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Diversificando caminos

14/09/2012

  • Países Bajos

Dinamarca y Holanda escogen distintos enfoques a la eco-innovación, pero persiguen los mismos objetivos.

Dinamarca y Holanda tienen mucho en común. En cuanto a reputación, son socialmente liberales y ágiles a la hora de adoptar nuevas ideas. Ambos tienen historias de fomento de un mayor equilibrio y promoción del pensamiento ecológico. A nivel de la Unión Europea, han argumentado, no siempre de forma exitosa, la adopción de políticas ambiciosas. Durante sus recientes presidencias de la UE (primer semestre de 2012),  Dinamarca, defendió fuertemente, por ejemplo, unos objetivos más estrictos para la eficiencia climática y energética.

Pero en lo que se refiere a la eco-innovación, Dinamarca y Holanda siguen enfoques muy distintos uno de otro.

Dinamarca está posicionada como un líder de la eco-innovación. Su Gobierno publicó una primera estrategia de innovación ecológica  en 2006. La ministra de Medio Ambiente, que era por ese entonces Connie Hedegaard, escribió  que el reto de la política medioambiental “es crear una base para el crecimiento económico la cual no perjudique ni al medio ni a la naturaleza” y argumentó que si las empresas danesas operaran en base a este plan, ganarían ventajas competitivas. La estrategia fue seguida por un plan de acción que definía nueve iniciativas eco-tecnológicas, desde acuerdos de innovación hasta la promoción de un medio ambiente saludable.

Los gobiernos daneses sucesivos han continuado en la misma línea. En junio, Ida Auken, ministra danesa de Medio Ambiente desde octubre de 2011,  hizo público los detalles de un nuevo esquema, el Programa de Desarrollo y demostración de la tecnología medioambiental(Miljøteknologiske Udviklings - og Demonstrationsprogram, MUDP). Reforzó así el mensaje de que la eco-innovación implica crecimiento. Las empresas danesas pueden “hacer buenos negocios por medio de la inversión en la transición verde”, dijo.

A través del MUDP, el Gobierno Danés canalizará 40 millones de coronas (5.4 millones de euros) en becas de innovación para estimular la investigación en tecnología medioambiental y desarrollo de productos por parte de empresas. Las prioridades serán el agua y la adaptación climática, la eficiencia de los recursos y residuos, la contaminación del aire y el ruido en áreas urbanas y de barcos, la química, la contaminación industrial, y la cooperación medioambiental a nivel internacional, con especial interés en Brasil, China, India y Rusia.

La prioridad de adaptación al agua y al clima de la MUDP, por ejemplo, está diseñada para dirigirse a una amenaza similar: la escasez mundial del agua y un aumento regional de riesgo de inundación, resultantes de fenómenos meteorológicos extremos como consecuencia del calentamiento global. El plan señala que la necesidad de agua mundial excederá sus recursos sostenibles un 40% en 2030. Las compañías danesas que trabajan en tecnología del uso eficiente del agua - como por ejemplo en mejores tecnologías industriales o instalaciones de aguas residuales que reciclen mejor el agua por fosfatos de extracción - pueden, en principio, abrir nuevos mercados de exportación y así crear puestos de trabajo cualificados en sus investigaciones y centros de producción. En la gestión de inundaciones, el plan señala que existe "una necesidad de nuevas soluciones tecnológicas para hacer frente a las inundaciones causadas por los graves casos cada vez más frecuentes de lluvias extremas".

El MUDP también es el desencadenante de una serie de iniciativas gubernamentales adicionales, que incluyen una nueva estrategia de eficiencia de los recursos, un programa para promover la sustitución de sustancias químicas peligrosas en los productos y programas de cooperación en materia de contaminación industrial con empresas de "áreas prioritarias". El plan danés concuerda con el plan de acción de eco-innovación de la UE (COM/2011/0899), que también ofrece un marco y un enfoque de leyes e iniciativas que promueven la ecología económica, tales como la legislación REACH (Reglamento n º 1907/2006 relativo al registro , evaluación y autorización de productos químicos) y la política industrial.

El enfoque holandés

Mientras que Dinamarca promueve la innovación ecológica como un paraguas para una serie de otras actividades, Holanda adopta un enfoque sectorial, sin una política central sobre eco-innovación, pero con una serie de políticas destinadas a lograr resultados similares.

Destacan dos iniciativas recientes: los acuerdos de innovación en los Sectores Principales (“Top Sectors”) y el Pacto Verde (Green Deals).

El programa “Sectores Principales” está administrado por el Ministerio de Asuntos Económicos, Agricultura e Innovación. La portavoz del Ministerio, Lisa Neves Gonçalves, dice que el objetivo es centrarse en lo que Holanda hace bien y fomentar la innovación en estos sectores a fin de que Holanda se encuentre "entre los cinco primeros del mundo en 2020". Los sectores principales son el agroalimentario, los productos químicos, las industrias creativas, la energía, las industrias de alta tecnología, la horticultura, las ciencias de la vida y de la salud, la logística y el agua.

Neves afirma que la innovación en estos sectores, en términos generales, implica una innovación ecológica. "Tenemos grandes problemas en todo el mundo y queremos resolverlos a través de estos contratos de innovación", explica. Los problemas particulares que abordarán los Sectores Principales incluyen la eficiencia energética, la adaptación al clima y la producción de alimentos respetuosos con el medio ambiente. A través de la inclusión de industrias creativas en el programa, el Gobierno aportará disciplinas como la arquitectura bajo el paraguas de la eco-innovación: la promoción de edificios más verdes es una prioridad holandesa.

Al igual que en Dinamarca, el gobierno holandés quiere que su actividad de eco-innovación vaya hacia el exterior. Holanda debe su prosperidad a la "visión para los negocios, su espíritu emprendedor y nuestra capacidad de innovación", según el gobierno. El desarrollo de productos más ecológicos preparará a la empresa holandesa para los mercados de exportación en el futuro.

El programa Sectores Principales ha sido financiado en 2012 con aproximadamente 2,8 mil millones de euros de inversiones públicas y privadas. Holanda tiene como objetivo aprovechar el programa para que el presupuesto de investigación y desarrollo nacional se eleve hasta el 2,5% del PIB en 2020.

El Pacto Verde

Mientras que los Sectores Principales se centran en la competitividad internacional, el programa del Pacto Verde (Green Deals) pretende promover y apoyar la sostenibilidad interna. Los ciudadanos, las empresas, las administraciones locales y otros agentes pueden proponer proyectos para el gobierno. Los proyectos deberán abordar la energía, el transporte de materias primas, o el agua. El gobierno no proporciona subvenciones para estos proyectos, pero puede ofrecer capital inicial y préstamos a través de un fondo de innovación, y apoya proyectos en varias otras maneras, incluso mediante incentivos fiscales, contratación pública sostenible e incluso cambiando las leyes para eliminar los obstáculos. Un ejemplo de esto es la revisión de las normas de planificación relativas a las turbinas de viento.

El objetivo del “Pacto Verde” es apoyar proyectos que produzcan resultados rápidos, ya que los beneficios deben aparecer en un plazo de tres años. El programa ha tenido mucho éxito. De hecho, el Gobierno holandés previó firmar 100 “Ofertas Verdes” en 2012. A mediados de año ya habían firmado 130.

El Pacto Verde busca promover la sostenibilidad, en lugar de la innovación ecológica en particular. Sin embargo, uno de sus efectos es apoyar la innovación ecológica. Uno de los beneficiarios del Pacto Verde es el Campus de la Química Verde en Bergen-op-Zoom, cerca de la frontera belga. El campus se desarrolla sobre una base biológica, en lugar de centrarse en derivados del petróleo, sustancias y otros materiales. El Pacto Verde apoyará el desarrollo del Campus de la Química Verde ayudando a los investigadores a acceder a los mercados de capital y reduciendo  barreras administrativas que podrían encontrarse en su intento de desarrollar nuevos productos. El Campus de la Química Verde abrió sus puertas en septiembre de 2011, como  una iniciativa de los gobiernos municipales y provinciales y la empresa SABIC.

A pesar de su reputación a la hora de asumir ideas nuevas, Holanda no es considerado como un vanguardista de la eco-innovación. El cuadro de indicadores de la eco-innovación de 2011 le califica justo por delante de la media de la UE, pero muy por detrás de los líderes, como Finlandia, Suecia y Dinamarca, que tienen un enfoque más centralizado de la eco-innovación. Sin embargo, Dinamarca y Holanda comparten similares objetivos sobre la economía ecológia y la sostenibilidad. El Gobierno holandés espera que los programas de los Sectores Populares y el Pacto Verde ayuden a codearse con estos líderes de econ-innovación de la UE.

Más información

  • Informes por países del Observatorio de Eco-innovation:

    • Dinamarca: http://www.eco-innovation.eu/index.php?option=com_content&view=article&id=467&Itemid=55 English
    • Holanda: http://www.eco-innovation.eu/index.php?option=com_content&view=article&id=480&Itemid=68 English
    • Web sobre eco-innovación del Gobierno de Dinamarca, incluyendo el Programa de Desarrollo Tecnológico Ambiental y de Demostración: http://www.ecoinnovation.dk/ English
    • Top Sectors: http://www.top-sectoren.nl/ Nederlands
    • Green Deals: http://www.rijksoverheid.nl/onderwerpen/duurzame-economie/green-deal Nederlands