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Descentralización

Al descentralizar y dejar en manos de las delegaciones la gestión y supervisión de los proyectos, EuropeAid ha logrado ser más eficaz a la hora de suministrar ayuda. Para ello se parte del principio de que es mejor gestionar y decidir in situ, donde suceden las cosas.

En el año 2000, la Comisión Europea emprendió un proceso de reforma con vistas a mejorar el modo en que establecía las prioridades y organizaba y ejecutaba la ayuda al desarrollo y la ayuda exterior fuera de la UE. Para adaptar mejor sus medidas a las necesidades locales, facilitar la coordinación entre los donantes y acelerar la ejecución de las medidas, la Comisión decidió que sus delegaciones – sus representaciones en los países asociados – pasaran a responsabilizarse de la gestión de la ayuda exterior.

Existen en la actualidad unas 110 delegaciones de la Comisión en África, Asia, los Balcanes Occidentales, el Caribe, Europa Oriental, Iberoamérica, el Mediterráneo, Oriente Próximo y el Pacífico. Las delegaciones no sólo informan a la Comisión sobre la situación de cada país asociado, sino que actúan a modo de portavoz ante las autoridades nacionales y el conjunto de la sociedad.

En materia de ayuda al desarrollo y ayuda exterior, las delegaciones se encargan de identificar proyectos, evaluar su viabilidad, aplicarlos y evaluar sus resultados. La sede central de EuropeAid, en Bruselas, es responsable de la coherencia global y el apoyo general, temático y de calidad. La sede se ocupa asimismo de la coordinación con las otras Direcciones Generales, los Estados miembros y las demás instituciones europeas English (en) français (fr) , así como, en general, de la planificación e información sobre la evolución de la ayuda al desarrollo. También se administran directamente desde Bruselas aspectos muy específicos, tales como el apoyo a las reformas en el ámbito de la energía atómica y los programas regionales y horizontales que afectan a varios países beneficiarios.

Si bien la descentralización se limitaba en principio a la gestión de la ayuda exterior, también llevó a las delegaciones a mostrarse más activas a la hora de presentar, explicar y poner en práctica las políticas europeas (la denominada dimensión externa de las políticas internas de la UE) y de analizar e informar sobre las políticas y la evolución de los países en los que se encuentran acreditadas, además de negociar con arreglo a los mandatos otorgados.

Las delegaciones son las primeras que contribuyen a la aplicación de acuerdos y convenios multilaterales tales como la Declaración de París sobre la eficacia de la ayuda al desarrollo y los Objetivos de Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas.

Dejar estas responsabilidades en manos de las delegaciones ha permitido:

  • Suministrar la ayuda de la UE con mayor rapidez y eficacia
  • Aumentar el impacto y la visibilidad de la ayuda exterior de la Unión
  • Estrechar la cooperación sobre el terreno con los Estados miembros
  • Obtener para la Comisión un mayor reconocimiento como socio accesible y orientado al servicio

En 2007, la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) concluía su revisión paritaria de la cooperación al desarrollo por parte de la Unión Europea con las palabras siguientes: "La sustancial descentralización de una serie de responsabilidades de gestión, que han pasado de Bruselas a las delegaciones locales de la Comisión, ha sido un factor clave en el proceso de reforma. Su acogida por los socios de la Comunidad sobre el terreno ha sido muy favorable, y ha contribuido de forma destacada a una mayor eficacia de las operaciones comunitarias".

Última actualización: 17/02/2012 | Comienzo