Navigation path

Instituciones más eficaces

El FSE ayuda a las administraciones públicas y a los proveedores de servicios públicos a ser más eficaces y eficientes en sus actividades. El propósito de esta ayuda es mejorar el apoyo que reciben las personas que buscan empleo, los trabajadores y los ciudadanos, a través de, por ejemplo, un mejor acceso a los servicios sanitarios y de empleo.

La calidad y la eficiencia de las administraciones públicas son factores cruciales para el desarrollo socioeconómico. Con una mejor organización y un personal bien formado, los ayuntamientos y los servicios de empleo pueden atender mejor a los ciudadanos y mejorar la calidad de vida de sus comunidades. Las regiones y los Estados miembros menos desarrollados —que se conocen como regiones de convergencia— carecen en ocasiones de capacidades administrativas modernas que puedan fomentar el empleo de la forma más eficiente y eficaz. Los proyectos financiados por el FSE ayudan a establecer los sistemas requeridos y las capacidades necesarias.

Shutterstock/116132881

Los formadores del personal de organismos públicos pueden obtener nuevas competencias y metodologías para ayudar a mejorar capacidades. El FSE respalda programas de formación para funcionarios, aportándoles los conocimientos necesarios para poner a punto sistemas de gestión modernos y servicios orientados al cliente. Gran parte de esta ayuda se presta a través de proyectos transnacionales del FSE en los cuales profesionales de las regiones más desarrolladas de la UE prestan asesoramiento y apoyo sobre lo que funciona bien y lo que conviene evitar. Dicha cooperación es importante para garantizar la transferencia de buenas prácticas de la manera más eficaz.

Asimismo, el FSE financia la implantación de tecnologías de información modernas y las actividades de formación de los funcionarios para utilizarlas. El objetivo de esta ayuda es ofrecer unos servicios mejores a los ciudadanos, ya se trate de personas que buscan trabajo, de trabajadores que buscan formación o de ciudadanos que, simplemente, interaccionan con las administraciones locales. Unos servicios públicos mejores pueden mejorar la calidad de vida de una región, fomentar el empleo y prestar una ayuda más eficaz a grupos desfavorecidos, como los discapacitados o los parados de larga duración.