• Versión impresa

Ecologización de la industria de áridos europea

28/07/2011

  • Construcción,
  • Industria
  • Eu
597_es.html

Una industria clave tiene como objetivo un futuro sostenible, y para ello trata de resolver temas como la biodiversidad, la contaminación del aire y del agua y el cambio climático, según explica la Asociación Europea de Productores de Áridos (European Aggregates Association, UEPG).

Los áridos son la arena, la grava y la roca triturada que forman la base de los materiales de construcción. Si los quitamos, el entorno edificado literalmente se derrumbaría. Se necesitan más de 400 toneladas de áridos para construir una vivienda, 30.000 toneladas para construir un kilómetro de carretera y 300.000 toneladas para un estadio de deportes. Dos tercios de los áridos sirven para la construcción de edificios; el resto se divide entre el transporte y otras infraestructuras. La industria europea de áridos produce 3.000 millones de toneladas al año con una facturación de 20.000 millones de euros. Es, con diferencia, la industria más grande de extracción no energética.

La amplia mayoría de los áridos proviene de la explotación de canteras. Los demás son reciclados, fabricados o se extraen del mar. Esto tiene consecuencias importantes para el impacto de la industria dado que deja una marca visible en el entorno natural.

En noviembre de 2008, la Comisión Europea reveló los planes de futuro de las materias primas en Europa. La Iniciativa sobre materias primas advirtió que el área disponible para la extracción de materiales se estaba reduciendo de forma continua por otros usos de la tierra.

El principal objetivo es la Red Natura 2000 de 26.000 áreas protegidas que abarcan más de 850.000 km2 (el 18% de la UE). Las canteras están distribuidas por todas partes dado que los costes del transporte dominan el coste de los áridos. Con demasiada frecuencia, un posible sitio termina siendo un área protegida y se deben tomar decisiones difíciles.

La planificación ayuda

En octubre de 2010, la Comisión emitió un documento guía para minimizar los conflictos de tierras y, en el caso de que surjan, establecer con claridad el procedimiento para solucionarlos. Una mejor planificación del espacio es un primer paso fundamental.

Los conocidos planes minerales, especialmente cuando se integran en los planes del uso de tierras espaciales pueden resultar útiles para la industria y las autoridades en su preparación para la extracción sostenible a largo plazo. Los planes analizan posibles conflictos con otros usos de las tierras, incluidas las áreas protegidas, los bosques y las zonas de protección subterráneas. Recomiendan áreas aptas para la extracción y disuaden el uso de otras.

Hasta el momento, solo algunos países están utilizando estos planes, entre los que se incluyen Francia y partes de Alemania; pero otros aún pueden definir condiciones para la extracción. En el Reino Unido, las propuestas de minería se consideran dentro del marco de los planes espaciales regionales y locales, que siempre están sujetos a una evaluación del impacto sobre el medio ambiente.

La biodiversidad es una de las principales prioridades para la industria de áridos, de acuerdo con la UEPG. En el año 2007, la UPEG se asoció con la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. En el año 2009, publicó una base de datos en línea con más de 120 estudios de casos de biodiversidad de mejores prácticas. En abril de 2010, se convirtió en la primera asociación de industrias que se unión a la Plataforma para la actividad económica y la biodiversidad de la Comisión.

Un grupo de trabajo de biodiversidad de la UEPG está trabajando en este momento en objetivos cuantitativos y cualitativos para la industria europea de áridos.

Las innovaciones de mejores prácticas incluyen planes de gestión de biodiversidad que Heidelberg Cement en Alemania está diseñando para sus 150 sitios de extracción relacionados con áreas de Natura 2000. Otra empresa alemana recomienda a sus operadores de canteras que extraigan materiales de una forma que permita dejar nichos de 2 m de profundidad en lugar de superficies uniformes con el fin de ofrecer espacios para anidar a la especie del búho real en peligro.

La explotación de canteras puede contribuir de forma activa a la protección de la naturaleza mediante la creación de hábitats para la vida salvaje, como pantanos, que pueden ser importantes avances entre las áreas protegidas.

Minimización de los daños

El agua, el polvo, los ruidos y las emisiones relacionadas con el transporte deben minimizarse si se tiene la intención de que una cantera conserve pequeña su huella ambiental. Una cuidadosa planificación y supervisión son fundamentales. Las innovaciones de software están facilitando cada vez más estos pasos iniciales.

La Directiva marco del agua y la Directiva de protección de las aguas subterráneas de la UE tienen como objetivo preservar la calidad del agua fresca. Se están desarrollando nuevos hormigones que permiten utilizar áridos de roca triturada en vez de arena y grava naturales dado que los depósitos de estos últimos con frecuencia están más vinculados a las aguas subterráneas.

Las innovaciones en el sitio incluyen la instalación de una planta de tratamiento del agua en la cantera McGraths Cregaree en Irlanda con el fin de garantizar agua subterránea de alta calidad. Esto contribuyó a que recibieran el premio a las mejores prácticas ambientales de la UEPG en el año 2010 por su excelente innovación.

Una compañía de la República Eslovaca, nominada para el mismo premio, tiene la intención de construir un sistema de nebulización automática controlada por el tiempo para reducir los niveles de polvo, regulados por las leyes de calidad del aire de la UE. El Ministerio de Medio Ambiente del Reino Unido estimó que, en el año 2005, las canteras serán responsables de una quinta parte de las emisiones de partículas del país.

El ruido de las canteras se suele reducir a través de barreras, silenciadores y bandas de vegetación. Los cinturones ecológicos pueden absorber el ruido, y cada vez más canteras están tratando de utilizarlos.

Los áridos no recorren grandes distancias, pero la amplia mayoría (prácticamente el 90%) viaja por carretera con una media de emisiones de 160 g de CO2/tonelada/km, cuatro veces más los 41 g de CO2 /tonelada/km por vía férrea. Este problema se aborda mediante lecciones de conducción ecológica, y algunas compañías están cambiando parte de su transporte por las vías férreas.

La logística de los camiones se optimizará en gran medida puesto que los Estados miembro tendrán la autoridad para aplicar multas por daños ambientales conforme a la Directiva Eurovignette revisada sobre precios en carretera.

Perspectivas de futuro

La eficiencia e innovación moldearán el futuro sostenible de la industria de áridos. El árido reciclado solo representó 216 millones de toneladas en el año 2008, pero este sector está creciendo. Los criterios de eliminación de desperdicios que están surgiendo ayudarán a solidificar la aceptabilidad de estos productos.

Los áridos marinos se presentan como alternativas a los terrestres, aunque existen conflictos ambientales con los esfuerzos de conservación marina. Los productos derivados de las canteras se utilizan en productos que van desde compuestos hasta techos ecológicos.

La innovación está respaldada por una variedad de fuentes de financiación, incluidos el programa Life+ de la Comisión, los impuestos sobre los áridos tales como la tasa impositiva por sostenibilidad en el Reino Unido e inversiones.

Según manifiesta la industria, la demanda de áridos alcanzará los cuatro mil millones de toneladas. Siempre y cuando esto se equipare en relación con las leyes ambientales, el entorno edificado y el ambiente natural saldrán ganadores.