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Grandes cuestiones

Gestión de los riesgos y contaminación

Experimentos con animales

A la búsqueda de posibles alternativas

El uso de animales en la investigación científica plantea no pocas controversias; sin embargo, son muchas las vidas que se salvan hoy en día gracias a medicamentos cuya existencia no sería posible si no se hubieran probado antes en animales. Ahora que la Comisión Europea prepara una normativa más estricta en este sentido, los grupos en defensa de los derechos y el bienestar de los animales abogan por un cambio radical en favor de métodos alternativos, mientras que la industria farmacéutica, por su parte, defiende la continuidad de su trabajo controlado con animales hasta que no se encuentre una alternativa viable.

ratón de laboratorio © istockphoto.comEn la Unión Europea (UE) se utilizan todos los años alrededor de 12 millones de animales (fundamentalmente insectos, peces, aves, reptiles y mamíferos) con fines de experimentación científica. Entre ellos, los más utilizados son los roedores y los conejos, con más de un 75 %, seguidos en segundo y tercer lugar, respectivamente, por los animales de sangre fría (reptiles y anfibios), con un 15 %, y las aves, con un 5 %.

Los experimentos con animales se llevan a cabo por una serie de razones de carácter científico: para desarrollar nuevas medicinas y tratamientos, o para comprobar la seguridad y eficacia de vacunas y medicamentos para el tratamiento de enfermedades de muy variada índole, desde las que ponen en peligro la vida del paciente hasta los desórdenes nerviosos. Otro objetivo de la experimentación con animales es comprobar el riesgo que para la salud humana y el medio ambiente puede implicar el uso de productos químicos, aditivos alimentarios, plaguicidas y otras sustancias.

«La Comisión acepta, que, el fi n último es el de abolir totalmente los experimentos con animales en la investigación biomédica y las pruebas de seguridad; pero reconoce, que ello no es por el momento viable en la práctica»

La Comisión Europea se propone reforzar la legislación que regula actualmente los experimentos con animales en la UE. Con este fin ha llevado a cabo un amplio período de consultas para actualizar la normativa principal en esta área (la Directiva 86/609/CEE), que protege a los animales utilizados para experimentación y otros fines científicos.

Durante dicha consulta, se pidió tanto al público general como a los expertos en el tema su opinión sobre las diferentes opciones existentes para poner al día la Directiva actualmente en vigor. Las respuestas recibidas se han tenido en cuenta a la hora de elaborar la propuesta. La Comisión cree que esta revisión mejorará significativamente el trato dado a millones de animales usados para experimentación en toda la UE, al tiempo que reforzará la investigación en Europa y aumentará los ya de por sí elevados niveles de protección de la salud y el medio ambiente de los que gozan los ciudadanos europeos.

Trato humano

La Comisión acepta, por un lado, el fin último de abolir totalmente los experimentos con animales en la investigación biomédica y las pruebas de seguridad; pero reconoce, por otro, que tan noble empeño no es viable en la práctica por el momento. En este sentido, muchos científicos admiten que aún les queda mucho por aprender, por ejemplo, sobre la toxicidad en los seres humanos y en los animales.

Uno de los aspectos claves de esta revisión legislativa es garantizar unos cuidados apropiados y un trato humano a los animales que aún se usen con estos fines. Para ello se establecerán unos requisitos mínimos para su correcto cuidado y alojamiento, y una evaluación ética de los proyectos que recurran a animales. La UE se compromete a reducir en lo posible el dolor, el sufrimiento, la angustia y el daño duradero causado a los animales utilizados en experimentos científicos. Este principio se encuentra ya consagrado en el Plan de acción comunitario sobre protección y bienestar de los animales puesto en marcha por la Comisión en 2006, así como en la Declaración conjunta de 2006 sobre el bienestar de los animales en Europa, firmada por la UE, el Consejo de Europa y la Organización Mundial de Sanidad Animal.

La Comisión se propone igualmente fomentar la investigación y la competitividad de la UE en esta área, ayudando a canalizar recursos hacia programas e instituciones de investigación que desarrollen alternativas a los experimentos con animales.

Conviene señalar, no obstante, que ya existen alternativas para la investigación y las pruebas de seguridad: el método in vitro (sin animales) y las tecnologías basadas en la informática y la captura de imágenes. Los investigadores de instituciones europeas como el Centro Europeo para la Validación de Métodos Alternativos (CEVMA) han realizado sin duda grandes progresos en el desarrollo y validación de métodos alternativos, pero éstos aún no proporcionan una visión de conjunto. Los experimentos con animales deben continuar, por tanto, en un futuro inmediato. Mientras tanto, la nueva propuesta se basa en el denominado «principio de las tres erres»: reemplazo (usar métodos alternativos sin animales, cuando sea posible), reducción (utilizar menos animales) y refinamiento (emplear métodos menos dolorosos).

Brian Ager,
Director General,
de la Federación Europea de Asociaciones de la Industria FarmacéuticaEnglish (FEAIF)

El punto de vista de la industria farmacéutica.

Brian AgerA día de hoy, todavía no se ha descubierto un tratamiento eficaz para alrededor del 75 % de todas las enfermedades conocidas. Y muchas otras nuevas se descubren cada año en todo el mundo, a pesar de los éxitos y el ritmo cada vez más acelerado de la investigación médica moderna.

En contra de lo que muchos piensan, el desarrollo de una nueva medicina o de un nuevo tratamiento no empieza con la investigación animal, la cual sólo representa aproximadamente un 10 % de todo el proceso de I + D. En realidad, sólo se recurre a este tipo de investigación cuando se considera necesario, para abordar, por ejemplo, una cuestión científica específica que no se pueda responder por otras vías.

Es cierto que existen enfoques innovadores que pueden sustituir a ciertos estudios con animales: modelos por ordenador y cultivos de células o tejidos. El uso de animales también se ve reducido gracias a la utilización de métodos no invasivos como la resonancia magnética, el escáner PET y el cribado preliminar con ordenador de alta velocidad. Los avances científicos y tecnológicos están generando una selección cada vez más amplia de métodos para reducir, refinar y reemplazar el uso de animales.

En la actualidad resulta relativamente fácil averiguar lo que un nuevo compuesto hará dentro de una célula, pero cuando éste se adentra en el interior de un cuerpo, la cosa cambia. Efectivamente, un cuerpo es un conjunto de sistemas que, al trabajar al unísono, crean nuevas condiciones que no existen en un cultivo de células y que no pueden replicarse en su totalidad en un ordenador. Los efectos –deseados o indeseados– de un medicamento dependerán en última instancia de lo que ocurra cuando interactúe con todos los sistemas corporales. De ahí que resulte esencial probarlo en un organismo vivo y completo antes de comenzar los ensayos con seres humanos; por ello no se atisba en la actualidad ninguna posibilidad de terminar con el uso de animales en la investigación biomédica.

Aún existen enormes lagunas en nuestros conocimientos de biología, lo que limita la utilidad de métodos alternativos. Ningún ordenador actual puede simular enteramente el mecanismo de funcionamiento del cerebro, por no hablar de las interacciones con el corazón, el hígado y los riñones. Todos los que trabajamos en el campo de la investigación médica deseamos ver llegar el día en que tal descubrimiento nos permita prescindir de la investigación con animales. Pero hasta entonces, si la sociedad quiere que produzcamos tratamientos y curas para enfermedades existentes y por descubrir, seguirá siendo necesario un pequeño porcentaje de experimentación adecuadamente controlada con animales.

La industria farmacéutica espera que la inminente revisión de la Directiva 86/609/CEE refleje esta realidad y mantenga un correcto equilibro entre la salud y el bienestar de los animales, y las necesidades en materia de investigación. También es importante evitar toda burocracia innecesaria y que no esté justificada por la búsqueda del bienestar de los animales.

Sonja Van Tichelen,
Directora,
del Eurogrupo para el Bienestar de los AnimalesEnglish

El punto de vista de las ONG defensoras del bienestar animal

Sonja Van TichelenLa necesidad de desarrollar alternativas a los experimentos con animales se ha vuelto cada vez más apremiante, sobre todo ahora que previsiblemente va a aumentar el número de animales usados en la investigación en Europa. Efectivamente, se espera que se utilicen 10 millones de animales adicionales con fines de investigación durante los próximos años, debido al impacto de REACH, la nueva legislación comunitaria sobre sustancias químicas. En virtud de dicha normativa, se deberán registrar unas 30 000 sustancias químicas fabricadas o importadas en la UE, lo que implica la necesidad de recurrir a los experimentos con animales. Este incremento es una de las razones por las que la UE apoya el uso y desarrollo de alternativas en el marco de la normativa REACH.

El sentido común puede hacer mucho para reducir el uso de experimentos con animales: los investigadores pueden, por ejemplo, compartir datos para evitar duplicar un mismo test. También debería recurrirse a las pruebas inteligentes –en las que un simple test químico sirve para determinar si una sustancia es dañina para el ser humano– antes de proceder a la experimentación con animales.

La próxima revisión de la Directiva 86/609/CEE sobre experimentación con animales constituye una excelente oportunidad para reforzar la legislación y minimizar el sufrimiento de los animales. Se necesitan con urgencia nuevas leyes que regulen el uso de animales en la investigación, ya que la legislación actual ha permanecido sin cambios desde 1986. Desde entonces se han producido descubrimientos científicos que han reducido la necesidad de los experimentos con animales, al tiempo que la investigación ha demostrado que el número de animales susceptibles de percibir dolor es mayor de lo que se creía tradicionalmente. Queremos que la Directiva revisada abarque más animales, como los invertebrados, promueva el reemplazo, reducción y refinamiento de los experimentos con animales, e introduzca estándares de mayor calidad para el alojamiento y el cuidado de los animales. Aunque las compañías ya tienen la obligación de utilizar alternativas siempre que estén disponibles, dicha obligación no es siempre fácil de hacer cumplir, algo a lo que se habría de poner remedio.

El objetivo a largo plazo debería ser la sustitución de todos los experimentos con animales. Se trata de seres sensibles, capaces de sentir dolor y afecto, por lo que es nuestro deber moral seguir buscando alternativas. Si existe la posibilidad de una alternativa científicamente sólida a los experimentos con animales, deberíamos desarrollarla y utilizarla. El Centro Europeo para la Validación de Métodos Alternativos (CEVMA) ya ha validado muchas, y la ciencia ofrece la posibilidad de crear muchas más. De hecho, métodos como las simulaciones por ordenador y el cultivo de células ya están produciendo resultados prometedores.

Es hora de que la UE muestre su ambición en este terreno, lidere los esfuerzos para sustituir los experimentos con animales y promueva el desarrollo de alternativas.

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