Navigation path

Ayuda para las empresas

El éxito de las empresas y de la industria de la UE es vital para aumentar el nivel de empleo y crear nuevos y mejores puestos de trabajo. Gran parte de este éxito depende de la calidad y las habilidades de la fuerza de trabajo, así como de su capacidad para adaptarse al cambio. Por eso, muchos empresarios y empresas utilizan el FSE para reforzar las competencias y la flexibilidad de su recurso más valioso: los trabajadores.

Aprender a adaptarse

En Europa hay alrededor de 23 millones de empresas. De ellas, el 99% son pequeñas empresas que, en conjunto, representan a dos de cada tres empleos del sector privado. Las empresas y los trabajadores operan en un entorno que cambia rápidamente  a causa de la creciente integración económica mundial y la aparición de nuevas tecnologías. Para prosperar, deben hacerse más flexibles; en otras palabras, más capaces de anticiparse y adaptarse a los cambios.

  • El FSE está ayudando a las empresas y los trabajadores a superar este desafío de muchas formas. Por ejemplo, puede ser  necesaria una mayor cualificación para competir o nuevas formas de trabajo innovadoras que mejoren el rendimiento y que atraigan a nuevos trabajadores. El apoyo del FSE también busca aprovechar las oportunidades de la economía de bajas emisiones de carbono.
  • Igualmente, el FSE ayuda a los directivos de las empresas a mejorar el rendimiento de las exportaciones, ya que así se pueden abrir nuevos mercados y facilitar el crecimiento. Numerosas empresas y organizaciones de toda Europa están utilizando el apoyo del FSE para planificar, mejorar su rendimiento, explorar nuevas formas de trabajo, y mantener y crear empleos sostenibles.

Apoyo a los empresarios

Istockphoto/20581908

Ayudar a las personas a crear sus propias empresas contribuye significativamente a la creación de empleo. Por esta razón, el FSE fomenta el espíritu empresarial de muchas maneras:  por ejemplo, un grupo de científicos que pone en marcha una empresa para fabricar un invento o un emigrante recién llegado que se ha formado como decorador y quiere crear un pequeño negocio y contratar a varios amigos para que le ayuden.

  • El FSE ayuda a empresarios y autónomos de muchas formas. Entre otras cosas, ofrece apoyo para adquirir los conocimientos de gestión, jurídicos y financieros imprescindibles para montar un negocio. Algunos proyectos buscan la colaboración de empresarios consolidados que hacen las veces de tutores de los nuevos emprendedores y les guían durante los primeros años, precisamente los más críticos. Otros promueven la creación de redes de empresarios que intercambian experiencias y se prestan apoyo.
  • Por otro lado, obtener financiación para montar o ampliar un pequeño negocio puede resultar difícil, ya que la fase inicial es arriesgada y los bancos son reacios a prestar dinero. En este sentido, hay muchos ejemplos de proyectos de microfinanciación del FSE puestos en marcha en distintos países de la UE para prestar ese capital —relativamente pequeño— que los emprendedores necesitan para empezar.