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El regalo griego

13/11/2012

El uso de tierras improductivas agrícolas en Grecia con el objetivo de producir algas para biocombustibles podría beneficiar a la economía griega en más de 1 billón de euros anuales, y podría fomentar más de 5.000 puestos de trabajo, de acuerdo con un plan de negocios desarrollado por dos empresarios griegos.

John Antoniadis y  Takis Panagiotopoulos ganaron un premio de 100.000 dólares de la Cámara de Comercio Greco-Norteamericana a principios de año por esta idea. El premio fue entregado a la mejor propuesta de "agricultura alternativa" en una competición en torno al tema de "Hacia la Innovación: Hacer Grecia más competitiva”.

El plan contempla la construcción de un sistema de estanques abiertos en los que crecerían las algas. Las algas se cosecharían y se secarían en dicho lugar y se convertirían en pellets de biomasa. El sistema puede ser adaptado a las zonas de terrenos agrícolas de poca calidad, y proporcionar ingresos a agricultores tenaces. El cultivo de algas, y la producción de los pellets de biomasa podrían continuar durante todo el año.

El sistema sería muy adecuado para los países mediterráneos de Europa, porque las algas crecen en zonas de alta radiación solar. Una luz solar abundante significa también que la energía necesaria para producir el producto final podría proceder de la energía solar. El uso de la energía renovable podría superar una de las principales objeciones a los biocombustibles de algas: el requisito de mucha energía. Un informe fechado a 24 de octubre  publicado por el National Research Council de Estados Unidos señaló que el desarrollo a gran escala de biocombustibles de algas requeriría grandes cantidades de energía y fertilizantes, y podría ser insostenible si no se realizaran mejoras en las cepas de algas y técnicas de procesamiento. Sin embargo, las algas requieren menos terreno que otras materias primas para el biocombustible, como el maíz, y, en principio, se pueden producir utilizando aguas residuales. Las algas absorben el dióxido de carbono a medida que crece, a pesar de que lo libera de nuevo cuando se quema.

La Cámara de Comercio Greco-Helénica destacó que el plan presentado por Antoniadis y Panagiotopoulos muestra que el biocombustible de algas podría ofrecer un "retorno de la inversión muy alto a la vez que es totalmente compatible con la estrategia a largo plazo del desarrollo sostenible de Europa". Las industrias europeas, como los fabricantes de acero, podrían utilizar los pellets de biomasa de algas inmediatamente en lugar de los combustibles fósiles, sin cambiar sus instalaciones de producción, precisó la Cámara. John Antoniadis dijo que el plan podría convertir los biocombustibles de algas en más viables ya que supone un coste menor que los sistemas actuales.

La idea de los empresarios griegos aún no ha arrancado. Antoniadis precisa que "estamos tratando de poner en práctica el proyecto y poco a poco está saliendo hacia adelante". Sin embargo, dijo que era "muy prematuro" hablar de la creación de instalaciones de algas basadas en el plan.