticas de empleo pueden servir para distintos tipos de análisis, como los estudios sobre la productividad macroeconómica (es decir, la fuerza de trabajo como factor de producción) o la competitividad. También pueden utilizarse para estudiar una serie de aspectos sociales y de comportamiento relacionados con la situación laboral de las personas, como la integración social de las minorías o el empleo como fuente de ingresos de los hogares.

El empleo es a la vez un indicador estructural y un indicador a corto plazo. Como indicador estructural, puede arrojar luz sobre la estructura de los mercados de trabajo y los sistemas económicos, medidos según el equilibrio de la oferta y la demanda de trabajo o la calidad del empleo. Como indicador a corto plazo, el empleo sigue el ciclo económico; sin embargo, en este sentido tiene límites, puesto que suele citarse como indicador retardado.

Las estadísticas de empleo constituyen el eje de muchas políticas de la UE. La Estrategia Europea de Empleo (EEE) se lanzó en la cumbre sobre el empleo de Luxemburgo de noviembre de 1997 y se reformó en 2005 para ajustarla más estrechamente a los objetivos de Lisboa revisados, y, en julio de 2008, se actualizaron las directrices de política de empleo para el periodo 2008-2010. En marzo de 2010, la Comisión Europea lanzó la Estrategia Europa 2020 por un crecimiento inteligente, sostenible e integrador, que fue adoptada oficialmente por el Consejo Europeo en junio de 2010. El Consejo Europeo acordó cinco objetivos principales, el primero de los cuales es aumentar la tasa de empleo de las mujeres y los hombres de entre 20 y 64 años de edad al 75 % para el año 2020. Los Estados miembros de la UE pueden fijar sus propios objetivos nacionales a la luz de estos objetivos principales y elaborar programas nacionales de reforma con las actuaciones que deban emprender para aplicar la estrategia. La aplicación de la estrategia puede lograrse, al menos en parte, impulsando condiciones de trabajo flexibles, como, por ejemplo, el trabajo a tiempo parcial o el teletrabajo, concebidos para fomentar la participación en el mercado laboral. Otras iniciativas que pueden animar a más personas a incorporarse al mercado laboral son aumentar los servicios de guardería, dar más oportunidades al aprendizaje permanente, o facilitar la movilidad laboral. Un aspecto esencial en este tema es la «flexiguridad»: medidas que favorezcan la flexibilidad de los mercados laborales, la organización del trabajo y las relaciones laborales, a la vez que la conciliación de la vida laboral y la vida privada, la seguridad del empleo y la protección social. En consonancia con la Estrategia Europa 2020, la Estrategia Europea de Empleo impulsa medidas para contribuir a cumplir tres ambiciosos objetivos en 2020:

  • ocupación del 75 % de las personas entre 20 y 64 años de edad;
  • una reducción de las tasas de abandono escolar del 10 %, y estudios superiores completados por al menos un 40 % de las personas de 30 a 34 años de edad;
  • al menos 20 millones de personas menos en situación o en riesgo de pobreza y exclusión social.

El lento ritmo de recuperación de la crisis financiera y económica y los crecientes indicios del aumento del desempleo llevaron a la Comisión Europea a proponer, el 18 de abril de 2012, el paquete de empleo, un conjunto de medidas específicas para impulsar el empleo. Las propuestas se centran, entre otras cosas, en el aspecto de la demanda de la creación de empleos e indican a los Estados miembros de la UE el modo de fomentar la contratación reduciendo la fiscalidad del trabajo o apoyando la creación de empresas. También intentan determinar sectores con buen potencial de creación de empleo, como la economía verde, los servicios de salud y las tecnologías de la información y de las comunicaciones.

En diciembre de 2012, ante el alto y aún creciente desempleo juvenil de varios Estados miembros de la UE, la Comisión Europea propuso el paquete «Promover el empleo juvenil» [COM(2012) 727 final]. Dicho paquete daba continuidad a las medidas para jóvenes establecidas en el paquete de empleo más amplio y presentaba varias propuestas, como por ejemplo:

  • que todos los menores de 25 años reciban una oferta de trabajo de calidad, una educación permanente, una formación de aprendizaje o un periodo de prácticas en los cuatro meses siguientes al fin de la enseñanza formal o al fin de un empleo (una «garantía juvenil»);
  • una consulta a los interlocutores sociales europeos sobre un marco de calidad de los periodos de prácticas que permita que los jóvenes adquieran una experiencia laboral de calidad en condiciones de seguridad;
  • una Alianza Europea para la Formación de Aprendices que aumente la calidad y la oferta de la formación disponible y ponga de relieve las maneras de reducir los obstáculos a la movilidad de los jóvenes.

En 2013 prosiguieron los esfuerzos para reducir el desempleo juvenil, y la Comisión Europea presentó una «Iniciativa sobre Empleo Juvenil» [COM(2013) 144 final] destinada a reforzar y acelerar las medidas del paquete «Promover el empleo juvenil». Su objetivo es sobre todo apoyar a los jóvenes sin empleo que no estén recibiendo educación ni formación en las regiones con una tasa de desempleo juvenil superior al 25 %. A esta siguió otra Comunicación: «Trabajar juntos por los jóvenes europeos. Un llamamiento a la acción contra el desempleo juvenil»' [COM(2013) 447 final], destinada a acelerar la aplicación de la garantía juvenil y ayudar a los Estados miembros de la UE y a las empresas para que puedan contratar a más jóvenes.

Una de las máximas prioridades del Colegio de Comisarios que entró en funciones en 2014 es centrarse en fomentar el empleo, el crecimiento y la inversión, con objeto de simplificar la normativa, utilizar los recursos financieros disponibles de manera más inteligente y hacer un uso flexible de los fondos públicos. En febrero de 2015, la Comisión Europea publicó una serie de informes de país, en los que se analizaban las políticas económicas de los Estados miembros y se facilitaba información acerca de sus prioridades durante el año siguiente para fomentar el crecimiento y la creación de empleo. El mismo mes, la Comisión Europea propuso asimismo asignar mil millones de euros de la Iniciativa sobre Empleo Juvenil a fin de incrementar hasta 30 veces la prefinanciación que pueden recibir los Estados miembros para impulsar las tasas de empleo juvenil, con objeto de ayudar a hasta 650 000 jóvenes a encontrar un empleo.

En junio de 2016, la Comisión Europea adoptó una Agenda de Capacidades para Europa (COM(2016) 381/2) bajo la rúbrica «Trabajar juntos para reforzar el capital humano, la empleabilidad y la competitividad». Tiene como objetivo garantizar que las personas desarrollen las capacidades necesarias ahora y en el futuro a fin de fomentar la empleabilidad, la competitividad y el crecimiento en toda la UE.

Véase también

Más información de Eurostat

Publicaciones

Tablas principales

Principales indicadores de la EPA (t_lfsi)
Población, actividad e inactividad: series ajustadas de la EPA (t_lfsi_act)
Empleo: series ajustadas de la EPA (t_lfsi_emp)
Desempleo: series ajustadas de la EPA (t_une)
Series de la EPA: resultados detallados de la encuesta anual (t_lfsa)
Series de la EPA: temas específicos (t_lfst)

Base de datos

Principales indicadores de la EPA (lfsi)
Empleo y actividad: series ajustadas de la EPA (lfsi_emp)
Desempleo: series ajustadas de la EPA (une)
Transiciones en el mercado laboral: datos longitudinales de la EPA (lfsi_long)
Series de la EPA: resultados detallados de la encuesta trimestral (desde 1998) (lfsq)
Series de la EPA: resultados detallados de la encuesta anual (lfsa)
Series de la EPA: temas específicos (lfst)
Módulos ad hoc de la EPA (lfso)
2014. Migración y mercado laboral (lfso_14)
2013. Accidentes laborales y otros problemas de salud relacionados con el trabajo (lfso_13)
2012. Transición del trabajo a la jubilación (lfso_12)
2011. Acceso al mercado de trabajo de las personas con discapacidad (lfso_12)
2010. Conciliación de la vida laboral y la vida privada (lfso_10)
2009. Incorporación de los jóvenes al mercado laboral (lfso_09)
2008. Situación de los migrantes en el mercado laboral (lfso_08)
2007. Accidentes, problemas de salud y exposición a riesgos relacionados con el trabajo (lfs_07)
2006. Transición del trabajo a la jubilación (lfso_06)
2005. Conciliación de la vida laboral y la vida privada (lfso_05)
2004. Organización del trabajo y disposiciones sobre el horario de trabajo (lfso_04)
2003. Aprendizaje permanente (lfso_03)
2002. Empleo de personas con discapacidad (lfso_02)
2000. Transición de la vida escolar a la laboral (lfso_00)

Sección especializada

Metodología/Metadatos

Publicaciones

Archivo de metadatos ESMS metodología de la EPA UE

Fuente de los datos de las tablas y los gráficos (MS Excel)

Enlaces externos