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La crisis ha dejado al descubierto en muchos países europeos problemas fundamentales y tendencias insostenibles. También ha puesto de manifiesto hasta qué punto son interdependientes las economías de los países de la UE. Una mayor coordinación de políticas económicas en la UE contribuirá a resolver los problemas y a impulsar el crecimiento y la creación de empleo en el futuro.
Salir reforzados de la crisis: la perspectiva europea
Más unidos que nunca: soluciones de la UE para hacer frente a la crisis financiera, fortalecer la economía y la unión monetaria y preparar el terreno para una sólida unión política
La nueva gobernanza económica de la UE se basa en tres elementos principales:
A continuación se presentan algunos aspectos principales de esta nueva gobernanza económica de la UE.
El Semestre Europeo es el periodo de los seis primeros meses del año en el que se coordinan eficazmente las políticas presupuestarias, macroeconómicas y estructurales de los Estados miembros para permitirles tener en cuenta las consideraciones de la UE en una fase temprana de sus decisiones presupuestarias nacionales y en otros aspectos de la formulación de sus políticas económicas.
Las principales etapas del Semestre Europeo son las siguientes:
En enero, la Comisión presenta su Estudio Prospectivo Anual sobre el Crecimiento, que establece las prioridades de la UE para impulsar el crecimiento y la creación de empleo durante el año que empieza.
En marzo, los Jefes de Estado o de Gobierno de la UE presentan las orientaciones de la UE para las políticas nacionales, basadas en el Estudio Prospectivo Anual sobre el Crecimiento.
En abril, los Estados miembros presentan sus planes para conseguir unas finanzas públicas saneadas (Programas de Estabilidad o Convergencia), así como reformas y medidas para alcanzar un crecimiento inteligente, sostenible e integrador (Programas Nacionales de Reforma).
En junio, la Comisión evalúa esos programas y presenta recomendaciones específicas por país, si procede. El Consejo debate estas recomendaciones y el Consejo Europeo las aprueba seguidamente.
Por último, a finales de junio o principios de julio, el Consejo adopta oficialmente las recomendaciones específicas para cada país.
El Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC) es un conjunto de normas que alienta a los Estados miembros a mantener unas finanzas públicas saneadas.
El PEC tiene dos vertientes:
Se ha propuesto una serie de cambios para reforzar el PEC con objeto de:
Durante la última década, los Estados miembros experimentaron tendencias económicas divergentes, que agudizaron las diferencias en cuanto a competitividad y produjeron desequilibrios macroeconómicos dentro de la UE. Para evitar que esto vuelva a suceder, la Comisión ha propuesto un nuevo mecanismo de supervisión para detectar y corregir este tipo de deficiencias mucho antes. A través de ese mecanismo, podrá hacerse un seguimiento de las economías de los Estados miembros para detectar los desequilibrios macroeconómicos que surjan (burbujas inmobiliarias, aumento de déficits o superávits de la balanza por cuenta corriente o descenso de la competitividad). Cuando los Estados miembros crucen los "umbrales de alerta", la Comisión llevará a cabo estudios exhaustivos para analizar si los desequilibrios son perjudiciales y, en caso necesario, emitirá recomendaciones.
Los Estados miembros de la zona del euro han acordado un programa complementario de reformas adicionales —denominado Pacto por el Euro Plus— que refleja su mayor interdependencia. Otros seis países que no forman parte de la zona del euro —Bulgaria, Dinamarca, Letonia, Lituania, Polonia y Rumanía— han optado también por suscribir este Pacto, que se centra en cuatro ámbitos: competitividad, empleo, sostenibilidad de las finanzas públicas y reforzamiento de la estabilidad financiera.
El Pacto fue aprobado por los dirigentes de la UE en marzo de 2011. Los 23 Estados miembros que lo suscribieron se comprometen a aplicar las reformas detalladas. Los cuatro Estados miembros restantes pueden sumarse si así lo desean. El Pacto está plenamente integrado en el nuevo marco de gobernanza económica y los compromisos contraídos en virtud del mismo se incluyen en los Programas Nacionales de Reforma de los Estados miembros afectados.
La UE ha creado nuevas normas y nuevos organismos para prevenir los problemas con más antelación y asegurarse de que se regula y supervisa correctamente la actividad de todos los agentes financieros. Además, tiene el empeño de garantizar que los bancos europeos cuenten con suficientes reservas de capital para soportar las turbulencias que puedan amenazar al sistema financiero en el futuro, de modo que puedan seguir operando y ofreciendo créditos a hogares y empresas.