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Gobernanza económica

Mano que impide que se derrumbe una hilera de fichas de dominó © iStockphoto

La crisis ha dejado al descubierto en muchos países europeos problemas fundamentales y tendencias insostenibles. También ha puesto de manifiesto hasta qué punto son interdependientes las economías de los países de la UE. Una mayor coordinación de políticas económicas en la UE contribuirá a resolver los problemas y a impulsar el crecimiento y la creación de empleo en el futuro.

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La nueva gobernanza económica de la UE se basa en tres elementos principales:

  • Reforzar la agenda económica con una supervisión más estrecha por parte de la UE. Esto incluye las prioridades y los objetivos políticos acordados dentro de la Estrategia Europa 2020; los compromisos adicionales contraídos por los Estados miembros que participan en el Pacto por el Euro Plus; mayor supervisión por parte de la UE de las políticas económicas y fiscales en el marco del Pacto de Estabilidad y Crecimiento mediante nuevos instrumentos para reducir los desequilibrios macroeconómicos, y un nuevo método de trabajo —el Semestre Europeo— para debatir las prioridades económicas y presupuestarias cada año en las mismas fechas.
  • Salvaguardar la estabilidad de la zona del euro. En 2010, la UE reaccionó frente a la crisis de la deuda soberana creando mecanismos provisionales de apoyo a los Estados miembros, que serán sustituidos en 2013 por un mecanismo permanente, el Mecanismo Europeo de Estabilidad. Estas medidas de apoyo están supeditadas a la aplicación de programas rigurosos de consolidación fiscal y de reforma y se desarrollan en estrecha cooperación con el FMI.
  • Sanear el sector financiero, como se indica más abajo.

A continuación se presentan algunos aspectos principales de esta nueva gobernanza económica de la UE.


 

El Semestre Europeo

El Semestre Europeo es el periodo de los seis primeros meses del año en el que se coordinan eficazmente las políticas presupuestarias, macroeconómicas y estructurales de los Estados miembros para permitirles tener en cuenta las consideraciones de la UE en una fase temprana de sus decisiones presupuestarias nacionales y en otros aspectos de la formulación de sus políticas económicas.

Las principales etapas del Semestre Europeo son las siguientes:

En enero, la Comisión presenta su Estudio Prospectivo Anual sobre el Crecimiento, que establece las prioridades de la UE para impulsar el crecimiento y la creación de empleo durante el año que empieza.

En marzo, los Jefes de Estado o de Gobierno de la UE presentan las orientaciones de la UE para las políticas nacionales, basadas en el Estudio Prospectivo Anual sobre el Crecimiento.

En abril, los Estados miembros presentan sus planes para conseguir unas finanzas públicas saneadas (Programas de Estabilidad o Convergencia), así como reformas y medidas para alcanzar un crecimiento inteligente, sostenible e integrador (Programas Nacionales de Reforma).

En junio, la Comisión evalúa esos programas y presenta recomendaciones específicas por país, si procede. El Consejo debate estas recomendaciones y el Consejo Europeo las aprueba seguidamente.

Por último, a finales de junio o principios de julio, el Consejo adopta oficialmente las recomendaciones específicas para cada país.



 

El Pacto de Estabilidad y Crecimiento

El Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC) es un conjunto de normas que alienta a los Estados miembros a mantener unas finanzas públicas saneadas.

El PEC tiene dos vertientes:

  • La vertiente preventiva, que pide a los Estados miembros que presenten un programa anual de estabilidad (países de la zona del euro) o de convergencia (el resto de los países), además de su Programa Nacional de Reforma. En este programa los Estados miembros indican cómo pretenden conseguir y mantener unas finanzas públicas saneadas a medio plazo. La Comisión puede entonces hacer recomendaciones políticas (en junio, dentro del Semestre Europeo) o, en caso necesario, presentar una propuesta al Consejo para que emita una advertencia rápida de déficit excesivo.
  • La vertiente correctora, que regula el procedimiento de déficit excesivo (PDE). En virtud del PDE, si un Estado miembro incumple el déficit presupuestario del 3% establecido en el Tratado, el Consejo emite recomendaciones sobre la forma de resolver el problema. El incumplimiento de esas recomendaciones puede llevar a la imposición de sanciones a los países de la zona del euro.

Se ha propuesto una serie de cambios para reforzar el PEC con objeto de:

  • permitir que la vertiente correctora del PEC tenga más en cuenta la interacción entre deuda y déficit, especialmente en los países más endeudados, aquellos cuya deuda pública supera el 60% del PIB
  • acelerar el procedimiento de déficit excesivo y hacer que la imposición de sanciones a los Estados miembros sea semiautomática, exigiendo una mayoría cualificada en el Consejo para rechazar una propuesta de sanciones de la Comisión, en lugar de requerir la mayoría cualificada para su aprobación
  • mejorar los marcos presupuestarios nacionales resolviendo las cuestiones de contabilidad, estadísticas y prácticas de previsión

 

Reducir los desequilibrios macroeconómicos

Durante la última década, los Estados miembros experimentaron tendencias económicas divergentes, que agudizaron las diferencias en cuanto a competitividad y produjeron desequilibrios macroeconómicos dentro de la UE. Para evitar que esto vuelva a suceder, la Comisión ha propuesto un nuevo mecanismo de supervisión para detectar y corregir este tipo de deficiencias mucho antes. A través de ese mecanismo, podrá hacerse un seguimiento de las economías de los Estados miembros para detectar los desequilibrios macroeconómicos que surjan (burbujas inmobiliarias, aumento de déficits o superávits de la balanza por cuenta corriente o descenso de la competitividad). Cuando los Estados miembros crucen los "umbrales de alerta", la Comisión llevará a cabo estudios exhaustivos para analizar si los desequilibrios son perjudiciales y, en caso necesario, emitirá recomendaciones.


 

El Pacto por el Euro Plus

Los Estados miembros de la zona del euro han acordado un programa complementario de reformas adicionales —denominado Pacto por el Euro Plus— que refleja su mayor interdependencia. Otros seis países que no forman parte de la zona del euro —Bulgaria, Dinamarca, Letonia, Lituania, Polonia y Rumanía— han optado también por suscribir este Pacto, que se centra en cuatro ámbitos: competitividad, empleo, sostenibilidad de las finanzas públicas y reforzamiento de la estabilidad financiera.

El Pacto fue aprobado por los dirigentes de la UE en marzo de 2011. Los 23 Estados miembros que lo suscribieron se comprometen a aplicar las reformas detalladas. Los cuatro Estados miembros restantes pueden sumarse si así lo desean. El Pacto está plenamente integrado en el nuevo marco de gobernanza económica y los compromisos contraídos en virtud del mismo se incluyen en los Programas Nacionales de Reforma de los Estados miembros afectados.


 

Sanear el sector financiero

La UE ha creado nuevas normas y nuevos organismos para prevenir los problemas con más antelación y asegurarse de que se regula y supervisa correctamente la actividad de todos los agentes financieros. Además, tiene el empeño de garantizar que los bancos europeos cuenten con suficientes reservas de capital para soportar las turbulencias que puedan amenazar al sistema financiero en el futuro, de modo que puedan seguir operando y ofreciendo créditos a hogares y empresas.

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